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Los budistas piden más castigo para prevenir el crimen que cristianos o personas no religiosas

Una encuesta muestra las diferentes actitudes frente al crimen y su prevención de cristianos, budistas y personas no religiosas

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Monjes budistas en Hangzhou, China / Jon Bragg

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Angulimala era un asesino en serie pavoroso. Asaltaba a quien se cruzaba en su camino, le robaba, le mataba y le cortaba un dedo. Como trofeo de su carrera criminal, llevaba alrededor del cuello un collar hecho con los apéndices de sus víctimas. Un día Buda pasó por la zona en la que Angulimala cometía sus fechorías y el delincuente no dudó en tratar de atacar al monje. Sin embargo, por más que corría no era capaz de alcanzarlo. Angulimala ordenó a Buda que se detuviese y este con tranquilidad le contestó que ya lo había hecho. En realidad, según Buda, era el asesino el que seguía en movimiento porque no había sido capaz de renunciar a la violencia. Este encuentro, según la leyenda, transformó a Angulimala, que se metió a monje.

El rey de Kosala —la antigua región india en la que delinquía Angulimala—, no renunciaba a detenerlo pese a la aparente redención del criminal, y fue Buda quien le convenció de que así era. Después de escuchar al iluminado, el monarca se mostró impresionado con como Buda “era capaz de domar al indomable mientras que nosotros no fuimos capaces de domarlo con la fuerza de las armas”. Los ciudadanos que habían sufrido sus fechorías no se mostraron tan generosos y continuaron atacándole. El fundador del budismo aconsejó a Angulimala que soportase el castigo, porque era una consecuencia del mal karma acumulado durante sus años de maleante.

“En esta sutta (mito) podemos ver lo que los budistas piensan sobre el castigo”, explican tres investigadores de la Universidad de Hong Kong en un artículo sobre filiaciones religiosas y sentido de la justicia que se publica en la revista Justice. Los científicos, liderados por Wing Hong Chui, explican cómo la autoridad del rey para castigar es cedida a la superior autoridad espiritual del buda para que en su lugar reforme al criminal. “El castigo no tiene el objetivo de disuadir del crimen, porque Angulimala ya se ha reformado, pero él aún debe sufrir por su karma pasado”. La redención para los budistas no llega a través del castigo sino mediante la comprensión espiritual. “Los castigos duros como la pena de muerte se rechazan porque el budismo enseña que toda vida debe ser valorada y que el castigo también tiene un impacto negativo en quien lo imparte”, explican los autores.

El budismo considera que un castigo duro tiene un impacto negativo sobre quien lo imparte

En las sociedades modernas, pese a la separación entre Iglesia y Estado, las creencias religiosas siguen desempeñando un papel muy relevante en el sentido de justicia de los ciudadanos. Para comprender mejor esta relación, Chui y sus colaboradores realizaron su estudio en el que compararon actitudes frente al crimen de budistas, cristianos y personas no religiosas. Parte del interés del artículo consistía en la inclusión de los budistas, estudiados con mucha menor frecuencia que los cristianos. Aunque algunos autores muestran que el Cristianismo justifica los castigos, incluso los más duros, siempre que se basen en el amor y el bien común, y el budismo los rechaza, los resultados mostraron que las enseñanzas de buda producen en sus seguidores actitudes que, a priori, pueden parecer contradictorias respecto a la imagen popular del budismo.

Tomando una muestra de estudiantes de la Universidad de Hong Kong que se declaraban cristianos, budistas o no religiosos, los autores del artículo les plantearon una serie de preguntas sobre su postura frente al crimen y los criminales. Entre los resultados, se observó que los budistas eran los que más apostaban por el castigo como prevención del crimen, frente a cristianos y personas no religiosas que se mostraban favorables a esta vía en un porcentaje menor. Los budistas también se mostraron menos partidarios de la asistencia a los presos para su rehabilitación que cristianos y personas no religiosas. Además, los budistas tenían una mayor tendencia a atribuir la criminalidad a factores ambientales o a la herencia biológica.

Postura coherente con sus creencias

Los autores consideran que, aunque lo parezca, la postura de los espirituales budistas frente al crimen no es incoherente con las enseñanzas de su credo. Como los cristianos, los budistas creen que los humanos tienen libertad para elegir entre hacer el bien y el mal, pero para los budistas todo acto tiene un reflejo en el karma. “Como muestra el mito de Angulimala, el buda le anima a aceptar su castigo como resultado de su pasado karma negativo. El budismo cree que el castigo puede llegar inmediatamente o en la próxima vida, pero lo acepta en cualquier caso”, afirman los autores. Además, según ellos, las penas de cárcel podrían servir como un tiempo para la introspección y el cambio de vida.

En su artículo, los autores reconocen que la forma de medir las actitudes de una persona de una determinada religión frente al crimen y el castigo pueden no recoger de forma adecuada la visión de los budistas. Hasta ahora, casi todos los estudios en este sentido se han centrado en el cristianismo y se han realizado desde una perspectiva cristiana. No obstante, consideran que en un mundo globalizado, para comprender la percepción social del crimen y el castigo es necesario ampliar los grupos religiosos estudiados.

Archivado en: justicia, religión




COMENTARIOS

  • http://twitter.com/Upasfer Upasfer

    Estoy de acuerdo que deja un mal en el castigador pues sale afectado psicológicamente.

  • Manolito

    Vaya generalización, se ha preguntado a unas personas de una universidad de Hong Kong, y el artículo tiene como título ‘los budistas piden mas castigo…’, por favor.