Materia, la web de noticias de ciencia

Lee, piensa, comparte

Un aficionado desmonta la millonaria industria de la ‘ciencia de la felicidad’

Un investigador amateur denuncia los errores de bulto que sostienen los pilares de la psicología positiva, una disciplina que predica la felicidad como una religión supuestamente desde el método científico

Más noticias de: autoayuda, escepticismo, felicidad, pseudociencia, psicología, racionalismo

La gurú de la ciencia de la felicidad, Barbara Fredrickson Ampliar

La gurú de la ciencia de la felicidad, Barbara Fredrickson / Universidad de Minnesota

LEER
IMPRIMIR

La historia lo tenía todo. Un estudio científico desvelaba que la búsqueda del placer sin más —como disfrutar de un maratón de sexo sucio o dejarse llevar por las ganas de comer medio kilo de chocolate— bajaba las defensas del organismo de una manera similar a la depresión, mientras que la felicidad asociada a un esfuerzo solidario, una vida “con significado” a lo Teresa de Calcuta, mejoraba la respuesta a una infección. El trabajo lo firmaba la estadounidense Barbara Fredrickson, la gurú de la psicología positiva, una nueva disciplina creada en 1998 que supuestamente estudia las bases del bienestar psicológico, como la felicidad y la inteligencia emocional, con el método científico. Es el mayor movimiento en el campo de la psicología en el siglo XXI.

Rápidamente, las conclusiones del estudio, publicado en 2013, llegaron hasta el último telediario. La CNN proclamaba: “Ser feliz no es suficiente; lo importante es de dónde viene esa felicidad”. The Economist titulaba: “El tipo correcto de felicidad”. Y millones de lectores se sentían culpables por intentar ser felices sin aspirar a otros objetivos más allá de su propia vida.

El problema es que aquel estudio era “totalmente defectuoso” y establecía “asociaciones espurias” entre datos genéticos y psicológicos, según denuncia ahora Nick Brown, el hombre que hoy desmonta uno de los pilares de la psicología positiva, una industria que mueve millones de euros entre charlas, cursos de coaching y libros de autoayuda.

Un extraño a la ciencia

Nick Brown, un británico de 53 años, no tiene el típico perfil de científico. De hecho, es “un extraño a la ciencia”, según sus propias palabras. Hace un par de años, cansado de su trabajo como ingeniero informático en el Consejo de Europa, se apuntó a un postgrado sobre psicología positiva en la Universidad del Este de Londres. En medio de la modorra en una clase, su atención se detuvo en un gráfico que mostraba el profesor. El gráfico aseguraba que si tenías un porcentaje de 2,9013 emociones positivas por cada emoción negativa, tu vida empezaba a florecer.

El investigador Nick BrownAmpliar

El investigador Nick Brown / George Telis

A Brown, sin conocimientos especiales más allá del sentido común, aquello le pareció una chorrada y buceó en internet en busca del origen del dato. Para su asombro, procedía de un estudio publicado en 2005 en la revista oficial de la Asociación Estadounidense de Psicología, la mayor agrupación de psicólogos del mundo, con casi 130.000 miembros. El informe, además, aparecía citado en otros 360 estudios científicos posteriores en otras revistas académicas. Su principal autora era Barbara Fredrickson, profesora de Psicología en la Universidad de Carolina del Norte (EEUU). La psicóloga, además, había publicado un libro centrado en ese supuesto número mágico de la felicidad, La positividad, una investigación de vanguardia revela la relación de 3 a 1 que cambiará tu vida, y daba charlas sobre el tema con un caché de cantante. “Ha cobrado hasta 600 euros por una hora”, según Brown.

De inmediato, el ingeniero informático escribió a Alan Sokal, un científico famoso por denunciar las necedades supinas que se publican en ocasiones en las revistas especializadas. En 1996, Sokal, profesor de Física de la Universidad de Nueva York, envió un artículo absurdo para su publicación en la revista de estudios culturales postmodernos Social Text. Su objetivo era demostrar que una revista de humanidades podía publicar cualquier cosa siempre que sonara bien y apoyara los prejuicios ideológicos de sus editores. Su artículo, titulado Transgrediendo las fronteras: hacia una hermenéutica transformadora de la gravedad cuántica, era “un pastiche de jerga postmodernista, reseñas aduladoras, citas grandilocuentes fuera de contexto y un rotundo sinsentido”, en sus propias palabras. Pero se publicó.

“No soy un cascarrabias”

Sokal era el hombre que Brown buscaba. En un correo electrónico, el aficionado a la psicología le escribió: “No creo que yo sea un cascarrabias. Sólo soy ese estudiante sin credenciales que empieza en un campo. No sé cómo expresar este tipo de ideas, sobre todo de manera coherente en un estilo académico. Y sospecho que, aunque lo hiciera, jamás se publicaría”. Y, a continuación, enumeró sus dudas sobre el estudio científico que reducía la felicidad al número 2,9013.

