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ENTREVISTA | Werner Arber, Presidente de la Academia Pontificia de las Ciencias

“El Génesis es consistente desde el punto de vista científico”

El principal asesor científico del papa y Nobel de Medicina en 1978 alaba la visión científica del Antiguo Testamento y afirma que religión y ciencia son compatibles

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Werner Arber durante la entrevista / FBBVA

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Werner Arber es el principal asesor del papa en cuestiones de ciencia. Lleva dos años en el puesto y, hasta hoy, nunca se ha sentado con el sumo pontífice para hablar cara a cara. “Hace unos años”, relata este ganador del Nobel de Medicina en 1978, Benedicto XVI le hizo la pregunta más directa y urgente que le ha hecho nunca: “¿Cuándo puede decirse que una persona está realmente muerta?”.

III Werner Arber

Werner Arber (Gränichen, Suiza, 1929) es microbiólogo y genetista que ha estudiado al detalle la evolución a nivel celular. Su trabajo le llevó a descubrir las enzimas de restricción, unas proteínas capaces de cortar el ADN en pequeños fragmentos. Estas enzimas resultaron claves para el desarrollo de las nuevas técnicas de secuenciación genética y fueron esenciales para el desarrollo de la biotecnología y la biomedicina actual. En 1978 Arber recibió el Nobel de Medicina por este descubrimiento junto a los estadounidenses Hamilton Smith y Daniel Nathans. Tras su jubilación en 1996, Arber se dedicó por completo a su faceta de asesor científico en el Vaticano, una labor que inició en los 80. Arber también preside el jurado de los Premios Fronteras del Conocimiento de Biomedicina de la Fundación BBVA.

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La duda llegó por escrito y de las manos de un obispo, como es costumbre en la Santa Sede. La Academia Pontificia de las Ciencias, asesora científica de los papas desde 1936 y que Arber preside, se apresuró a llevar hasta el Vaticano a más de 20 expertos en neurología de todo el mundo para que se reuniesen a puerta cerrada durante dos días y elaborasen una respuesta digna de Joseph Ratzinger.“No he preguntado al papa, pero mi interpretación es que la Iglesia quería saber en qué momento preciso el alma sale del cuerpo al morir”, confiesa Arber durante una entrevista con Materia realizada esta semana en Madrid.

Este es el tipo de preguntas imposibles de responder para un científico con las que Arber se siente cómodo. La carrera vaticana de este microbiólogo suizo tiene reminiscencias papales. Lleva más de 30 años siendo miembro de la Academia Pontificia de las Ciencias y hace 15 logró entrar en el selecto consejo “de seis o siete miembros” que asesora al presidente de esta institución. Tras la muerte del entonces presidente, el físico italiano Nicola Cabibbo, en verano de 2010, Arber aceptó su puesto actual y se convirtió así en el nuevo jefe de los asesores científicos del Papa y el primero de la historia que es protestante.

Hoy es el encargado de informar al papa de los últimos descubrimientos científicos y de preparar respuestas para sus delicadas preguntas en cuestión de ciencia. Por primera vez en la historia, el pasado octubre fue invitado a dar una charla ante el sínodo de obispos, un órgano consultivo que reúne a prelados de todo el mundo y que preside el papa, para hablarles de ciencia. “No hubo muchas preguntas”, reconoce Arber.

Usted es el principal asesor científico del papa. ¿No llega un punto para él en el que sus creencias, que incluyen que Dios creó el mundo, chocan con la evolución?

Depende. Es algo sobre lo que yo también he pensado pero yo me inclino a pensar que, si yo fuera Dios, haría un sistema que crea cosas nuevas a una velocidad muy lenta. Esto no solo es aplicable para la evolución planetaria, que lleva mucho tiempo, sino también para grandes poblaciones de seres vivos. Unos pocos de ellos generarán mutaciones que, de acuerdo con Charles Darwin, se someterán a la selección natural, de forma que si son apropiadas se mantienen y si no lo son, desparecen con el tiempo.

“Todas las partículas fundamentales son partículas de Dios”

Usted informa al papa de los descubrimientos científicos más recientes ¿Sabe cuál le ha interesado más, por ejemplo, el descubrimiento del bosón de Higgs?

En ese momento  tenía una entrevista con un periodista sobre la partícula de Dios. Y le dije “no deberías pensar que el higgs es la única partícula de Dios, de hecho todas las partículas fundamentes son partículas de Dios”. Es extraordinario cómo estas diminutas estructuras subatómicas se unen para construir átomos y luego estos se unen para hacer una célula y finalmente seres humanos, las plantas que comemos, etcétera, es fantástico.

¿Está  de acuerdo con el nombre “la partícula de Dios”? ¿Fue esta partícula  creada por Dios en su opinión?

