Materia, la web de noticias de ciencia

Lee, piensa, comparte

OPINIÓN

Expulsan a Dukan del Colegio de Médicos de Francia. ¿Oyen cómo se ríe?

por Julio Basulto


El autor asegura que hay una decena de razones por las que se sabe que la dieta Dukan no solo no es eficaz, sino que puede ser peligrosa para la salud, pero duda de que la expulsión del médico del Colegio francés logre frenar su popularidad

Más noticias de: nutrición, obesidad, pseudociencia


LEER
IMPRIMIR

En 2010, antes de que la dieta Dukan irrumpiera en España, y antes de saber de su existencia, publiqué junto a la periodista María José Mateo, el libro No más dieta. En él aconsejé apartar la vista de cualquier libro relacionado con la nutrición humana en cuya portada leyéramos lo siguiente: “El método de…, y aquí invéntate un nombre o apellido nada español, y que tenga alguna consonante oclusiva en su interior”.

Y ahí tienen el método Dukan, con esa oclusiva en el justo medio y partiendo la pana en el top ventas. Y es que no falla: nos gustan las promesas de  eficacia sin esfuerzo, pero más todavía si vienen refrendadas por un gurú con un apellido poco común (todavía hoy la mayoría de gente le llama “Duncan”).

Ayer, tres amigos médicos e innumerables colegas de profesión me llamaron para darme la noticia de la expulsión de Dukan del Colegio de Médicos de Francia. A mi amigo Juan Revenga le pasó algo similar. Tanto él como yo (además de decenas de profesionales sanitarios, periodistas y un largo etcétera) hemos denunciado públicamente en varias ocasiones el nada desdeñable peligro que puede suponer creerse las declaraciones que realiza el señor Dukan cada vez que coge un micrófono o, sobre todo, un teclado.

Cuatro años después de iniciar esta dieta, el 80% de las personas que la habían seguido pesaba lo mismo o más que antes

El método Dukan promete tres cosas que nunca ha logrado probar. La primera es que, gracias a él, la obesidad ha disminuido en Francia, cuando cuatro años después de iniciar esta dieta, el 80% de las personas que la habían seguido pesaba lo mismo o más que antes, según una encuesta publicada en 2011. Además, dice que su método hace adelgazar de forma inmediata y mantener el peso estable durante el resto de la vida y que los productos que llevan su apellido “queman de forma específica las calorías procedentes de proteínas y grasas”, algo que no ha demostrado ningún estudio. Nuestra primera denuncia aparece todavía en página web del Ministerio de Sanidad. No le criticamos, como él responde, “porque perdemos clientes”. Uno de los principales (por no decir el más importante) objetivos de los dietistas-nutricionistas es incorporarnos en la Sanidad Pública, como pueden comprobar aquí. Le denunciamos por probables perjuicios para la salud de la población. De hecho, estamos obligados a ello, según el código deontológico de la profesión de dietista-nutricionista.

 No le criticamos “porque perdemos clientes”; le denunciamos por probables perjuicios para la salud de la población

Hay una decena de razones por las que seguir esta dieta puede ser peligroso para la salud. Entre ellas, porque se basa en unas normas alimentarias arbitrarias, porque bajar de peso rápidamente no significa bajarlo para siempre, y porque una dieta debe basarse, según los consensos de verdaderos expertos en el tema, en priorizar el consumo de frutas, hortalizas, cereales integrales y alimentos de origen vegetal, y no en “proteínas puras”.

En un texto que apareció en Formación Médica Continuada en Atención Primaria, junto con Maria Manera y Eduard Baladía (vean la opinión de este último sobre Dukan, por cierto), quisimos dar a entender que si alguien se inventa un nuevo método para arreglar edificios, debería demostrar antes que es eficaz y que no hará que se derrumbe el edificio años más tarde. Así funciona la salud pública. ¿Saben cuántos estudios hay centrados en la eficacia y seguridad de la dieta Dukan? Ninguno. Compruébelo haciendo clic aquí. ¿Qué ha escrito un libro muy vendido? Entonces olvidémonos del método científico para curar enfermedades y miremos qué libro es el más vendido para tratar la hepatitis, o el párkinson, o el cáncer.

 ¿Saben cuántos estudios hay centrados en la eficacia y seguridad de la dieta Dukan? Ninguno

La noticia de la expulsión de Dukan del Colegio de Médicos de Francia no nos sorprende. Se le acusa de promover la discriminación de los niños que sufren obesidad, y de hacer de la medicina un negocio: según detalló en 2012 Le Figaro, Dukan factura 100 millones de euros anuales.

