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La ley antitabaco redujo un 13% las muertes de fumadores pasivos

Las muertes anuales por tabaco entre personas que nunca habían fumado pasaron de 1.228 antes de la normativa a 1.069 en 2011. La ley de 2010 ha reducido un 90% la concentración de nicotina y otras partículas nocivas del tabaco en bares y restaurantes

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España es el país de la UE en el que más ha bajado el número de fumadores pasivos / DucDigital

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Cuando las leyes antitabaco salieron del Congreso en 2005 y 2010, muchos hicieron todo el ruido que pudieron para criticar la nueva norma y sus métodos, que básicamente perseguían salvar la salud de los fumadores pasivos. Los hosteleros anunciaron su ruina, las tabacaleras presagiaron la derrota de la ley e incluso algunos políticos pronosticaron la llegada de un nuevo holocausto. Los argumentos de la política y los negocios viajan fugaces por una carretera muy distinta a la de la ciencia. Hoy, gracias al trabajo expuesto en varios estudios conocemos el verdadero resultado de aquellas reformas legislativas: el tabaquismo pasivo comienza a matar a menos gente.

Antes de aprobarse, en España morían cada año un mínimo de 1.228 personas por culpa del tabaco aunque nunca habían fumado, según un estudio sobre las víctimas mortales del tabaquismo pasivo en 2002  publicado en Tobacco Control y firmado por María José López, una de las mayores expertas del país en este asunto. Suyas fueron algunas de las primeras llamadas de atención sobre este problema, cuando expuso a principios de la pasada década que esta situación era un grave riesgo para la salud que no podía ignorarse.

Nada más aprobarse, la norma ya ha reducido el número de muertes de personas que llevan muchos años expuestos al tabaco

Un equipo de investigadores trató de llegar a una cifra que concretara ese riesgo para los fumadores pasivos: muertes por cáncer de pulmón y enfermedades cardiovasculares sufridas por culpa de la exposición a los malos humos en casa o el trabajo. “Suponían 1.228 víctimas según el criterio más conservador, el mínimo que podíamos asegurar, en el que nos sentimos más seguros los epidemiólogos”, explica. Por arriba, la horquilla se ampliaba hasta las 3.935 posibles muertes de fumadores pasivos si se incluían la exposición al tabaco en ratos de ocio y los accidentes cerebrovasculares.

Ahora, este mismo grupo está ultimando un nuevo trabajo que señala que la normativa antitabaco habría reducido hasta un 13% el número de fallecidos por tabaquismo pasivo: 1069 muertes en 2011 fue la cifra preliminar que expusieron en una conferencia científica de la Sociedad Española de Epidemiología. “Pese a la disminución de la exposición al humo ambiental del tabaco tras la Ley 42/2010, la carga de mortalidad atribuida al tabaquismo pasivo es aún muy relevante”, aseguraban en sus conclusiones.

Son, en principio, 159 muertes de fumadores pasivos que se evitaron tras la nueva normativa antitabaco, gracias fundamentalmente a la prohibición de fumar en lugares de trabajo y locales. Los fumadores pasivos españoles arrastran lustros o incluso décadas respirando el humo de los cigarrillos y liberarles de esa exposición en algunos lugares a partir de 2005 ha comenzado a salvarles la vida a algunos de ellos. “Liberar de humos los lugares de trabajo ha sido fundamental”, explica López.

Prohibido fumarAmpliar

Desde 2005, casi todos los lugares públicos expuestos al tabaquismo pasivo han desaparecido. / Daquella Manera

Según esta investigadora de la Agencia de Salud Pública de Barcelona, en diversas encuestas han detectado que gracias a la norma de 2010 los fumadores pasivos han dejado de serlo en al menos dos ámbitos: en casa y el trabajo, en la oficina y en los restaurantes… Cuantos más sitios estén libres de humos, más se reducirán las muertes. Además, esta ley ha logrado “desnormalizar el hábito del tabaco”, como lo denomina la investigadora. “Ya no es normal fumar en el trabajo o en el bar, pero tampoco es normal hacerlo cuando vas a otra casa o cuando hay niños”, asegura.

A la segunda fue la vencida

Los resultados demuestran que se trata de un logro continuado pero conseguido gracias a dos importantes pasos, las dos leyes antitabaco aprobadas en 2005 y 2010, respectivamente. La primera sacó el tabaco de los lugares de trabajo, uno de los puntos más negros del tabaquismo pasivo. Un año después de esa ley, la concentración de nicotina en la Administración se había reducido un 60% y más de un 97% en las empresas privadas. Pero la hostelería seguía sufriendo los malos humos. “Más del 80% de los locales seguían permitiendo fumar”, recuerda López. “Desde el punto de vista de la salud pública, los camareros seguían expuestos a unos niveles de compuestos carcinógenos que no se habrían consentido para ningún otro sector laboral”, critica.

Dolencias mortales


El veneno del tabaco provoca en fumadores pasivos todo tipo de males: problemas en el desarrollo del embarazo (desde bajo peso al nacer hasta muerte súbita del lactante), enfermedades respiratorias (infecciones, asma), cáncer nasal, cáncer de pulmón y enfermedades cardíacas y coronarias.

El equipo del Grupo de Trabajo en Tabaquismo de la Sociedad Española de Epidemiología, del que forma parte López, había alertado en distintos trabajos de que la ley aprobada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2005 era insuficiente. En un artículo elaborado en 2010 denunciaban “el fracaso del modelo español”: sus datos reflejaban que dos años después de aprobarse la norma, la concentración de nicotina había aumentado un 40% en los bares y restaurantes que permitían fumar. Era necesario vetar su consumo, como impuso la reforma aprobada el penúltimo día de 2010.

Desde entonces, la concentración de materiales tóxicos en los bares y restaurantes españoles se ha desplomado: hoy tienen un 90% menos de nicotina y partículas PM2,5, una mezcla de sustancias respirables especialmente dañinas por su pequeño tamaño. Es lo que señalan dos estudios recientes, realizados en locales de Cataluña, Madrid, Galicia y Zaragoza: esos compuestos ya no envenenan ni a clientes ni a trabajadores de la hostelería como solían. Cientos de miles de personas que dejan de estar expuestas, vidas que se salvan.

España es el país de la Unión Europea que mayor reducción de fumadores pasivos ha registrado en los últimos tres años, según un estudio publicado por la Comisión Europea hace dos semanas. En 2009, el 87% de los españoles sufrían bares o restaurantes en los que se fumaba en su interior. El año pasado, el porcentaje se había desplomado hasta el 17% de la población.

MÁS INFO
» Evaluación del impacto de la Ley 42/2010 en la exposición al humo ambiental del tabaco en la hostelería (Sociedad Española de Epidemiología)
» Tabaquismo pasivo: ¿cuántas muertes causa en España? (JANO)
» Mortality attributable to passive smoking in Spain, 2002 (Tobacco Control - British Medical Journal)
» Two-year impact of the Spanish smoking law on exposure to secondhand smoke: evidence of the failure of the ‘Spanish model’ (Tobacco Control - British Medical Journal)
» Report on the implementation of the Council Recommendation of 30 November 2009 on Smoke-free Environments (Comisión Europea)
» Espacio sin humo (legislación y campañas) (Ministerio de Sanidad)

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