En estos asuntos cruzamos en la línea divisoria entre los hechos y las creencias.

¿Cree usted que uno puede creer en Dios y aún así ser buen científico?

Sí. Y conozco mucha gente que lo hace. Otros se declaran agnósticos. Pero eso también es una creencia, no hay pruebas de que Dios no exista. Científicamente no se ha podido probar si Dios existe o no. No creer en Dios es también una creencia.

“Conozco a muchos buenos científicos que creen en Dios”

¿Alguna vez ha sentido que la postura de la iglesia católica chocaba con sus propias visiones de la ciencia?

No. La Academia de las Ciencias elige a sus miembros entre los mejores y un tercio de nuestros miembros son premios Nobel. No todos contribuyen activamente, pero algunos lo hacen. Ahora en EEUU y también en Europa aparecen cada vez más iglesias evangélicas que niegan la evolución, dicen que hubo un solo acto de creación y que nada ha cambiado desde entonces. De hecho yo he leído de forma crítica el Antiguo Testamento para ver lo que dice sobre el comienzo de la vida, en el Génesis. Si lo lees, verás que hay periodos de tiempo. Un día no significa 24 horas, sino periodos de tiempo. Dice que el planeta Tierra fue le primero en aparecer y después la luz, es decir, el sol. Científicamente es totalmente incorrecto. Pero es una visión entendible en un tiempo en el que no había astronomía. La vida no empieza con bacterias en el Génesis, pero sí aparecen primero las plantas, luego los animales y al final los seres humanos. Ese es un proceso escalonado que no encaja con la visión de que nada cambió desde la creación. Además el Génesis describe físicamente a los descendientes de Adán y Eva, y cada uno tiene características específicas, cada uno es diferente del otro. Caín y Abel, dos hermanos, eran totalmente diferentes el uno del otro. Esto quiere decir que los que escribieron el Génesis sabían de la existencia de diferentes fenotipos. Y ahora sabemos que esos fenotipos se deben a que la información genética es diferente. ¡Está todo ahí!

¿Entonces el Génesis es científicamente consistente?

Sí, totalmente.

¿Que me dice de “Dios creó el mundo en siete días” o que a Adán lo hicieron con barro?

Para mí el barro son las partículas fundamentales.

¿Entonces son compatibles la creación y la evolución?

No creo que cada vez que se divide una bacteria sea una decisión de Dios. Es un sistema automático.

¿Entonces opina que fue Dios el que inventó la evolución?

Yo no veo a Dios como una persona, sino como un poder. Este sistema no toma decisiones específicas caso a caso, así es como lo veo yo.

“Recortar en ciencia básica no es sabio”

¿Le ha contactado directamente el papa alguna vez?

Sí. Pasó hace unos años. Se nos ordenó que informásemos del momento preciso en el que una persona muere. Entonces reunimos a los expertos en la materia porque la respuesta no es tan fácil como parece. Tuvimos que considerar la muerte cardiaca y la muerte cerebral. Los especialistas en general creen que la muerte cerebral es el momento en el que una persona fallece. La respuesta a esta pregunta es clave para permitir que los órganos puedan ser trasplantados y no se pudran en el cuerpo muerto. Por otro lado es clave no sacarlos si es posible que el paciente se reanime. Por ahora no podemos reanimar a alguien que sufre una muerte cerebral, pero sí alguien que sufre la muerte cardiaca. Esa fue nuestra respuesta.

¿Cómo le contactó el papa? ¿Cogió el teléfono y era él?

No. Fue a  través del canciller de la Academia [Marcelo Sánchez Sorondo]. Es un obispo argentino especialista en filosofía de la ciencia. Él se encarga del funcionamiento diario de la Academia y la correspondencia con él papa pasa por él.

¿Se ha reunido con el papa para hablar de ciencia?

Sólo he tenido oportunidad de saludarle y dirigirle unas pocas palabras, nunca me he sentado a hablar tranquilamente como ahora hago contigo.

¿Le gustaría hacerlo?

No me opondría pero creo que si no es necesario, la vía actual funciona bien.

¿Si  usted fuera el papa, cambiaría la postura de la iglesia en asuntos como la investigación con células madre embrionarias o la eutanasia?

Hace dos años tuvimos un seminario sobre células madre. Con las células iPSC, las creadas por [Shinya Yamanaka], no necesitas usar células madre embrionarias. Puedes usar las del paciente y estudiarlas al menos para probar futuros tratamientos. La iglesia no se ha pronunciado aún, pero hasta donde yo sé, aceptaría eso probablemente.

¿Y las embrionarias? Algunos expertos piensan que son igual de importantes

Es un asunto delicado. Por el momento diría que es mejor usar las iPSC y no las embrionarias.