Nos alegramos, sin duda, de la expulsión, es un gran paso y necesario. A ver si tomamos nota de los médicos franceses.  Pero algo me dice que Dukan se estará carcajeando de risa en su yate de 50 metros de eslora o en su Lamborghini nuevo, mientras responde por teléfono a los periodistas diciendo cosas como que la decisión de sus pares le da “un impulso para seguir avanzando” o, más importante, que sus colegas no quieren avanzar. ¿Qué es avanzar en medicina? ¿Escribir libros inventándose un método en unos cuantos pasos escogidos al azar? ¿O es más bien diseñar un protocolo, llevarlo a cabo, y publicarlo en una revista indexada antes de exponer a toda la población a un tratamiento novedoso? No es una tarea fácil, desde luego. Vean, si no, un protocolo sobre si señalar al melón causa su pudrimiento. Pero Dukan, tal y como señaló en una entrevista, “no tiene tiempo para esas cosas”.

 ¿Qué es avanzar en medicina? ¿Escribir libros inventándose un método en unos cuantos pasos escogidos al azar?

Acabo instándoles a que lean (o relean) y, ante todo, difundan el estupendo texto del periodista Luis Alfonso Gámez, denominado Las cinco claves para identificar a un científico chiflado. Dichas claves aparecen en el genial libro Fad and fallacies in the name of science (“modas y falacias en el nombre de la ciencia”), escrito por el fallecido Martin Gardner en 1952. A ver si aprendemos.

— Julio Basulto, Dietista-Nutricionista, coautor de los libros 'No más dieta' o 'Comer y correr', y del blog comeronocomer.es. @JulioBasulto_DN

Archivado en: nutrición, obesidad, pseudociencia




COMENTARIOS

  • César Leonardo Patiño Burgos

    Me parece increíble que este sr. se haya forrado con su dichosa “dieta” y ahora se demuestre que 1. no es saludable y encima 2. se le echa del colegio de médicos PERO seguirá ganando dinero porque “la fama” ya la tiene ganada… Lamentable. La gente persigue a ciegas cualquier “método” para perder peso a cualquier precio, creo que ya ni siquiera piensan en lo que hacen sino que el fin lo es todo para ellos.

  • Ramón Soriano

    Lo cierto es que yo hice la dieta Dukan y adelgacé lo que pensaba en el tiempo previsto. Lo que no pude es mantener el peso y lo he recuperado. El libro, para un profano en medicina, me parece bien argumentado. Lo que si me dio mala pinta es el negocio de los productos que vende en su web. Me pareció puramente comercial. Lo cierto es que esto de adelgazar, hoy por hoy, es una batalla bien difícil. Estoy con Dukan en que las dietas a base de ir contando calorías son algo imposible.

    • Otrora

      Un argumento que “suena bien” no es una prueba científica de eficacia. Las dietas Dunkan (las desequilibradas en general) hacen daño al organismo, pierdes masa muscular y disminuye tu metabolismo, con lo que a la larga estar peor que cuando empezaste.

      Ir contando calorías no es necesario para seguir una dieta equilibrada, pero lo primero que tienes que hacer es asumir que si estás a dieta no puedes comer fuera de esa dieta. También tienes que asumir que perder peso y mantener ese peso no es cuestión de sacrificarse un tiempo, sino de un cambio PERMANENTE de hábitos. El primero de ellos, aumentar tu actividad física.

    • Francisco

      Yo tambien hago –llevo 5 lustros– haciendo la dieta (la mia es Atkins, pero son parecidas). La clave para mantenerla es que, una vez llegas a tu peso deseado, tienes que volver a consumir hidratos de carbono muy calculadamente. Gradualmente vas aumentandolos, pero huyendo del azucar, harinas, arroz y usando las legumbres, los vegetales y los frutos secos, algun cereal integral. Con ello varias tu dieta, la haces mas agradable, obtienes mas nutrientes de mas fuentes y te acostumbras a huir del veneno dulce. Estos articulos condenatorios son –en mi experiencia– insuflados por las industrias del azucar, porque se les hunde el “tinglao”.