“En 10 segundos me di cuenta de que era una absoluta mierda”, resumió el físico Alan Sokal sobre otro estudio

De inmediato, Sokal se puso manos a la obra. Entre ambos, elaboraron una crítica demoledora. Para llegar a su número mágico, Fredrickson había empleado ecuaciones de dinámica de fluidos para describir los cambios en las emociones humanas, “sin una justificación teórica ni empírica” y, además, las cuentas estaban mal hechas. “En 10 segundos me di cuenta de que era una absoluta mierda”, resumió Sokal al diario británico The Guardian. El artículo de Fredrickson fue corregido, aunque no retirado.

Sin embargo, la gurú de la psicología positiva no se detuvo. En agosto de 2013, volvió a la carga, con un nuevo artículo en la prestigiosa revista científica PNAS. A partir de un estudio con sólo 80 personas, Fredrickson sostenía que había personas hedónicas, con una felicidad apoyada en la gratificación instantánea (sexo, comida, viajes), y personas eudaimónicas, que vivían una felicidad surgida de la satisfacción de trabajar por un bien superior. Según la psicóloga estadounidense, la eudaimonía, la palabra que definía la plenitud del ser en la Grecia clásica, mejoraba las defensas del organismo. En cambio, la felicidad de los pequeños placeres estaba asociada a una bajada de las defensas por la activación de genes relacionados con el estrés.

Asociaciones espurias

Hoy, en la misma revista PNAS, Brown, escoltado por reputados psicólogos profesionales, vuelve a desmontar la pseudociencia de Fredrickson. A juicio de Brown, la psicóloga ni siquiera es capaz de definir de manera creíble el concepto de personas hedónicas y eudaimónicas. “No hay evidencias de que esto se corresponda con una verdadera realidad subyacente que se pueda observar de forma fiable a través de las culturas, el tiempo, etcétera. Cuando tratamos de medir el bienestar hedónico y el eudaimónico, generalmente son muy difíciles de separar el uno del otro. Además, el término eudaimonía está tomado de Aristóteles, que era un tipo inteligente, pero no necesariamente la autoridad absoluta en todo”, apunta Brown.

«El término eudaimonía está tomado de Aristóteles, que era un tipo inteligente, pero no necesariamente la autoridad absoluta en todo»


Nick Brown
Investigador en psicología

El estudio de Fredrickson afirma que en las personas hedónicas, las que buscan el placer instantáneo, las defensas del organismo se activan para luchar contra las bacterias, mientras que en las personas eudaimónicas es el sistema antivirus el que se activa. “Así que hay un mensaje moral: si eres una persona más social, estarás más preparada para enfrentarte con las infecciones víricas que cogerás al interactuar con toda esa gente que quiere ser tu amiga, mientras que si estás más orientado a ti mismo, tu cuerpo se prepara para luchar contra las bacterias que te infectarán por las heridas que tendrás al meterte en peleas porque no tienes amigos”, explica Brown con sorna.

Según demuestra el equipo liderado por el psicólogo aficionado, estas conclusiones de Fredrickson surgen, de nuevo, de cálculos mal hechos, métodos incorrectos y “asociaciones engañosas”. Materia ha intentado ponerse en contacto con la estadounidense para conocer su versión, sin éxito.

Nada personal

“Nosotros hacemos ciencia, no tengo nada personal contra Fredrickson”, aclara Brown, que no se sorprende porque nadie se hubiera dado cuenta antes de los errores de bulto de la gurú de la psicología positiva. “Muchos investigadores saben que hay estudios erróneos, pero no tienen tiempo de demostrarlo”, señala. En 2012, el investigador John Ioannidis, de la Universidad de Stanford, calculó que “la prevalencia de las falacias sin rebatir pueden representar hasta un 95% (si no más) de los hallazgos significativos en algunas áreas de la investigación en psicología”.

Algunos psicólogos positivos sostienen que el optimismo ayuda a combatir al cáncer, sin ninguna base científica

A Brown le preocupa la influencia de la psicología positiva sin base científica. El mes pasado, en una conferencia en Amsterdam, Fredrickson afirmó que sus investigaciones ponían “una base objetiva para una filosofía moral”. “Esta es la afirmación más increíble. Y también es absolutamente falsa”, clama el ingeniero informático.

“Los estudios de la psicología positiva están pensados para que la gente cambie sus hábitos de vida sin ninguna base científica. Arianna Huffington [fundadora de la web The Huffington Post] escribió hace poco un libro citando las teorías de Fredrickson, con todo su blablablá. Y esto es un problema, porque la gente se cree que leen a expertos que les señalan cómo vivir la vida”, lamenta Brown.

Y no es el único inquieto. “Hacernos felices es algo que parece proponernos la psicología positiva, como pretendida ciencia de la felicidad o ciencia del bienestar. Sin embargo, la psicología positiva deja mucho que desear como ciencia y no deja de tener su lado negativo tras su aparente inocencia. Su pretendido carácter científico puede que sea más que nada un marchamo cientifista. Una manera de encubrir su carácter ideológico dentro del pensamiento positivo tradicional y del capitalismo consumista actual”, exponía en un reciente artículo Marino Pérez, catedrático de Psicología de la Universidad de Oviedo. Para este experto, hay una legión de psicólogos positivos, coaches, oradores motivacionales y emprendedores de la industria de la autoayuda que “predican esta nueva psicología que tal parece que estuvieran promoviendo un tipo de religión”.

