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ENTREVISTA | Dan Littman, Profesor de Inmunología Molecular de la Universidad de Nueva York

“Contra el VIH es más importante hacer llegar los fármacos a los enfermos que una vacuna”

El científico estadounidense habla de las posibilidades que hay para mejorar la salud humana a través del entrenamiento del sistema inmunitario y reconoce los límites de la ciencia

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Dan Littman / NUY

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Dan Littman lleva en las trincheras científicas contra el VIH desde que el sida fue descubierto a principios de los 80. Ya en 1984, aisló el gen que produce el receptor CD4, la proteína a la que se une el virus para desactivar los linfocitos que deberían defender al cuerpo frente a la infección y desde entonces sus descubrimientos han sido continuos. Si en los próximos años aparece una vacuna frente al VIH, es muy probable que buena parte del triunfo se le deba atribuir a Littman.

Pero pese al alcance de su trabajo en este ámbito, la investigación del científico de la Universidad de Nueva York tiene implicaciones más allá. Su trabajo para comprender los mecanismos básicos de nuestro sistema inmunitario también pueden aplicarse al tratamiento del cáncer y algunos de sus hallazgos más recientes han permitido encontrar la relación entre los microbios que viven dentro del ser humano y algunas enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple o la artritis reumatoide.

La semana pasada, Littman estuvo en Madrid invitado por el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) para participar en uno de sus ‘Seminarios Distinguidos’. Sin restar importancia a los esfuerzos en investigación, Littman cree que algunas de las soluciones a los problemas que él afronta desde la ciencia no están en los laboratorios.

“Los productos que dicen fortalecer el sistema inmunitario, ahora son tonterías, pero serán realidad en 10 o 20 años”

Si se mira a su curriculum, usted es un experto en el sistema inmunitario y ha trabajado mucho en el estudio del VIH. ¿Cuál es la relación de su investigación con la de un centro de investigación sobre el cáncer como el CNIO?

El cáncer como enfermedad tiene muchas facetas. Una de ellas es que la inflamación del sistema inmunitario puede o promover el crecimiento del cáncer o suprimirlo. Nosotros trabajamos en algunos proyectos relacionados con el cáncer. Por ejemplo, las células Th17 [un tipo de glóbulos blancos] son muy importantes en el cáncer y en particular en el cáncer de colon. Y la microbiota [microorganismos que viven en el interior del ser humano] contribuyen de una manera importante al cáncer, porque estos microorganismos regulan el sistema inmunitario y el sistema inmunitario puede regular el desarrollo del cáncer.

¿Estudiar cómo funciona el VIH puede ayudar a aprender cómo curar el cáncer?

Algunos de los conceptos de cómo el sistema inmune responde a los virus pueden ser aplicables a cómo el sistema inmune responde a las células cancerosas, pero no creo que vayamos a aprender sobre el cáncer estudiando el VIH. No obstante, está claro que hay algunos temas comunes. Te voy a dar un ejemplo. Hay una molécula que se llama CTLA4 que se ha hecho bastante famosa porque tiene la capacidad para mantener muy baja la actividad del sistema inmunitario. Ahora hay un anticuerpo terapéutico, Illumina, que va dirigido a la CTLA4 y lo desactiva y eso permite que los linfocitos pueden eliminar las células del melanoma, por ejemplo. Y el mismo enfoque se está utilizando con el CTLA4 como diana para combatir los virus, como en el caso del VIH o de la hepatitis C. Así que un mecanismo parecido puede servir para matar células cancerosas y en acabar con infecciones víricas.

“Si entendemos cómo aprovechar nuestro sistema inmunitario podemos tratar el cáncer sin efectos secundarios”

Durante muchos años, la terapia inmunitaria para luchar contra el cáncer, haciendo que nuestras defensas naturales eliminen la enfermedad, tuvo mala prensa, pero eso ha cambiado. ¿Ya está completamente aceptada?

No solo está aceptada, sino que se ha puesto de moda. Mucha gente piensa que es un área muy sexy, aunque hace diez o quince años era vista como un área marginal.