Usted ha dedicado su vida a la investigación básica. A pesar de la importancia de este tipo de ciencia, el Gobierno de España ha recortado los fondos para proyectos de investigación fundamental ¿Le parece una decisión sabia debido a la crisis?

Por supuesto que no. Está claro que la investigación es cara. Desde el punto de vista político tienes que tomar decisiones. En Suiza, por ejemplo, hubo un gran estudio sobre los posibles riesgos de los transgénicos y no se encontró ninguno. Aún así, los políticos decidieron continuar la moratoria, a pesar de que, en mi opinión el futuro de la agricultura está en este campo. Por ejemplo se ha cread arroz enriquecido con vitamina A. En las próximas décadas es posible que haya una o dos docena de vegetales enriquecidos que podrían incluso ayudar a luchar contra la obesidad.

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COMENTARIOS

  • jperals

    “(…) Otros se declaran agnósticos.
    Pero eso también es una creencia, no hay pruebas de que Dios no exista.
    Científicamente no se ha podido probar si Dios existe o no. No creer en
    Dios es también una creencia.”

    Agnosticismo = ateísmo. Bien.

  • jperals

    “(…) Otros se declaran agnósticos.
    Pero eso también es una creencia, no hay pruebas de que Dios no exista.
    Científicamente no se ha podido probar si Dios existe o no. No creer en
    Dios es también una creencia.”

    Agnosticismo = ateísmo. Bien.

  • tonion

    O esta persona a pesar de su brillantez tiene unas lagunas tremendas en temas de lógica o miente como un bellaco.No se puede ni debe demostrar que algo no existe.Lo que se debe demostrar es que algo existe,y no lo contrario,porque es imposible.Yo sé que los unicornios no existen y nadie me puede decir que eso es una creencia.Y si alguien me pidiera que demostrara que realmente no existen los unicornios no podría porque no se pueden aportar pruebas de la no existencia de algo,ya que esa no existencia implica la inexistencia de pruebas.

  • alejandro rivero

    ¿Se puede ser cientifico y pensar que “No creer en Dios es también una creencia.”? Pues sí, siempre y cuando no se sea ni linguista ni matemático. Se empieza así y se acaba creyendo en el axioma de elección.

  • Alejo Alberdi

    “Los que escribieron el Génesis sabían de la existencia de diferentes fenotipos”

    Este señor es humorista, no científico

  • karmaikel

    La de agnosticismo, como agnóstico me jode, pero ya lo de que en esa época no había astronomía… solo diré VEEENGA VA!

  • Hebe

    Digamos que estos señores acomodan sus discursos y quedan bien con todos, con los unos y con los otros

  • http://twitter.com/shevek_ Shevek

    “No creer en los duendes es una creencia”
    “No creer en los unicornios voladores es una creencia”
    y así ad infinitum

  • pacolopez

    Cuando se pongan de acuerdo en lo que significa “creer en Dios” les podré demostrar que, o bien no existe, o es un Monstruo de Espaguetti Volador.

  • andy

    Al tonto que le interesa creer siempre tendrá argumentos estupidos y tontos para justificar su su estupida y tonta creencia. Claro, que tambien hay personas que no son tontas y a las que los tontos no les cuelan sus tontos argumentos.

  • Pocosé

    Este eminente Doctor habrá de admitir al menos que cree en un dios bastante despilfarrador.
    Un dios que crea un bastísimo universo donde puedan originarse unos muy escasos, raros y minúsculos planetillas. Para que en algunos de ellos surja un fenómeno especial. El cual tras un larguísimo periodo de prueba/error e ir desechando la mayoría de lo realizado a veces incluso de forma abrupta y drástica, llegue por fin a desarrollar en él unos seres medianamente conscientes, a los que el creador pueda ya dotar de un “material” inmaterial, trascendente y ajeno a las leyes y normas que estableció para el resto del universo. “Material” este al que juzgará por las acciones, omisiones y pensamientos, que junto con su portador, hayan realizado en su brevísima cohabitancia. Determinando con este juicio las condiciones de las que disfrutará dicho “material” inmaterial durante el resto de la eternidad.

    Solo este dios en su infinita sabiduría, conoce las razones por las que a unos ha bendecido con una fe inquebrantable sin la mas mínima sombra de de duda y a mí “material” inmaterial lo condenará por haberme hecho saber que este tipo de fe, no es mas que fanatismo, ignorancia o ambas cosas a la vez.

    Pobre de aquellos que tengan fe y dudas, pues vivirán con el temor y sufrimiento de que un mar de dudas pueda diluir su fe, condenado su “material” inmaterial para el resto de la eternidad. No sufran tanto, una vez disuelta, deja de doler y se encuentran muchas razones, incluso lógicas, para admirar, respetar y amar todo lo real.