Los defensores de la psicología positiva, critica, llegan a sostener que el optimismo beneficia la salud incluso en los casos de cáncer, sin ninguna evidencia científica que lo respalde. La psicología positiva, la supuesta ciencia de la felicidad, sólo es, dice, “magia simpática”.


REFERENCIA

'A critical reanalysis of the relationship between genomics and well-being' DOI: 10.1073/pnas.1407057111


Archivado en: autoayuda, escepticismo, felicidad, pseudociencia, psicología, racionalismo




COMENTARIOS

  • http://perroflauteando.wordpress.com Luis W. Sevilla

    Yo diría que el título no se corresponde en absoluto con el artículo. No se desmonta ninguna ‘ciencia de la felicidad’, sino la distinción que una persona concreta hace de distintas felicidades. ‘Desmontando a una pretendida científica de la felicidad’ sería, sin embargo, realista.

    Por otro lado resulta que la felicidad como actitud ha demostrado ser esencialmente beneficiosa, tanto para el individuo que la practica como para la sociedad en la que se encuentra.

    Los divulgadores necesitáis ser bastante más autoexigentes, si no acabais haciendo sensacionalismo que no beneficia ni a la ciencia, ni a la sociedad, ni al medio que os publica.

    • Fran

      “Por otro lado resulta que la felicidad como actitud ha demostrado ser esencialmente beneficiosa”
      ¿demostrado? fuentes por favor.
      El artículo está genial, y el título esta perfecto, la ciencia es implacable con las investigaciones magufas.

    • Jesús C. Risto

      Lo descacharrante de tu comentario es que exijas al divulgador ser autoexigente (¡por una nimiedad en el título!) cuando tú mismo postulas que “la felicidad como actitud ha demostrado ser esencialmente beneficiosa” como axioma sacándotelo de la manga.

      • Dani

        Lo que esta claro es que ser una sociedad infeliz o un individuo infeliz,no es “beneficioso”.

        • Juan

          En que sentido?, Pareciera que el significado de la palabra “beneficioso” resultara invariante independiente de la cultura, estado de ánimo y demás del “beneficiario”.

  • Ricardo

    Yo creo muy acertado el artículo y muy bien desarrollado . Que la felicidad es beneficiosa no creo que lo dude nadie, pero otra cosa muy distinta es pretender que ningún “guía espiritual” nos diga como tenemos que conseguir esa felicidad , y que es lo que esta bien o lo que esta mal, con argumentos pseudo-científicos, como si de una religión se tratase . Muchos podemos estar de acuerdo en buena parte del mensaje sin necesidad de que este se vea apoyado en argumentos falaces y otros muchos pueden no estarlo .

  • Eduardo Jáuregui

    Barbara Fredrickson quizás cometiera algún error, poniendo en entredicho su teoría del ratio positivo/negativo. Pero esto no invalida ni todo el trabajo de Fredrickson, ni mucho menos “los pilares de la psicología positiva”. Al contrario, los errores son una parte normal, diría incluso que importante, del trabajo científico, sin el cual sería imposible progresar (atreverse implica, casi inevitablemente, fracasar en algún momento). Por cierto, si un error en un artículo “desmontara” un campo científico entero, no quedaría ningún campo científico en pie. ¿O tengo que pensar que este artículo de la revista Materia invalida toda la revista? ¡Espero que no!

    Afortunadamente, hay mucho trabajo en el campo de la psicología positiva (que no “industria”, ni “religión”) que no sería tan fácil desmontar. Aconsejo a los lectores de este artículo, y también a su autor, que se lean la respuesta del Catedrático Carmelo Vázquez, Presidente de la Sociedad Española de Psicología Positiva, a las afirmaciones poco afortunadas de Marino Pérez citadas hacia el final:

    http://www.papelesdelpsicologo.es/pdf/2233.pdf

    • Andrés Guerra

      Gracias por la información, siempre es bueno contrastar
      opiniones.

      El articulo que citas está encabezado con una preciosa cita
      de Kant “Renunciar a la felicidad, sería renunciar a ser hombre”

      Pero acto seguido el autor del artículo comienza su
      argumentario con estas palabras:

      “Los argumentos pasionales no deberían tener un lugar
      prominente en una discusión académica.”

      La verdad empezar con semejante contradicción retrata al
      autor nada más empezar, y hace difícil sacar fuerzas e interés para continuar leyendo.
      Aun así lo he leído y me parece un intento interesado de vestir de ciencia una filosofía
      de vida, muy respetable por otro lado, pero que para nada debe ser justificada
      en el marco de una ciencia come es la psicología.

      Aún así lo leí entero y también he leído el artículo de
      Marino pérez, al que critica, y me parece un artículo mas ajustado el método
      científico, y en el que se percibe menos interés sectario y más centrado en
      salvaguardar el buen nombre de la psicologías como ciencia.

