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CIENCIA DE LA SEMANA 

3.300 millones de euros para empezar a desentrañar los secretos del cerebro

Esta semana se ha sabido que EEUU planea invertir más de 3.000 millones en un proyecto sobre el cerebro en los próximos diez años, se puede haber resuelto el misterio de la formación de la Luna y se ha logrado aliviar los síntomas del párkinson mediante el trasplante de células fetales

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Hace algo más de un año se lanzaba la carrera entre EEUU y la Unión Europea para desentrañar los secretos del cerebro. Las dos potencias anunciaron grandes proyectos para hacer un gran mapa de este órgano. Entonces se estimaba que la inversión total rondaría los 3.000 millones de euros durante una década. Esta semana, se ha sabido que solo EEUU planea invertir 3.300 millones en su proyecto BRAIN.

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Presentación del proyecto BRAIN en la Casa Blanca con el director de los NIH de EEUU y el presidente del país, Barack Obama / National Institutes of Health (NIH)

El plan, que comenzará en 2016, tratará durante una primera etapa de unos cinco o seis años de desarrollar herramientas para la investigación. La intención es hacerlas más baratas y accesibles para que investigadores con menos especialización puedan trabajar en este campo y abaratar a largo plazo la investigación neurocientífica.

El proyecto pretende en último término crear herramientas capaces de fotografiar simultáneamente la actividad de cada neurona, de la mayoría o incluso la totalidad de un cerebro. Se tendrán que diseñar mecanismos que permitan controlar la actividad de cada neurona, “porque examinar requiere intervenir”. Y, por último, se desarrollarán métodos para almacenar, administrar y compartir imágenes y datos fisiológicos a gran escala. Máquinas capaces de analizar todos esos datos y de recrear modelos de circuitos neuronales que les lleven a revelar, finalmente, los principios que rigen al cerebro.

El origen de la Luna

Una de las teorías que se citan con mayor frecuencia para explicar la formación de la Luna sugiere que hace unos 4.500 millones de años, cuando la Tierra se estaba formando, chocó contra un planeta menor que se conoce como Theia. Parte de los escombros que esa colisión arrancó a la Tierra se convirtió en la materia prima con la que después se formó la Luna.

La Luna se formó, probablemente, tras un impacto de la Tierra con un planeta menor

Esta Teoría del Gran impacto tiene mucha aceptación pero carecía de pruebas para considerarse definitiva. La mayoría de los modelos científicos calculan que la Luna está compuesta en un 70-90% por material procedente de Theia (que podría haber tenido un tamaño parecido a Marte) y en un 10-30% por escombros terrestres. Si nuestro satélite se hubiese formado a partir de material procedente de dos cuerpos planetarios, tendría que tener una composición distinta de la de la Tierra, pero hasta ahora los análisis indicaban que era casi idéntica. Para validar la hipótesis hacía falta encontrar restos de los escombros del planeta Theia.

Esta semana, un equipo liderado por Daniel Herwartz, de la Universidad de Colonia, ha anunciado en la revista Science los resultados de un análisis de los isótopos de oxígeno que contienen las rocas que trajeron desde la Luna los astronautas de las misiones Apolo entre 1969 y 1972. Aunque las diferencias son pequeñas y difíciles de detectar, existen y parecen validar la teoría del Gran Impacto.

Células fetales contra el párkinson

El trasplante de células fetales en el cerebro de personas con párkinson ha conseguido que mejoren los síntomas, como temblores o rigidez, en 25 participantes de un estudio dirigido por Ole Isacson, del hospital McLean (EEUU) que se publican en la revista Cell Reports.

En el estudio se han empleado células dopaminérgicas obtenidas de fetos. Estas células suplen la función de liberar la dopamina, un neurotransmisor que se deteriora en las neuronas de los enfermos por razones desconocidas. Además, se ha visto que tampoco hay deterioro en las mitocondrias, unos orgánulos celulares cuya función es actuar como centrales energéticas de las células, y que suelen estar dañadas en personas con párkinson. El ensayo reabre la posibilidad de tratamientos biológicos para esta enfermedad, la segunda de las que afectan al cerebro tras el alzhéimer. Solo en España se calcula que hay entre 100.000 y 150.000 afectados.

El genoma de la oveja

Un consorcio científico de ocho países ha leído el genoma de la oveja, uno de los primeros animales domesticados en la revolución neolítica, en un intento de mejorar y racionalizar la producción de lana. Y también de comprender los secretos del estómago de los rumiantes, cuya eficacia para digerir la hierba –uno de los alimentos más pobres y correosos imaginables— sería muy bien recibida por la industria para generar biocombustibles más sostenibles, basados en los residuos de la agricultura alimentaria convencional.

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COMENTARIOS

  • PacoLopez

    En cambio, la ciudad de Madrid, se gastó más de 7000 M€ (más del doble) en enterrar la M30. Como premio, el autor de este enorme disparate es un ministro del Reino de España.

  • Alberto Moll

    Me parece magnífico todo cuanto se haga para desentrañar el funcionamiento del cerebro a nivel molecular, e incluso atómico. Creo que el descubrimiento de sus secretos puede ser el más trascendente (o uno de los más trascendentes) de la ciencia.
    Lo único que da miedo es el uso que de esos descubrimientos puedan hacer determinados poderes de este mundo.