Materia, la web de noticias de ciencia

Lee, piensa, comparte

Porteros de derechas, penaltis regalados

Un estudio señala que los porteros bajo presión, cuando su equipo va por detrás en la tanda de penaltis, se tiran mayoritariamente hacia la derecha

Más noticias de: deportes, evolución, fútbol, mundial de fútbol, psicología

Penaltis Ampliar

Ilustración / Denis Galocha

LEER
IMPRIMIR

[Este texto se publicó en la revista Líbero]

Los penaltis no son un cara o cruz, no los decide la suerte y, desde luego, no son una lotería. Si nos centramos en los datos y la experiencia, este tópico no es más que una excusa de mal profesional. No son pocos los estudios científicos que se han centrado en estudiar la materia de los penaltis, y todos obtienen la misma conclusión: hay mucho margen para mejorar el rendimiento tanto de lanzadores como de porteros. Pero sobre todo de estos últimos.

III EN ESTA NOTICIA

III RELACIONADA
Las muelas picadas del Barça

Más: #deportes

Los guardametas parapenaltis no son genios dotados de un talento premonitorio para descubrir hacia dónde chutará el rival, sólo son deportistas que saben hacer bien su trabajo. Como le gusta decir a Sergio Goycoechea, uno de los mejores arqueros argentinos de la historia y especialista en la materia, “el secreto para atajar los penales es tirarse para el lado donde va la bola”. El problema surge cuando la presión no te deja hacer el trabajo en condiciones porque nubla el funcionamiento normal del cerebro. Entonces, los guardametas se dejan llevar por un impulso automático.

Diversos estudios demuestran que es falso que los penaltis sean “una lotería”

Un reciente estudio de la Universidad de Ámsterdam muestra que los porteros en apuros, con su equipo perdiendo la tanda de penaltis, se tiran instintivamente a la derecha. Un automatismo que mucho tiene que ver con el ciclo de éxito de España que comenzó en la anterior Eurocopa, pues ayudó a superar al fin los malditos cuartos de final. En Viena, ante Italia, cuando Gianluigi Buffon tenía que parar sí o sí el lanzamiento de Cesc, el guardameta toscano eligió su derecha. Fàbregas chutó raso al palo contrario y comenzó la leyenda de La Roja. [En las semifinales de la Copa Confederaciones, Buffon volvió a tirarse a la derecha, aunque acertando la intención de Navas].

La presión es mala consejera

“Los tiradores son los únicos que tienen algo que perder en los penaltis. Los porteros son los únicos que pueden ganar y convertirse en héroes”, sostiene Khan, y las cifras le dan la razón. Lo normal es meter los penaltis (en los Mundiales, más del 70%). Lo extraño, y a veces épico, es pararlos: el portero sólo detiene por lo general uno de cada cinco.

Sin embargo, hay una circunstancia en la que es el arquero el que tiene toda presión: cuando su equipo va por debajo en el tanteo. Entonces deja de pensar con la relativa tranquilidad que da su posición y se siente obligado a desviar la bola. Y falla, como es natural, cuando le quita las riendas a sus habilidades y se las entrega a sus impulsos instintivos. El mismo estímulo que lleva a los los sapos a lanzar hacia ese lado su lengua cuando creen que el moscón se les escapa y que provoca que los perros menen el rabo hacia la derecha cuando ven a su dueño.

En los Mundiales, se meten el 70% de los penaltis. Bajo presión, el portero sólo para el 8%

Así, en lugar de hacer su trabajo, le conceden al jugador contrario una gran ventaja, un regalo imperdonable: todo el lado izquierdo de la portería. Los investigadores repasaron lo sucedido en todos los penaltis lanzados desde que se presentó en sociedad Naranjito: entre el Alemania Occidental - Francia de 1982 hasta el Uruguay - Ghana de 2010, se han tirado 204 para dirimir 22 encuentros. En todas esas tandas, cuando el equipo del portero iba empatado o por delante, el guardameta se venció por igual hacia izquierda o derecha, fifty-fifty.

En cambio, cuando su selección iba por detrás, la probabilidad de que el portero cayera sobre su costado diestro se multiplicó: el 71% de la veces se tiró a la derecha, el 29% a la izquierda. La consecuencia fue nefasta. Como los tiradores siguieron chutando indistintamente hacia un lado u otro, la tasa de paradas se desplomó en todas esas tandas de penaltis. Y así, los porteros pasaron de obtener un 22% de efectividad a tan sólo vencer en un lamentable 8% de sus duelos, dejando de ser eficaces. Como Buffon en 2008.

Noticia relacionada:

Las muelas picadas del Barça

Sigue leyendo...

Más sobre este tema: #deportes


REFERENCIA

'The Right Side? Under Time Pressure, Approach Motivation Leads to Right-Oriented Bias' DOI:


Archivado en: deportes, evolución, fútbol, mundial de fútbol, psicología




COMENTARIOS

  • Manu

    Interesante!!

  • Pasaba por aquí

    La verdad es que cuando los fondos destinados a ciencia se gastan en estas gilip***eces cuesta defender la vindicación de la necesidad de un mayor gasto en Investigación… :-/

    • Carles Martí

      Es comportamiento humano, al fin y al cabo. Y si es servible. Más incluso que las teorías económicas, si consideramos que la economía no es algo natural pero si las relaciones humanas.