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Hacienda vuelve a retrasar las ayudas para los mejores centros de investigación

Por segundo año consecutivo, el mismo trámite burocrático entre los ministerios de Economía y el de Hacienda obliga a atrasar la concesión de las ayudas Severo Ochoa para los centros de mayor excelencia científica del país

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Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda / PP

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Desde el comienzo de la crisis, la investigación científica ha venido sufriendo un progresivo retraso en su funcionamiento año a año debido a las restricciones al gasto impuestas por el  Gobierno y los nuevos trámites necesarios para conceder las subvenciones de las que depende buena parte del sistema. Y a pesar de los signos de recuperación, este retraso sigue lastrando su funcionamiento. El último ejemplo ha sido el retraso de la concesión de las ayudas Severo Ochoa, destinadas a premiar cada año a los mejores centros de investigación del país. Las ayudas correspondientes a 2013, que suponen la concesión de un millón de euros anuales durante cuatro años para cada centro, deberían haberse concedido ya. La propia secretaria de Estado de Investigación,  Carmen Vela, anunció en marzo los cinco nuevos centros que han sido galardonados. Pero, por ahora, ninguno verá ni un euro, pues el Ministerio de Economía y Competitividad del que depende Vela ha ampliado tres meses más el plazo para conceder las ayudas. La razón: el Ministerio de Hacienda aún no ha dado su visto bueno para su concesión, según el anuncio oficial publicado ayer en el BOE.

Desde 2012, cualquier subvención destinada a un organismo en una comunidad autónoma que no cumpla los objetivos de déficit debe ir acompañada de un “infome favorable, preceptivo y vinculante”, del departamento de Hacienda, que dirige Cristóbal Montoro. Los cinco centros reconocidos este año están en Madrid, Valencia, País Vasco y Cataluña. Ni Valencia ni Barcelona han cumplido los objetivos de déficit, aunque el problema en este caso está solo en Cataluña. El centro de la Comunidad Valenciana que ha sido reconocido, el Instituto de Neurociencias de Alicante, es considerado como parte del CSIC, un centro estatal que a efectos de las ayudas computa como si estuviera en Madrid, según fuentes del Instituto de Neurociencias de Alicante. Sin embargo, el Instituto Catalán de Investigación Química (ICIQ), el  el centro catalán reconocido, depende de la Generalitat. Por eso Hacienda debe analizar el caso y dar su aprobación antes de que se pueda conceder la financiación.

Este retraso no es nuevo. Los cinco centros galardonados por la convocatoria de 2012 (otorgados en 2013) experimentaron el mismo retraso que los actuales y por las mismas razones. En aquel caso la resolución definitiva se aprobó en junio de 2013, poco antes de que expirase el plazo y se corriese el peligro de que las ayudas económicas se perdieran.

El programa Severo Ochoa fue creado por el anterior ejecutivo como una forma de premiar a los centros de mayor excelencia científica del país. En la primera convocatoria se nombraron ocho centros y en la segunda, cinco. Este programa no ha sido el único en tener que esperar durante meses por la necesidad de contar con el sí de Hacienda hasta el punto de poner en peligro un año completo de financiación.

Según un portavoz de la Secretaría de Estado de Investigación, el ministerio de Hacienda habría ya enviado su informe favorable a la concesión de las ayudas de 2013. La aprobación definitiva se hará “en junio o julio”, aseguran.

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COMENTARIOS

  • zahorin

    Los políticos españoles le dan poca importancia a la ciencia y los ciudadanos aún menos. Es que no hay color con la emoción que proporciona el fútbol o los programas de cotilleo y morbo. Dónde va a parar compararse con aburridas vacunas o fármacos que salvan a nuestros hijos, prótesis de última generación que permiten hasta correr a un cojo que le faltan las dos piernas, etc.
    Pan y circo.