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CIENCIA DE LA SEMANA 24 de febrero - 2 de marzo

El abrazo del cáncer es “como el de un oso panda a un árbol”

El descubrimiento de nuevos mecanismos de la diseminación de los tumores y la detección de 715 mundos fuera de nuestro Sistema Solar marcan una semana en la que también los turistas han vuelto a pisar la cueva de Altamira

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La semana ha traído buenas noticias contra el cáncer. El bioquímico español Joan Massagué anunció el jueves que su equipo ha descubierto mecanismos biológicos que permiten que las células cancerosas lleguen al cerebro y provoquen nuevos tumores. Este proceso de diseminación de tumores a partir de un tumor original, conocido como metástasis, es la primera causa de muerte en los pacientes con cáncer. Por ejemplo, los tumores en el cerebro fruto de una metástasis son 10 veces más comunes que los tumores cerebrales primarios.

Una célula de cáncer de mama (verde) se aferra a un capilar sanguíneo (morado) en el cerebroAmpliar

Una célula de cáncer de mama (verde) se aferra a un capilar sanguíneo (morado) en el cerebro / MSK

La comunidad científica ya sabía que el cerebro presenta una resistencia natural a la invasión de células tumorales. Menos de una de cada 1.000 células cancerosas procedentes de un tumor de mama que llegan al cerebro logran sobrevivir. El grupo de Massagué, en el Centro Memorial Sloan Kettering de Nueva York (EEUU), ha observado en ratones que este fenómeno se debe a que esas células tumorales triunfantes son capaces de adherirse a los capilares sanguíneos y expresan unas proteínas específicas que sortean las defensas del cerebro.

En condiciones normales, las células cerebrales más comunes, los astrocitos, inducen que las células cancerosas que llegan al cerebro se autodestruyan. Pero hay unas pocas que logran escapar a esta orden de suicidio, gracias a que producen unas proteínas llamadas serpinas que funcionan como antídoto. Esas células excepcionalmente dañinas consiguen adherirse a los vasos sanguíneos “como un oso panda que abraza el tronco de un árbol”, según ha explicado Massagué en un comunicado. Las células tumorales quedan así protegidas y bien alimentadas, preparándose para formar un nuevo tumor.

Otros 1.700 mundos

El propio Massagué cree que estos mecanismos biológicos podrían ser comunes a otros tipos de metástasis y quizá, algún día, podrían ser bloqueados mediante fármacos para impedir las metástasis. Su estudio se publicó este jueves en la revista Cell.

Esta semana también ha venido marcada por el anuncio del descubrimiento de 715 planetas situados fuera de nuestro Sistema Solar. Casi el 95% de estos nuevos mundos, detectados gracias a la misión Kepler de la NASA, son más pequeños que Neptuno, que cuadruplica el tamaño de la Tierra, según una nota de la agencia espacial estadounidense. Además, los 715 planetas orbitan sólo 305 estrellas, revelando sistemas solares muy parecidos al nuestro.

Este descubrimiento eleva el número de exoplanetas conocidos hasta los 1.700. Sólo el satélite Kepler ha detectado desde su lanzamiento en 2009 unos 3.600 candidatos, de los que 961 han sido confirmados, según la NASA.

Una roca como un coche contra la Luna

También en el espacio, la semana arrancó con la noticia de que el 11 de septiembre de 2013 “una roca con la masa de un coche pequeño chocó contra la Luna y produjo un destello casi tan brillante como la estrella Polar”, según una nota de prensa del Instituto de Astrofísica de Andalucía (CSIC), que participó en la observación junto a la Universidad de Huelva. Según publicaron en la revista especializada Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, se trata de la colisión más potente detectada hasta la fecha y su destello, de unos ocho segundos, fue el más longevo e intenso observado.

Ya en la Tierra, este jueves un grupo de turistas entró en la cueva de Altamira por primera vez desde su cierre a los visitantes hace 12 años. Desde entonces, sólo los científicos habían entrado en la gruta, caracterizada por sus bisontes, caballos, ciervos y manos pintados por los habitantes de Altamira entre hace 35.000 y 13.000 años. El objetivo de esta visita, que será seguida por otras hasta llegar a los casi 200 turistas, es “analizar el impacto que la presencia humana puede ocasionar sobre la conservación de este bien Patrimonio Mundial”, según ha afirmado el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en un comunicado. La reapertura parcial al público es polémica, ya que varios informes científicos han desaconsejado con anterioridad la entrada de turistas a la cueva.

Y mucho más antigua que Altamira es una roca de 4.400 millones de años hallada en una granja en Australia y considerada el material más antiguo del planeta. Su descubrimiento es una evidencia de que la corteza terrestre se comenzó a enfriar y desarrollar mucho antes de lo que pensaba la comunidad científica: apenas 100 millones de años después de que la Tierra recibiera el impacto del que nació la Luna.

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