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OPINIÓN

La filosofía científica de Mario Bunge

por Miguel Á. Quintanilla Fisac


El autor destaca que Mario Bunge no solo es ya un clásico de la filosofía científica “sino también una fuente continua de inspiración y novedad en cualquiera de los campos más relevantes de la filosofía actual”

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La editorial Laetoli ha creado la “Biblioteca Bunge” con la que pretende reeditar y difundir obras clásicas de este filósofo singular, comprometido con la filosofía científica, el pensamiento racional y una visión progresista radical de la sociedad y la política. Mario Bunge (Buenos Aires, 1919) es consejero editorial de ‘Materia’.

Mario Bunge es uno de los filósofos más reconocidos e importantes del mundo en nuestros días. No es seguramente el más famoso y popular porque no cultiva ninguna de las variedades de filosofía postmoderna y anticientífica que infectan las aulas universitarias tanto en España y Europa como en América. Por el contrario, es uno de los pocos filósofos contemporáneos que siempre ha reivindicado la ciencia como modelo de conocimiento y la razón ilustrada como norma para el pensamiento tanto en la esfera teórica como en la práctica, tanto en la discusión filosófica como en el debate político. Si no popular, es sin embargo muy conocido en la esfera profesional. No solo porque ha recibido distinciones como el Premio Príncipe de Asturias de Humanidades, sino porque decenas de miles de estudiantes se han familiarizado con el método científico gracias a sus obras. A lo largo de su dilatada y fructífera vida académica ha escrito más de 80 libros en inglés y en castellano, traducidos a multitud de idiomas, y ha cultivado todos los géneros filosóficos y algunos literarios. Su obra más monumental son los ocho volúmenes del Tratado de Filosofía, originalmente escrito en inglés (Treatise on Basic Philosophy), actualmente en proceso de traducción al español (Editorial Gedisa). Pero por increíble que parezca Bunge no solo es ya un clásico de la filosofía científica sino también una fuente continua de inspiración y novedad en cualquiera de los campos más relevantes de la filosofía actual.

La editorial Laetoli ha puesto en marcha una iniciativa que ayudará a que un público amplio pueda disfrutar al mismo tiempo de obras clásicas de este autor y de sus nuevas y más actuales ideas, en las que se mezclan la filosofía de la ciencia con la preocupación por la política científica, la defensa de la racionalidad con el ataque a las pseudociencias, el análisis metacientífico con la reflexión política. Se trata de la Biblioteca Bunge, de la que han salido hasta ahora tres volúmenes.

La ciencia: su método y su filosofía es reedición de una de las primeras obras bungeanas (1959). Para filósofos o científicos formados en la tradición de lo que conocemos como la “concepción heredada de la ciencia” este librito les recordará que la ciencia es una realidad mucho más compleja que un sistema de enunciados con estructura deductiva. La presentación del método científico en el capítulo 2 o de la noción de ley científica en el 3 son piezas clásicas de la reflexión metacientífica. Y los entusiastas de la filosofía postkuhniana de la ciencia podrán además disfrutar del capítulo añadido en 1994, con un título provocador: “Una caricatura de la ciencia: la novísima sociología de la ciencia”.

El segundo volumen de la Biblioteca, Materialismo y ciencia, es reedición de una obra de 1981, bien conocida pero de difícil acceso en la actualidad. Se trata de una presentación simplificada pero completa de su ontología materialista, incluyendo una severa crítica al materialismo dialéctico, a la ontología platónica de Karl Popper, y al dualismo psicofísico, así como una propuesta realmente original de una concepción materialista de los valores y de la cultura. El libro contiene además un pequeño apéndice delicioso: “Nuevos diálogos de Hylas y Filonus”, que el autor escribió en 1953, con motivo del 250 aniversario de la obra de Berkeley, del mismo título, en el que Bunge desmonta los argumentos empiristas y antimaterialistas del obispo británico. El materialismo no es una filosofía de moda, pero en las manos de Bunge es al menos una filosofía coherente, precisa, completa y atractiva. Y es la única filosofía en sintonía plena con el pensamiento científico de nuestra época.

“El materialismo no es una filosofía de moda, pero en las manos de Bunge es al menos una filosofía coherente, precisa, completa y atractiva”

El tercero y último volumen es una reedición actualizada de Pseudociencia e Ideología, de 1985. A pesar del tiempo transcurrido, todos los análisis, críticas y reflexiones de Bunge en esta obra siguen siendo de actualidad e incluso de lectura más urgente que cuando apareció por primera vez. Aquí el autor presenta sus ideas sobre la ciencia como institución social, la tecnología, las ideologías tanto científicas como anticientíficas, la política de la ciencia, el porvenir de la civilización científico técnica. Algunas de sus admoniciones pudieron parecer inoportunas en 1985, pero el tiempo les ha dado más valor. Por ejemplo esta, con la que termina sus reflexiones sobre el futuro de la ciencia:

“..es posible que estemos en los comienzos de una crisis de la ciencia básica que, de seguir, desembocaría en una Nueva Edad Media. Si deseamos evitar esta catástrofe, es menester que hagamos algo por cambiar la “imagen pública” de la ciencia, de modo que pueda seguir atrayendo a algunos de los jóvenes más inteligentes y siga mereciendo el apoyo de administradores y políticos ilustrados, sin necesidad de prometer lo que no puede dar. Dejemos de pintar la ciencia como proveedora de riqueza, bienestar o poder: pintémosla en cambio como lo que es, a saber, el esfuerzo más exitoso para comprender el mundo y para comprendernos a nosotros mismos”.

Bunge es un filósofo ilustrado, racionalista, materialista, crítico, comprometido con la ciencia y con una concepción progresista de la sociedad y la política. Por eso ha sido y sigue siendo un filósofo esencial para nuestro tiempo. Ahora que las posibilidades de que los ciudadanos accedan al conocimiento de la filosofía están viéndose reducidas en los planes de estudio, la iniciativa de la editorial Laetoli, creando esta biblioteca de obras esenciales, debe ser bienvenida.

— Miguel Á. Quintanilla Fisac , Instituto de Estudios de la Ciencia y la Tecnología. Universidad de Salamanca.

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COMENTARIOS

  • http://thespeedynews.blogspot.com.es/ AdriánTSN

    No descarto hacerme con alguno de los ejemplares que se citan en el anterior artículo que, ya puestos ha decirlo, me ha resultado de gran interés.

    Un saludo, Adrián Calvo
    Escritor en The Speedy News