      • Iago Taibo Corsanego

        Cree usted que una contradicción tan simple retrata a un Catedrático de la prestigiosa Universidad Complutense, que lleva décadas siendo llamado a dar conferencias, revisar estudios y revistas científicos, y todo ello sin ningún ánimo de lucro? Bueno, está claro que opinar se puede, pero quizás no se debería criticar si no se conoce… y sacar de contexto una pequeña contradicción, y de ella opinar que invalida a tantos años de trabajo reconocido internacionalmente… A usted le invitan a ser conferenciante en Harvard, D. Andrés Guerra? Por cierto, si piensa que el artículo de Marino Pérez, que cientos de psicólogos consideramos vergonzoso que se incluya en la revista de nuestro colegio, por incluir más adjetivos descalificadores informales y críticas a la persona, en vez de centrarse en hablar de metodología o puntos que realmente puedan hacer crecer a nuestra disciplina…
        Creo que lo que todos debemos apoyar es la crítica concreta a los posibles fallos que puedan contener los estudios, que son perfectamente normales, dejando a un lado los intereses o preferencias personales, porque eso nos beneficia a todos.

      • http://dr-lescano-mundo-masculino.webnode.es/ andropsic.

        Pues si, y así como voy entendiendo x la lectura de los comentarios, pues percibo una postura interesante en defensa (?) de la ciencia psicológica tan manoseada x “gurús” de todas la tiendas científicas. Inclusive el Mr. Brown que es un Ingeniero Informático, empieza a estudiar temas psicológicos y a criticar e investigar en psicología. Pero en fín, estamos en una era globalizante y x lo tanto todos pueden estudiar de todo y usar todo. Pero independientemente de esto, veo válida …. la apreciación y/u observación que él hace del tema. En todo caso los psicólogos tenemos que estar alertas siempre a estas corrientes o “doctrinas” de o para la felicidad.

        • aberroes

          Es tan fácil desmontar los “estudios psicológicos” para cualquiera con formación matemática…. No es lo mismo hacer psicología algo que criticarla, criticar es mucho más fácil, basta con leer lo que hay escrito en busca de falta de rigor científico, cualquier técnico o científico puede hacerlo.

  • soisunospajaros

    Creer querer, querer creer…

  • Alfredo Oliva Delgado

    Qué falta de seriedad rezuma este post. O sea que a partir de la revisión en profundidad de un sólo paper se desprestigia a toda una corriente psicológica. Si esa revisión en profundidad se llevara a cabo sobre papers de otros campos o áreas del saber, me temo que los resultados serían muy parecidos.Creo que está bien separar a los charlatanes de aquellos investigadores que tratan de estudiar los factores que influyen en el bienestar, y no sólo los factores de riesgo asociados a déficits y problemas. Ese cambio de paradigma, entender que la salud es algo más que la ausencia de enfermedad, está totalmente aceptada por la OMS. Saludos

    • Individuo

      Hola, soy un tipo cualquiera, una persona más, en comparación con usted en cuestión de conocimientos, se me podria tachar de cobaya. Pero ¿no le parece que decir (si no he entendido mal) “que es mas facil aceptar vivir en un mundo lleno de errores que intentar descubrirlos y corregirlos” es una autentica locura que va totalmente en contra de lo que seria la ciencia? Un cordial saludo, gracias!

  • Francisco

    Decepcionante como de un estudio se pueden decir tantas cosas. El propio título del artículo ya trata de incidir en el lector. Muy poco científico y ético el articulito.

    • Clara

      ¿Sería tan amable de mencionar una sóla frase del artículo que carezca de apoyo científico y/o ético, por favor?

      • Francisco

        El propio título del articulo es una generalización inaceptable. Se trata en todo caso de un articulo que contradice a otro. Pero el tono pontifical se ve muy claro, la industria de la felicidad…como si digo, la industria de las vacunas para oponerme de manera ideológica a las vacunas, o la industria del calentamiento global… Se trata de divulgación científica, y tratar de explicar a las personas que se está haciendo en la ciencia actual. Y el artículo en cuestión es sencillamente muestra la ignorancia sobre el tema del que lo escribe…en otros temas probablemente sea un experto, pero en este…mejor no perder mas el tiempo en el asunto

  • Horacio

    Bueno no sé, el libro de Gabor Maté y la PNI es mucho mejor que la mera positividad…de todas maneras el organismo es un sistema complejo.

  • http://about.me/carmenchu_gm Carmen García Muñoz

    Contrarestar es lo mismo que ser positivo. jajaja

  • Andrés

    El problema con frederickson es que su artículo y el modelo (diseñado por el chileno marcial losada, al que curiosamente no se menciona) es uno de los más citados en la psicología positiva, considerandose como cita obligada en los Marcos teoricos de muchos papers. El título de esta publicación es muy adecuado ya que al caer uno de los pilares teóricos prácticos de esa corriente, lo que otros han construido sobre esto se pone en duda, junto con la capacidad crítica de quienes lo consideraron como cierto. Si tienen la oportunidad, lean el paper donde se revisan los postulados de la “losada line” y la aplicación del modelo de fluidos a emociones, adaptación realizada con muy poco rigor científico. Por otro lado, es necesario insistir en que losada ha sido uno de los principales impulsores de esta “medición científica” del florecimiento, siendo tan así que en entrevistas hechas a frederickson después de haberse publicado el artículo, ella indica que jamás entendió bien los cálculos que hizo losada. Sobre este tema estoy bien informado porque lamentablemente la compañía donde trabajo ha decidido ocupar este modelo.

