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Los delfines son capaces de pasar más de 15 días en alerta sin descanso

Estos mamíferos marinos pueden permanecer vigilantes sin perder facultades gracias a su capacidad para alternar el sueño en cada hemisferio del cerebro. La Armada de EEUU tiene un programa específico dedicado a la investigación y aprovechamiento de estas habilidades

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Uno de los experimentos con delfines de la división de mamíferos marinos del ejército de EEUU. / US Navy

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Hasta que Hermes le mató de una pedrada, el gigante Argos era el mejor centinela disponible para los dioses del Olimpo. Contaba con mil ojos que se turnaban para dormir, por lo que siempre, noche y día, tenía suficientes ojos dispuestos a cumplir con su misión de guardián. En busca de ese vigilante infalible, el todopoderoso ejército de EEUU se ha topado con los delfines, unos mamíferos marinos que demuestran capacidades propias de la leyenda griega. La última: son capaces de aguantar alerta, vigilantes, y sin sufrir merma de su atención, durante 15 días.

Eso como mínimo. El experimento descrito en PLoS ONE por investigadores del programa de mamíferos marinos de la Armada de EEUU y de otras instituciones tenía previsto durar 30 días, pero tuvo que detenerse antes por culpa de un temporal. Hasta ese momento, cumplido el día 15, el delfín investigado no había dado el menor signo de flaqueza en una prueba que requería su atención constante a las señales de su entorno. La forma en que lo consiguió se explica gracias al sueño unihemisférico, esto es, que desconectan alternativamente cada lado del cerebro. Literalmente duermen con un ojo abierto.

Los delfines, como los murciélagos, están permanentemente ecolocalizándose al emitir chasquidos que le dan información constante sobre su entorno. Del mismo modo que un delfín nota una alteración en las ondas cuando se acerca un depredador, el experimento sacaba partido de esta capacidad al usar unos hidrófonos como elemento distorsionador de su ecolocación. El animal está dentro de una especie de jaula marina, rodeado por hidrófonos que emiten señales que el delfín debe identificar como amenazas antes las que actuar. Cada vez que se dieran las condiciones de amenaza, debía avisar pulsando un sensor.

Hasta un 99% de eficacia

La prueba comenzó con tres sesiones de cinco días con dos delfines, SAY y NAY. SAY es hembra y tiene 30 años. SAY es macho y tiene 26 años. A lo largo de las tres pruebas, a las que ya habían sido sometidos en experimentos descritos previamente, la hembra obtuvo un porcentaje de acierto de entre el 97% y el 99% y el macho entre el 75% y el 86%. Según explican los investigadores, que también pertenecen a la Fundación Nacional de Mamíferos Marinos y al SAIC, ambos delfines sufrieron una leve caída de los aciertos según avanzaba cada sesión, “probablemente debida al cansancio o a la falta de motivación”. No obstante, en la tercera sesión obtuvieron mejores resultados: “Esto sugiere que los delfines estaban aprendiendo”, especulan en el estudio.

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Esquema del entorno en el que se realizó el experimento. / PLoS ONE

Como lograba mejores resultados y parecía más motivada, SAY fue escogida para la prueba de resistencia. Mientras este duró, 15 días, su respuesta no mermó lo más mínimo, manteniéndose en unos niveles excelentes. Como un centinela infalible, estuvo alertando de amenazas durante más de dos semanas, sin descanso. “Desconocemos cuánto tiempo más hubiera podido mantener esos resultados”, admiten los investigadores.

El sueño unihemisférico, descrito también en otros cetáceos y aves, es una ventaja evolutiva de este mamífero que regresó al agua adquirida con dos motivos esenciales. El primero, poder respirar, ya que los delfines deben asomarse a la superficie cada ciertos intervalos de tiempo a recoger oxígeno con su orificio respiratorio (espiráculo). Además, necesitan permanecer alerta para prevenir posibles ataques de su principal depredador: el tiburón. Los delfines suelen moverse por zonas poco habitadas por estos predadores marinos y, cuando lo hacen, aumentan el tamaño del grupo para multiplicar el campo de vigilancia compartida.

“Desde un punto de vista antropomórfico”, explica el estudio, “la capacidad del delfín para supervisar continuamente su entorno durante días sin interrupción parece extraordinaria”. Sin embargo, sus autores insisten en que se trata de una necesidad evolutiva de estos animales que no debería sorprendernos: “Las capacidades que poseen estos animales tienden a ser bastante normales, nada espectaculares y necesarias para su supervivencia”.

La Armada de EEUU tiene un programa específico dedicado a la investigación y aprovechamiento de estas habilidades de los mamíferos marinos, que ya han sido usados en zona bélica, como en la guerra de Irak. Junto a los delfines, también usan leones y lobos marinos para misiones de vigilancia y rescate, una experiencia que ahora quiere poner en práctica España. Desde la perspectiva del ejército, esas capacidades les convierten en unos soldados muy eficientes y baratos. Y, como en la leyenda de Argos, ni los aburridos cuentos de Hermes servirían para tumbarles.

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REFERENCIA

'Dolphins Can Maintain Vigilant Behavior through Echolocation for 15 Days without Interruption or Cognitive Impairment' DOI: 10.1371/journal.pone.0047478


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