¿Cuáles pueden ser las ventajas de la terapia inmunitaria para tratar el cáncer?

El sistema inmunitario es una respuesta natural, así que si entendemos cómo aprovecharla y no tienes que utilizar la quimioterapia o fármacos que no son muy específicos, que además de dañar al cáncer afectan a otros muchos tipos de células produciendo efectos secundarios. Así que con este sistema se puede lograr un tratamiento más específico que no afecte al resto del cuerpo.

¿Esto se haría estudiando el sistema inmune de cada paciente o sería un enfoque general?

Para algunos tipos de cáncer se podría aplicar de forma general, pero para otros debería ser específico.

¿Hay algún tipo de cáncer que esté respondiendo de una forma especialmente prometedora tratados con este método?

Ha habido un estudio de la Universidad de Pensilvania en el que muestran cómo han manipulado linfocitos T para que reconozca un tipo particular de cáncer, leucemia linfática crónica, y elimine esas células específicas. Este sistema sería más individualizado, mientras que para el melanoma, Illumina, el fármaco que hemos comentado antes, es más general y funciona en un 20% de los pacientes que tienen remisiones muy intensas. Si hablas con gente muy próxima a estos estudios te dirán incluso que ven efectos positivos hasta en un 50% de los pacientes y que tienen que aprender a administrar el fármaco para obtener mejores resultados.

“Se ha logrado manipular linfocitos para que reconozcan la leucemia linfática crónica y la eliminen”

¿Volviendo a la investigación sobre el VIH, cree que el hecho de que no sea una enfermedad con una presencia mediática tan intensa como la que tenía en los 90 ha podido afectar al interés y a los fondos que se dedica a su investigación?

Es posible que haya afectado hasta cierto punto, pero aún hay un gran apoyo, al menos en EEUU y particularmente en la investigación para desarrollar una vacuna, que creo que es donde está la clave frente al VIH y que es un problema muy difícil.

¿Lo más importante para erradicar la enfermedad es encontrar una vacuna?

Para ser sincero, creo que es más importante hacer esfuerzos para hacer llegar los fármacos a la gente en el mundo que lo necesita. Eso reducirá la expansión del virus. Así, para cuando se haya desarrollado una vacuna, es probable que ya haya muy pocas infecciones por el virus. Todo depende de cómo de rápido se puedan distribuir los fármacos. Y está pasando muy lentamente. Se va en la dirección correcta, pero mucho más lentamente de lo que se debería.

¿Qué es lo que pueden hacer los investigadores para hacer que estos fármacos sean más accesibles y más baratos?

No creo que los investigadores podamos hacer demasiado, podemos hacer alguna pequeña aportación, pero creo que es algo que deben hacer los gobiernos, es una cuestión política.

Como hemos visto, la comprensión de las enfermedades desde el punto de vista del sistema inmunológico nos puede servir para enfrentarnos al VIH, al cáncer e incluso, como usted ha mostrado en algún estudio, a algunas enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple o la artritis reumatoide. ¿Cree que hay algún enfoque general que puede servir para entrenar a nuestro sistema inmune para luchar contra gran parte de las enfermedades que sufrimos?

Creo que en algún momento será posible. En parte eso se puede conseguir estudiando la microbiota. Si tu vas en un establecimiento de comida saludable, vas a encontrar todo tipo de productos que dicen que te van a fortalecer el sistema inmunitario, pero todo eso son tonterías, porque nadie ha estudiado el efecto que tienen realmente esos productos sobre el sistema inmune. Sin embargo, creo que en 10 o 20 años habrá productos científicamente probados con capacidad para mejorar el sistema inmune frente a algunos patógenos concretos. Y esto vendrá principalmente de bacterias que viven en nuestro cuerpo, que se han adaptado y han evolucionado con nosotros y que producen esas moléculas que sirven para mejorar nuestro sistema inmune, pero aún no sabemos cómo funcionan. De hecho, aún no conocemos muchas de esas bacterias. No obstante, en los próximos años se empezarán a hacer los primeros ensayos para poder aplicar los beneficios que nos pueden ofrecer estos microbios.

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