  • Efrain Flores

    Bueno, es cierto que los desaciertos de Friedrickson son notables y me parece bien que se hagan este tipo de críticas y análisis, pero tampoco hay que sacar más conclusiones que aquellas que el artículo señala.
    Hasta donde veo, se refuta las investigaciones de la psicóloga citada, pero no todas las investigaciones posibles en este campo. En general la psicología se ha ocupado poco de investigar , no digamos la “felicidad”, pero sí las relaciones entre estados emocionales y salud, así groso modo, aunque se entiende más este tema cuando se habla de “estados emocionales y salud física”, nos hemos centrado más en lo patológico, lo “enfermo” lo que funciona mal y no tanto en lo positivo, el ajuste creativo al entorno, las posibilidades de realización del ser humano.
    Hay una especialidad interdisciplinaria que se llama psiconeuroinmunología, que trata estos temas, ciertamente no como Friedrickson, sino con más responsabilidad, asimismo Seligman enfoca la psicología positiva de otro modo, son justamente de este tipo de autores y estudios que los coaches y demás “gurús” de la “felicidad” se agarran para engatuzar a la gente, creo que hay que separar la paja del trigo para conocer más y mejor al ser humano por medio de la psicología seria.

    • http://dr-lescano-mundo-masculino.webnode.es/ andropsic.

      Bien dicho Efrain.

  • César Monroy Fonseca

    Perdonará el autor, pero por ningún lado vi la referencia a Andrew Anthony de The Guardian donde se publicó este mismo artículo, por lo que no se si se trata de un plagio o una falta de acreditación de la fuente. ¿Será que dos autores diferentes construyeron párrafos idénticos a partir de la misma fuente? Perdón, pero como científico he leído todos los documentos de este escándalo y tardé 5 segundos en reconocer esto: http://www.theguardian.com/science/2014/jan/19/mathematics-of-happiness-debunked-nick-brown?CMP=twt_fd

    • Manuel Ansede

      Hola César, soy el autor del texto, Manuel Ansede. Si te fijas bien, el artículo de ‘The Guardian’ está citado, porque de ahí tomé la contundente frase de Alan Sokal “En 10 segundos me di cuenta de que era una absoluta mierda”. Por lo demás, no hay plagio de ningún tipo. El lunes me pasé el día hablando por teléfono con Nick Brown y recibiendo documentación suya por e-mail. Tanto en mi texto como en el de ‘The Guardian’ aparece la secuencia de hechos tal y como Brown la cuenta (la cuenta con mucha gracia, por cierto). De hecho, puedes ver que en este otro artículo de 2013, publicado en la plataforma ‘Narratively’ y anterior al reportaje de ‘The Guardian’, se cuenta la historia de la misma manera:
      http://narrative.ly/stories/nick-brown-smelled-bull/
      Ni ‘The Guardian’ plagió a ‘Narratively’ ni yo he plagiado a ‘The Guardian’, es que hay unos párrafos dedicados a contar los mismos antecedentes. No creo que haya otra manera mejor de contar esta historia. Por otro lado, la novedad de nuestro tema es el artículo científico publicado esta semana en la revista PNAS, con nuevos argumentos contra las bases de la psicología positiva. Espero que esto despeje un poco tus dudas :-)

      • César Monroy Fonseca

        Hola Manuel,

        Gracias por tu profesionalismo para responder. Entonces tenemos que el buen Nick Brown le cuenta la misa historia a todo mundo, ja ja ja… la verdad es que sí pasa. Perdón por mi sospecha, pero ciertamente vale la pena aclarar porque la similitud de las descripciones es tan parecida que sí dan aires similares. Por cierto, yo mismo escribí al respecto del bulo de la psicología positiva hace varios meses y estoy muy contento de ver que se haga difusión de este tema.

        Saludos cordiales,

        C.M.

        • Luis

          La psicología positiva no es ningún bulo. El que diga eso es un ignorante que no se ha molestado en leer nada más que aquello que confirma sus prejuicios. Lea esto y después opine: http://www.papelesdelpsicologo.es/pdf/2233.pdf

          • César Monroy Fonseca

            Vaya, una acusación ad hominem, qué profesional. Pues ya leí el artículo y no, en absoluto da elementos para dejar de considerarlo un bulo tal como el resto de las publicaciones indexadas que he leído lo demuestran.