  • Juan M

    Se olvidó de mencionar que “Un día (bíblico) no significa 24 horas, sino periodos de tiempo” es la conclusión de cálculos del Dr. Gerald Schroeder publicados hace 15 años
    The Age of the Universe
    http://geraldschroeder.com/wordpress/?page_id=53

  • ateo666666

    Desgraciadamente este es un llamativo caso de científico que abjura del método científico, cierra su cerebro y se humilla servilmente ante las alucinaciones de unos pastores de cabras de los desiertos palestinos. http://diario-de-un-ateo.blogspot.com.es/2010/07/ciencia-y-religion.html

  • ateo666666

    A la vista del comportamiento de este y otros
    laureados envueltos en supersticiones varias, pienso que lo mejor que
    quizás podrían hacer los galardonados con el premio Nobel sería morirse tras el
    discurso de aceptación del premio en la sala de conciertos de Estocolmo, así
    únicamente nos quedaría el recuerdo de sus grandes logros científicos y no sus
    posteriores miserias intelectuales. http://diario-de-un-ateo.blogspot.com.es/2011/10/supersticion-entre-los-mas-brillantes.html

  • david

    me sorprende, que aqui todos saben la verdad obsoluta, que genios soys todos los que comenteis, jajaja

  • PATRICCIO ROMERO

    Hoy se puede hacer una retrospección de medio siglo de especulación y miles de intentos de probar que la vida se originó por sí sola. Sería difícil que quien la hiciera no concordara con el premio Nobel Francis Crick. Hablando de las teorías sobre el origen de la vida, Crick dijo que hay “demasiada especulación en torno a muy pocos hechos”. Es por tanto comprensible que algunos científicos que examinan los hechos lleguen a la conclusión de que la vida es demasiado compleja como para haberse producido por casualidad incluso en un laboratorio organizado, y mucho menos en un ambiente incontrolado. Si la ciencia avanzada no es capaz de probar que la vida pudo surgir por sí misma, ¿por qué siguen defendiendo estas teorías algunos científicos? Hace unas décadas, el catedrático J. D. Bernal ofreció algunas respuestas en el libro The Origin of Life: “Al aplicar los cánones estrictos del método científico a este tema [la generación espontánea de la vida], es posible demostrar de manera efectiva en varios lugares de la explicación cómo no pudo haber surgido la vida; la improbabilidad es demasiado alta, la posibilidad [...], demasiado pequeña”. Y añadió: “La vida se encuentra aquí en la Tierra con toda su multiplicidad de formas y actividades, y lamentablemente hay que forzar los argumentos para explicar su existencia”. El panorama no ha mejorado desde entonces. Analicemos el mensaje subyacente de este razonamiento. Equivale a decir: “Es científicamente correcto afirmar que la vida no pudo surgir por sí sola. Pero la aparición espontánea de la vida es la única posibilidad que puede contemplarse. De modo que es necesario forzar los argumentos para apoyar la hipótesis de que la vida surgió espontáneamente”. ¿Se siente cómodo con esta lógica? ¿No requiere este razonamiento “forzar” mucho los hechos? Hay, sin embargo, científicos respetados y conocedores de la materia que no ven la necesidad de forzar los hechos para que encajen con una determinada filosofía sobre el origen de la vida. Por el contrario, permiten que los hechos los conduzcan a la conclusión razonable.

  • PATRICCIO ROMERO

    El profesor Maciej Giertych, renombrado genetista del Instituto de Dendrología de la Academia Polaca de Ciencias, respondió lo siguiente en una entrevista para un documental: “Somos ahora conscientes de la impresionante cantidad de información contenida en los genes. La ciencia no es capaz de explicar cómo puede surgir espontáneamente esta información. Se requiere una inteligencia; no puede producirse mediante sucesos fortuitos. La mezcla de letras no produce palabras.” Y añadió: “Por ejemplo, el complejísimo sistema replicativo del ADN, el ARN y las proteínas en la célula debe haber sido perfecto desde el mismo principio. De no haber sido así, no existirían organismos vivos. La única explicación lógica es que esta inmensa cantidad de información proceda de una inteligencia”. Cuanto más aprendemos acerca de las maravillas de la vida, más lógico es concordar con esa conclusión: el origen de la vida requiere una fuente inteligente. ¿Qué fuente? Como se ha dicho anteriormente, millones de personas educadas piensan que una inteligencia superior, un diseñador, debe haber producido la vida en la Tierra. Después de examinar objetivamente el tema, han aceptado que aun en esta era científica, es razonable coincidir con el poeta bíblico que hace mucho tiempo dijo sobre Dios: “Porque contigo está la fuente de la vida” (Salmo 36:9).

  • http://twitter.com/SubotaiBaatur Subotai Ba’atur

    Según la teoría de este caballero, los dragones rosas escupe fuegos existen, porque ninguno tenéis huevos a demostrar lo contrario. Un gran principio científico , si señor.