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Los mismos puntos negros de las carreteras provocan el año más letal para el lince ibérico

2014 es ya el año en el que más linces ibéricos han muerto atropellados en las vías españolas y todavía quedan cinco meses por delante. La geolocalización de los accidentes muestra que los felinos siguen muriendo en los mismos lugares en los que las administraciones se comprometieron a actuar

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Mapa de los atropellos de linces desde 2010. Los marcadores morados corresponden a 2014. En el mapa están indicadas las áreas con presencia estable de linces (áreas naranja) y los tramos de carretera que se comprometieron a reparar tanto la Junta de Andalucía (verde) como el Ministerio de Fomento (rojo). /



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Actualización 4/08/2014: El número de linces atropellados ya es de 16, tras encontrarse una hembra muerta en la A-4, uno de los puntos negros habituales. Ya está incorporado en el mapa.

Nunca se habían producido tantos atropellos de linces ibéricos en las vías españolas. El año pasado se había llegado a una cifra récord, 14 linces atropellados en total, pero este año ya son 15 los linces arrollados y aún no hemos entrado en el octavo mes. El número de ejemplares atropellados sigue disparado y, tras geolocalizar los puntos en los que se producen los accidentes (marcadores en morado en el mapa, destacar pinchando sobre el 2014), resaltan varias vías en las que estos felinos siguen muriendo. Se trata de los mismos puntos negros que se vienen identificando año tras año y los linces, una especie en peligro crítico de extinción, siguen cayendo en los mismos lugares.  En total, son 47 atropellos desde 2010 y 68 desde 2002.

En noviembre del año pasado, alarmados por el aumento de atropellos, las distintas administraciones implicadas repartieron tareas: la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía adecentaría el vallado y los pasos en los puntos negros de las carreteras de su competencia y el Ministerio de Fomento haría lo propio con las suyas. Ocho meses después, los linces siguen muriendo sin que nada lo evite. Ayer, tras conocerse la muerte del decimoquinto lince de 2014, la Junta envió una nota a los medios asegurando que precisamente ayer comenzó a realizar trabajos en la carretera A-481, uno de los lugares más letales: ocho linces han muerto atropellados en los últimos cuatro años en un tramo de 10 kilómetros de esa vía.


Infografía | Numero de atropellos mortales de linces ibéricos desde 2002 /


Tras repasar los 15 atropellos de este año, dos de ellos en las vías del tren, destaca por encima de todo que se han producido tres atropellos en esta carretera A-481, cuyo mantenimiento era “prioridad” de la Junta el año pasado pero en la que siguen muriendo felinos meses más tarde en los mismos lugares. Del mismo modo, el Ministerio de Fomento se comprometió a mejorar el estado de la A-4 pero allí mismo han muerto otros tres linces, dos de ellos en el tramo prioritario cercano a Bailén, poniendo en entredicho también la voluntad de la administración central.

La Junta comenzó ayer los trabajos de mantenimiento de la carretera más letal, justo al conocerse la decimoquinta muerte

“Dicen que van a empezar ahora porque hasta ahora no han hecho nada”, denuncia Miguel Ángel Simón,  director del proyecto LIFE-Iberlince que cuenta con 34 millones de euros para salvar a este felino de la extinción. Simón explica que la Consejería de Fomento de la Junta se ha puesto a trabajar tras una reunión que convocaron alarmados porque los atropellos “se han disparado y mucho”. Simón también carga contra el Ministerio de Fomento: “Sus carreteras no son impermeables a los linces, son absolutamente permeables, no se cumplen ni las medidas normales de conservación”.

La carretera más mortal

La geolocalización de los accidentes mortales identifica otras dos carreteras especialmente peligrosas: la N-420, de titularidad estatal en la que han muerto dos ejemplares en 2014; y la A-483, de la Junta, en la que han muerto otros dos. La Junta de Andalucía asegura que desde ayer se están realizando trabajos de revisión y mejora de las mallas de protección actualmente existentes en las vías autonómicas de Huelva, en el entorno de Doñana, y de la señalización que alerta de la presencia de linces en la letal carretera A-481 (de Hinojos a Villamanrique), donde ya se había limitado la velocidad de circulación hasta 40 kilómetros por hora y se había aplicado “un firme sonoro para ahuyentar a los linces de la calzada”. Consultado por esta redacción, el Ministerio de Fomento asegura que se vienen realizando de forma continua distintos trabajos de mantenimiento de las carreteras donde la población registrada de linces lo aconseja.

Solo en un tramo de 10 kilómetros de la carretera A-481 han muerto ocho linces en cuatro años

“El problema es grave y exige una solución del mismo tamaño; hacen falta medidas drásticas, contundentes”, asegura el director de Iberlince, señalando que deben construirse más pasos de fauna. Estos pasos amplios y fáciles de transitar para los animales, que pasan por encima de las carreteras más peligrosas, han hecho desaparecer el problema de los atropellos allí donde se han construido, asegura Simón. El problema es que son muy caros, una obra que parece utópica cuando no se está cumpliendo si quiera con las tareas de desbroce y vallado para mantener en condiciones las carreteras más peligrosas.

Las causas de estos atropellos siguen siendo las mismas que el año pasado “aunque al mantenerse en el tiempo empeora todo”. La falta de conejos, afectados por una grave epidemia, obliga a los linces a desplazarse para buscarlos. Además, el número de felinos no para de crecer (ya son 332 ejemplares en libertad frente a los 92 de 2002) por lo que la competencia por el territorio es mayor. Si a todo esto se suma las malas condiciones de impermeabilización de las vías cuando se acercan a ellas, el resultado es el año con más atropellos de la historia.

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