      • Iago Taibo Corsanego

        Aparte de la cantidad ingente de generalizaciones y datos poco exactos, de qué modo el posible hecho (no desmontado aún) de que Bárbara F. publicase dos artículos que contengan errores, ello desmonta las bases de la psicología positiva? A mí, si me preguntan, diría que las principales bases de la Psicología Positiva son los estudios sobre las fortalezas humanas, y los diferentes modelos sobre la felicidad (que sólo son modelos). El área, muy amplia, sólo recopila estudios científicos en múltiples subáreas. Por ejemplo, en un reciente congreso, se demostraba que la gente que tiende a apreciar más la belleza, es más feliz de media. ¿Es criticable ello por responder a una industria millonaria?, ¿cree que no aporta nada a la sociedad?, ¿sabe ud. si ese estudio era también una chapuza? Por favor, señores periodistas, dejen de buscar la polémica absurda y busquen el bien para la sociedad. El libro el secreto es un absurdo peligroso y nunca he visto a nadie lanzar semejante crítica ante él. Se ha paseado usted por los despachos de los investigadores de psicología positiva de nuestro país? Estaban calentando asiento mientras se inventaban datos? Su artículo parece insinuar semejante atrocinio.

        • aberroes

          Entonces cualquier teoría que lleve miles de publicaciones es indesmontable, porque como es imposible desmontarlas todas…. Este tipo de artículos son una critica a los cimientos utilizados, a los tipos de estudios que normalmente se realizan, que deja muy mal a todos los pregoneros de esa teoría por no haberlo desmontado ellos mismos.

  • Victor Salinas

    Si sabes distinguir entre algo INTANGIBLE y algo TANGIBLE sabes que la felicidad, así como la alegría y el poder son intangibles, son por así decirlo indefinibles, por lo tanto el consejo es SEAN FELICES CARAJO!

  • Gonzalo Hervás

    Algunas matizaciones:
    1. La ciencia del bienestar no es ninguna industria millonaria. Lo es la industria de la autoayuda, y de hecho, la psicología positiva está en contra de la autoayuda (cuando es palabrería sin base empírica).
    2. No se desmonta nada. Sólo se ponen en cuestión dos artículos. La llamada “ciencia del bienestar” incluye varios cientos de artículos sobre resiliencia, emociones positivas, fortalezas, “engagement”, optimismo y un largo etc. Aunque esos dos artículos se retiraran (lo cual está por ver), no se desmontaría nada. Las personas son humanas y se pueden equivocar.
    3. La psicología positiva no se puede desmontar porque no tiene ninguna premisa (a diferencia de lo que muchos creen). La psicología positiva no propone ningún estilo de vida. Sólo plantea estudios e intenta sacar conclusiones para divulgarlas o aplicarlas. No tiene ninguna vinculación con la corriente americana del pensamiento positivo, y ni mucho menos pretende atenuar artificialmente el descontento social o la crítica a los problemas de nuestras sociedades.
    4. En realidad, lo único que se ha desmontado es el artículo de Marino Pérez. Se puede leer aquí: http://www.papelesdelpsicologo.es/pdf/2233.pdf
    5. Y sobre el titular… mejor no hablar.
    Gonzalo Hervás – UCM
    @gonzalohervas

    • aberroes

      te imaginas el esfuerzo que costaría desmontarlo todo. ¿Vale la pena?

  • Cecilio Sánchez «Cean»

    Cuidado con confundir el “positivismo obligatorio” típico del neoliberalismo Y difundido mediante libros tipo “el secreto”, “la ley de la atracción”, etc. con la “Psicología Positiva” de Martin Seligman, demostrada científicamente.

  • Gnsxd

    La psicologia positiva esta igualmente sustentada por investigaciones esta psicologa a realizado investigaciones empiricaa, este paradigma permite es describir, explicar, predecir la conducta que esta considerada como positiva… creatividad, felicidad, flow o flujo, es decir no se puede menospreciar es como si criticaramos la teoria psicoanalitica de freud, que basicamente estudio casos de forma cualitativa que acertaron contundentemente.

  • Suzie

    Qué casualidad que una de las personas más divertidas (y lúcidas) rebatiendo este tema se llame también Barbara (Ehrenreich), su libro Sonríe o muere es genial.

  • Artyom Mikhaylovsky

    Esto es, la pescadilla que se muerde la cola: “¿Quieres ser feliz? Se feliz. No hay nada fijo en este mundo que pueda hacer feliz a un individuo para siempre. Simplemente por que ese individuo morira. El unico requisito que en mi humilde opinion puede existir para ser feliz es, estar vivo. De alli a crear postulados que solo tienen sentido temporalmente y afirmar que es la “verdad absoluta e inmutable” es absurdo. Todo lo que acabo de exponer puede valerle a alguien o puede que no. Si te hace feliz y mi felicidad no mengua por ello, entonces me alegro tambien.

  • faccaf

    Leido de que va todo esto, se ve que los placeres rapidos y caprichosos no son tan “buenos” como los trabajados con sudor y lagrimas, estos ultimos ademas te activan el “antivirus interno” para estar mas sano y feliz. Acabando este mensaje voy a fumarme un cigarrito, tomarme mi té de las siete y matar unos bichos con la consola, seguramente no estoy beneficiando mi salud a largo plazo, pero la carne es tan debil!!!

