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El cerebro de este chico podría descifrar el autismo

por Maia Szalavitz para 'Matter'

El autismo cambió la vida de la familia de Henry Markram, uno de los neurocientíficos más reconocidos del mundo. Ahora, su ‘teoría del mundo intenso’ podría modificar nuestras ideas preconcebidas sobre esta condición y los estereotipos vinculados a quienes la sufren

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Kamila, Henry, Kai y Anat Markram.

Kamila, Henry, Kai y Anat Markram. / Darrin Vanselow para MATTER

La primera vez que la teoría del mundo intenso de los Markram vio la luz fue en 2007, en un informe sobre ratas expuestas a AVP  en la revista PNAS, seguido de un extracto en Frontiers in Neuroscience. Sólo un año más tarde, ya se había organizado un simposio sobre el tema en la Sociedad para la Neurociencia (SFN), las jornadas más importantes del ámbito. En 2010, volvieron a Frontiers con un segundo informe actualizado y ampliado. Se han publicado desde entonces más de una treintena de artículos ajenos sobre ratas expuestas a VPA, reproduciendo y ampliando los hallazgos de los Markram. En la SFN de este año, se presentaron no menos de cinco estudios basados en la relación del VPA con el autismo. El mundo intenso y sus ratas tratadas con VPA están arrojando nueva luz sobre los matices sensoriales del autismo que hasta ahora habían sido injustamente ignorados.

 SAP, la compañía alemana de software, ha anunciado la intención de contratar a 650 autistas por sus excepcionales talentos

No obstante, el gremio ha reaccionado con bastante cautela. Laurent Mottron, profesor de psiquiatría e investigador jefe en autismo por la Universidad de Montreal, es una excepción. Él fue el primero en señalar las diferencias de percepción que son tan cruciales en el autismo; incluso por delante de los Markram. Hasta entonces, casi todo el mundo había centrado su atención en los problemas de interacción social, y solo un puñado de investigadores habían mostrado interés por el aspecto sensorial. Cuando Mottron señaló, por primera vez, que el autismo estaba ligado a lo que él llama “funcionamiento perceptivo aumentado”, todos, él inclusive, lo percibieron como consecuencia de un déficit. Se pensaba entonces que las muestras de inteligencia, en apariencia más aguda, de algunos autistas, eran fruto de problemas en el funcionamiento cerebral superior. Hasta entonces, se habían descartado como “talentos aislados”, y no como signos genuinos de inteligencia. No es de extrañar, pues, que a los autistas prodigio se les viniera conociendo como “idiotas sabios”. Al contrario que los verdaderos genios, no poseerían el control creativo sobre sus excepcionales mentes. “Más que demostrar dotes perceptivas excepcionales”, dijo Mottron en uno de sus artículos, “lo que muestran es un fracaso a la hora de construir modelos generales o de nivel superior”.

Sin embargo, investigaciones posteriores han convencido a Mottron de que estaba equivocado. Tanto estudios propios como ajenos han probado un rendimiento autista superior no solo en funciones sensoriales de “bajo nivel”, como reconocer tonos musicales o ciertos tipos de información visual, sino también en labores cognitivas como la detección de patrones en exámenes visuales de cociente intelectual. De hecho, hace tiempo que la detección y manipulación de sistemas complejos se considera una virtud autista. Tanto es así, que los autistas prodigio se han convertido en un arquetipo de Silicon Valley. El pasado mayo, SAP, la compañía alemana de software, anunció la intención de contratar a 650 autistas por sus excepcionales talentos. La comprensión e interacción con sistemas, estructuras y patrones es esencial en campos como las matemáticas, el virtuosismo musical o los logros científicos. La representación desproporcionada de autistas y sus familiares en estos campos, podría indicar una cierta influencia genética.
“Ambos observamos nuestro campo de estudio desde perspectivas distintas, pero nuestros resultados son consistentes”, dice Mottron sobre los Markram y su teoría del mundo intenso, y añade que mientras ellos estudian la fisiología de las células, él capta imágenes directas del cerebro humano.

Otros expertos recalcan que la mayoría de casos de autismo no están provocados por el AVP

Como Henry Markram procede de un ámbito diferente y tiene un hijo autista, señala Mottron, “podría aportar un punto de vista original y no dejarse influir por los clichés”, especialmente los que confunden talentos con defectos. “Tengo una gran simpatía por su trabajo”, asegura, aunque no está convencido de que lo hayan demostrado todo. El apoyo de Mottron no sorprende a nadie, por supuesto, porque el mundo intenso encaja con sus propios descubrimientos, pero incluso uno de los creadores de la llamada “teoría de la mente” lo encuentra creíble en su mayor parte.

Simon Baron-Cohen, al frente del Centro para la Investigación del Autismo en la Universidad de Cambridge, asegura: “Simpatizo con la idea de que los déficits sociales del autismo, como los de empatía cognitiva que llamamos teoría de la mente, provengan de anomalías sensoriales más básicas”, o lo que es lo mismo: que el modelo fisiológico de los Markram podría ser la causa, y los déficits sociales que él estudia, el efecto. Además, encuentra “interesante” el modelo centrado en ratas tratadas con AVP, y sin embargo, también señala que la mayoría de casos de autismo no están provocados por el AVP. Tanto los defectos sensoriales como los sociales podrían ocurrir en paralelo, y no estar relacionados. Su colaboradora, Uta Frith, profesora de desarrollo cognitivo en el University College de Londres, no está convencida: “Sencillamente”, la teoría del mundo intenso, “no me llama. No quiero decir que sean paparruchas”, asegura, “pero creo que buscan explicar demasiadas cosas”.

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MÁS INFO
» 'The Intense World Syndrome – an Alternative Hypothesis for Autism' ('Frontiers in Neuroscience')
» Entrevista con Henry y Kamila Markram ('Wrong Planet')
» 'The autistic brain', podcast ('Brain Science Pdocast')

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COMENTARIOS

  • Laura Fernández

    Soy
    alumna de primero de la ESO y mi hermano pequeño tiene autismo, la verdad es que al leer el comportamiento de este chico, Kai, lo he relacionado mucho con el de mi
    hermano y tengo que decir que el autismo es una enfermedad de la que se sabe
    muy poco y que la gente que no tiene a alguien con este problema no sabe
    verdaderamente como es (pero eso ocurre con todos los problemas y enfermedades
    la verdad)
    También querría decir que apoyo mucho la causa
    de este hombre, Henry Markram , y espero que se descubra de donde viene de
    verdad este problema.
    Por último querría darle un gran saludo a mi hermano, la personita a la que más
    quiero en este mundo y terminar con una frase relacionada con todo esto:
    El autismo no es la tragedia, la tragedia es la ignorancia.

  • carmen

    en conclusion con estos descubrimiento mencionados como lo aplicamos en nuestros hijos ?