  • Demóstenes

    Lo que me parece triste es que no se dé nunca la verdadera razón por la que la dieta Dukan no es aconsejable desde el punto de vista nutricional. Una dieta cetogénica (i.e. muy baja en hidratos) necesita tomar la energía por parte de las grasas, que deberían formar parte de alrededor del 50-75% de la energía, y el Dr Dukan recomienda una dieta basada casi esencialmente en proteínas, lo cual hace que además de desbalanceada sea muy hipocalórica.

    Precisamente la gracia de las dietas cetogénicas (las cuales sí que muestran múltiples beneficios en los estudios científicos en humanos) es que no requieren un régimen tan hipocalórico para la bajada de peso y se tiene una menor pérdida de masa muscular, pero haciendo una dieta tan limitada lo que se consigue es que seamos una máquina pérdida de quema de grasa y músculo que, junto con síntomas temporales de hipotiroidismo, hacen que tengamos un efecto rebote de tres pares de cojxxes.

    Dejad de acusar a la Dukan sin fundamento, porque así sólo se consigue que sus seguidores os envíen a tomar viento. Si queréis persuadir a la gente de que no haga algo, explicádselo bien y dejad de tratarla como tontos.

    • José Muñoz Ortega

      A mí me parece, señor “Demóstenes”, que el artículo está exquisitamente redactado, y contiene suficientes enlaces a textos que amplían claramente la exposición del autor (como el de Formación Médica Continuada en Atención Primaria, que a mí, como médico, me parece una delicia). La pena no es que Basulto nos trate de tontos (algo que no es en absoluto cierto), sino que una larga lista de incautos acabará creyendo a elementos como usted cuando afirma barbaridades como que las grasas deben formar el 50-75% de la energía, o que las dietas cetogénicas son la clave del adelgazamiento, por el simple hecho de presentar un título universitario o acompañar las declaraciones de un estudio en inglés.

      • Demóstenes

        Las grasas no son malas. Puedes quitar del conjunto de grasas saludables las grasas trans (si eres médico sabrás por qué) y las de semillas tipo colza (altas en omega-6, bajas en omega-3, lo que provoca inflamación sistémica), pero respecto a las demás no hay de qué temer.

        Ahora bien, un par de apuntes. Entre artículos científicos, los de comités de expertos y consensos son los que más bajo nivel de evidencia ofrecen, por debajo de estudios con ratas. Y eso es por una simple razón, si se hace un análisis a mano de los artículos disponibles, se corre el riesgo de cometer el llamado ”cherry-picking”, e introducir un sesgo de confirmación. Aún así te interesan opiniones de otros comités, tanto el estadounidense como el sueco han dicho que una dieta cetogénica (que no la dieta Dukan) se considera una forma segura de adelgazar. Del resto de enlaces que pone el sr Basulto, no hay nada que aporte ningún tipo de información. Ridiculizar a Pierre Dukan con lo del científico loco es divertido, pero no da nada más interesante.

        Y algo más que quede claro, no abogo por el uso universal de las dietas cetogénicas, tienen sus usos y utilidades (como combatir el síndrome metabólico) pero no son necesarias para adelgazar. Pero estoy cansado de que los expertos traten a cualquier cosa que no sea una dieta basada en la pirámide como una dieta milagro sin ningún tipo de evidencia científica. ¿La dieta Dukan? No está bien diseñada como dieta cetogénica. Cuando científicos de todo el mundo dicen que las dietas proteinadas (eso es, bajas en carbohidratos y bajas en grasas) no tienen base científica, se refieren a que no hay razón científica por las que una dieta cetogénica deba ser además baja en grasas.

        No es necesario ser ningún “elemento” para leer la literatura científica, ni es necesario leer sólo apuntes y consensos que te dan la razón. Y lo único que digo es que cuando se critique la dieta Dukan se haga con fundamento, porque luego la típica señora del 5B que quiere quitarse peso dirá que le va muy bien esa dieta y que si los nutricionistas dicen que no tiene base científica, cómo es que no la estudian antes de afirmar a quemarropa.

      • Demóstenes

        Y por cierto, si quieres leer una crítica notablemente más acertada por parte de un nutricionista, que da verdaderas razones y deja entrever que no es por una cuestión de macronutrientes (es decir, que no tiene que ver con que sea o no cetogénica), puedes leer a Juan Revenga, que de hecho Julio Basulto lo enlaza al principio del post. Así sí que se persuade a la gente.

        http://blogs.cadenaser.com/ser-consumidor/2014/01/30/dukan-cronica-de-una-muerte-anunciada/