  • F.Jose

    Cuando uno conoce un tema con cierta profundidad y lee un artículo como éste, la cuestión es ¿pasará lo mismo en otras disciplinas que desconozco? Uno creía que había cierta esperanza en torno al periodismo científico de calidad y en Esmateria he leído muchos artículos de calidad. Este simplemente refleja la ignorancia del autor sobre el tema.

  • Sergat

    Como psicólogo me asusta que se confunda la Psicología como una disciplina de “humanidades” intentando despojarla de todo su rigor científico. La Psicología forma parte de las ciencias de la salud, y como tal bebe, o debería hacerlo, del más riguroso método científico. Otra cuestión es que algunas revistas de Psicología adolezcan de cierta falta de criterio al aceptar entre sus paginas investigaciones mal diseñadas o con conclusiones no falseables. En todo caso la ciencia funciona de esa manera, yo publico algo que me parece interesante para exponerlo a todo el mundo y que se juzgue mi trabajo. Las replicas y contraréplicas forman parte también de la ciencia, y es una de las cosas que más la hace avanzar.

    En este sentido aplaudo el trabajo de Nick Brown, si bien habría que matizar que sus “descubrimientos” no son tan innovadores e impactantes como deja entrever este artículo. Muchos expertos de todo el mundo critican algunos de los postulados de la psicología positiva, y su, en ocasiones, falta de rigor científico. Sin embargo sería muy peligroso generalizar y dar una visión equivocada a los “neófitos” que poco saben del tema. Lo cierto es que bastaría hacer una búsqueda en alguna base de datos (como Scopus) utilizando las palabras claves “optimism and health” para darse cuenta que hay una profusa cantidad de investigaciones (en su mayor parte rigurosas y de calidad), donde se evidencia alguna relación entre el optimismo y la salud.

    Por desgracia todo ello no impide que aparezcan ciertas personas que intenten enriquecerse a costa de explotar las necesidades de los demás, sin más finalidad que tomar todo lo que puedan sin preocuparse de que estén dando (realmente) algo a cambio. La psicología positiva está siendo víctima de estos parásitos desde hace algún tiempo, pero antes lo fueron otros campos como el farmaceútico (aún hoy sigue habiendo mucha mentira en torno a ciertos medicamentos con el único objetivo de vender y ganar dinero) o el nutricional, por poner algunos ejemplos. En general las ciencias que yo llamo “de 0.05″ (en referencia a p.value a partir del cual se considera un resultado estadísticamente significativo) estarán siempre expuestas a esta problemática, y es muy recomendable que se siga manteniendo un punto de vista crítico para que no nos cuelen gato por liebre, pero sin caer en la incredulidad, pues tan equivocada está la persona que se cree todo como la que no se cree nada.

    • aberroes

      “tan equivocada está la persona que se cree todo como la que no se cree nada.” hummm, Si es cuestión de creer, nos situamos en el campo de las humanidades.

  • http://dr-lescano-mundo-masculino.webnode.es/ andropsic.

    Luis Sevilla habla con propiedad. Es cierto, quienes estamos en la práctica profesional tanto x formación, entrenamiento y/o trabajo, debemos estar al tanto de estas ofertas “saludables” que dan lugar a industrias y negocios engañosos e inconsistentes. La Psicología tiene que basarse en evidencias claras, concretas y precisas y su labor debe demostrar que reduce costos, acorta el tiempo de tratamiento y usa poco espacio, principalmente en las enfermedades de alto costo como el Cáncer.

    • aberroes

      Y mejora el resultado! porque si son mas positivos pero se mueren antes…

  • Aprilmoon

    Más allá de todo, Brown me parece muy amargo.

  • Pensante

    ¿Por qué siempre asocian “felicidad” con “bienestar”? ¿No se puede estar “bien” sin ser “feliz”? ¿Por qué de tajo se asume que “la felicidad” es el objetivo de la vida? ¿No habría primero que preguntarse si realmente la finalidad del ser humano es “ser feliz”?

    • Marlén

      Siempre pienso eso mismo y no creo que sea inocente
      que, desde hace un tiempo, la palabra felicidad aparezca por todas partes.
      Parece que actualmente está funcionando como en otros tiempos los crecepelos.

      Por otra parte la idea de Seligman, creador de la Psicología positiva, se
      comprende mejor si se le lee, además de que ello contribuya a evitar el creer
      en las distorsiones interesadas de la idea original.

      Por otra parte pretender saber interpretar cosas de Psicología cuando no se sabe Psicología es, como mínimo, arriesgado. De igual manera me sorprende cuando alguien que no tiene ni nociones elementales de matemáticas o de química habla, con un tono de certeza que podría apabullar, acerca de cómo funciona la física cuántica, que también está de moda y también vende libros.
      Saludos.

      Saludos.

  • Marino Pérez

    En vista de lo visto, aprovecho para felicitar en abierto a
    Manuel Ansede, en los términos que lo hice en su día en correo privado, por el
    excelente artículo, empezando por los aspectos enfatizados por el título. La
    psicología positiva (PP) tiene su marchamo en la supuesta base científica que
    se arroga en el estudio de la felicidad y el bienestar, en el que Barbara
    Fredrickson es una de sus principales “lumbreras”, reconocida por el
    propio Seligman como el “genio del laboratorio de la psicología positiva y
    ganadora del primer Premio Templeton de 100.000 dólares por la investigación en
    psicología positiva.” Después de desenmascarar la espuria ratio de
    positividad presentada con todo un falaz aparato matemático, se muestra ahora
    que la base genómica de la distinción entre hedonismo y eudaimonia es
    igualmente falaz, a pesar de la sofisticada metodología utilizada. Y no es para
    dejar de resaltar que estos desenmascaramientos están promovidos por un
    estudiante de psicología, Nick Brown, “aficionado” y “amateur”
    en estas lides científicas. Brown tuvo la sagacidad de reunir a especialistas
    capaces de desenmascarar tan aparente fundamentación científica, que implicada
    las matemáticas y la biología molecular.

    Sin estas bases, la PP se queda en una ciencia correlacional mostrando
    relaciones entre variables ya relacionadas por referirse prácticamente a lo
    mismo, como bienestar, felicidad, satisfacción y así. Una ciencia, por lo
    demás, plagada de tautologías de sentido común del tipo de que cuando una
    persona se siente mejor piensa y se comporta diferentemente a cuando se siente
    peor. Por supuesto que es mejor estar bien que estar mal, pero la vida tiene de
    todo, y a veces estar mal sirve para bien y estar feliz te apalanca, de modo
    que esa distinción entre emociones positivas y negativas es completamente
    insostenible e impresentable.

    Tampoco es que la PP no tenga nada bueno pero, como se ha dicho, lo que tiene
    de bueno no es nuevo (porque ya está reconocido en la psicología y el sentido
    común) y lo que tiene de nuevo no es bueno (como sus falacias científicas).

    Por más que los psicológos positivos traten de distanciarse de la corriente
    americana del pensamiento positivo, no por ello la PP deja de estar en su misma
    tradición. De hecho, es su versión actual, bajo la pretendida cobertura
    científica (aprovechando el “fundamentalismo científico” de nuestra
    época) y de acuerdo también con el individualismo centrado en el bienestar
    subjetivo propio de la ideología neoliberal (véase Las raíces de la psicología
    positiva, en http://www.papelesdelpsicologo.es/vernumero.asp?id=2136). Tratan
    igualmente de distanciarse de la industria de la autoayuda, cuando sus figuras
    más prominentes son líderes del mercado de la autoayuda (Seligman, Lyubomirsky
    y la propia Fredrickson). Lo cierto es que resulta difícil distinguir la
    literatura de autoayuda derivada de la PP respecto de la literatura (basura) de
    la autoayuda de consumo popular (véase Psicología Positiva y Psicología Popular
    de la Autoayuda, en

    http://revistas.um.es/analesps/article/view/analesps.30.3.169241).

    Por alusiones, el supuesto desmontaje (La psicología positiva y sus enemigos:
    una réplica en base a la evidencia, http://www.papelesdelpsicologo.es) de mi
    crítica de la PP (La psicología positiva: magia simpática, http://www.papelesdelpsicologo)
    tiene, a su vez, su desmontaje (La psicología positiva y sus amigos: en
    evidencia, http://www.papelesdelpsicologo.es).

  • liondart

    De la página de Fredrickson: “Fredrickson is a leading scholar within social psychology, affective science, and positive psychology, and has received more than 16 consecutive years of research funding from the National Institutes of Health.”

    O sea, 16 años chupándole la sangre a los demás.

  • Quim

    El título del artículo es tan absurdo como afirmar que la biología evolucionista ha fracasado y ha quedado desmontada sólo porque Lamarack desarrolló una teoría que quedó refutada por Darwin. Históricamente, el avance científico se basa en eso, el ensayo y error. En ese sentido, este artículo atribuye adjetivos muy gradilocuentes y presuntuosos.

    Por otra parte, hay un reduccionismo brutal -que inevitablemente entraña ignorancia- intentando reducir la línia de investigación de la psicología positiva a los cálculos erróneos de Fredrickson. Por ejemplo, algunos citan a Csiksentmihalyi -uno de los “fundadores” de la PsiPos- cuya obra es anterior al error de Fredickson y que, cualquiera que conozca su teoría del Fluir, sabrá que no guarda relación alguna con lo que aquí algunos dicen “desmontar”: ni en cuanto a conclusiones, ni en cuanto a método, que se basa fundamentalmente en terapia y entrevista.

    Por otra parte, aquí también hay un debate terminológico, semántico, y por lo tanto
    formal. Si queréis que os sea sincero, a mí me trae sin cuidado que se quiera llamar psicología “positiva” o como se quiera. Cada uno sabrá si quiere entrar en debates formalistas o de categoría: Si pensáis que la psiPos no tiene sentido fuera de la Psicología en general lo respeto, incluso podría compartirlo, pero en ese caso no caigáis en catalogar las cosas de “pseudociencia” a la ligera, porque podéis entrar en el terreno del ridículo.

    Me da la sensación de que algunos caen aquí en la impostura del escepticismo, es decir, adoptar el papel de escéptico des del dogmatismo y por pura pose, cosa que es tan absurda como hilarante.