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Los teléfonos móviles no provocan cáncer aunque lo diga un juez italiano

Los expertos rebaten la sentencia del Tribunal Supremo de Italia que asegura que el tumor cerebral de un ciudadano se debe al uso de los teléfonos inalámbricos

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Se calcula que en el mundo hay 6.000 millones de usuarios de telefonía móvil / Steven Lilley

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En 2009, el Senado de Illinois decidió pasar por encima de la ciencia y devolver a Plutón la categoría de planeta que le había quitado la Unión Astronómica Internacional, que lo había degradado a planeta enano. En un movimiento similar, el Tribunal Supremo italiano decidió ayer que el uso prolongado del teléfono móvil provoca cáncer, al reconocer como enfermedad laboral el tumor cerebral de Innocente Marcolini, un hombre de 60 años que se pasó más de una década hablando seis horas al día por motivos de trabajo.

La sentencia del Alto Tribunal ha encendido a los expertos. Uno de ellos, el también italiano Michael Repacholi, publicó hace tan sólo unos meses una revisión sistemática de estudios científicos en la que buscaba un vínculo entre el uso del teléfono móvil y el cáncer cerebral o cualquier otro tumor en la cabeza.

Las personas que sufren un cáncer cerebral tienden a exagerar su uso del móvil porque creen que es la causa de sus males

“Nuestro estudio claramente establece que no hay evidencia de un mayor riesgo de cáncer en la cabeza por el uso del teléfono móvil”, explica en un e-mail Repacholi, que como responsable de la Organización Mundial de la Salud empezó en 1996 el Proyecto Internacional CEM, sobre los posibles efectos de los campos electromagnéticos. En los últimos 60 años se han publicado 5.000 estudios científicos sobre el tema.

Uno de ellos, el conocido como Interphone, comparó el uso de los teléfonos móviles en 2.700 pacientes de tumores cerebrales malignos, 2.400 personas con tumores benignos y un grupo de control sano. Los datos no revelaron un vínculo, aunque sugerían un mayor riesgo de glioma (tumor cerebral maligno) en personas que usan el teléfono inalámbrico más de media hora al día.

Los autores no establecieron una relación causa-efecto, entre otras cosas porque, como recuerda Repacholi, existe el llamado sesgo de recuerdo: las personas que sufren un cáncer cerebral tienden a exagerar su uso del teléfono móvil porque creen que es la causa de sus males. Como los operadores de telefonía no guardan un registro del verdadero uso del móvil de una persona en los últimos 10 años, no hay manera de comprobar si los recuerdos del paciente son correctos. Algunas personas con tumores cerebrales han llegado a asegurar que utilizaron su teléfono móvil 12 horas al día durante 10 años, lo que parece imposible.

Pese a todo, en mayo de 2011 la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la OMS esgrimió los datos del estudio Interphone para clasificar el uso del teléfono móvil como “posiblemente cancerígeno”, una categoría en la que también se encuentra el café. Un mes después, la propia OMS recalcó que “hasta la fecha, no se han encontrado efectos adversos para la salud causados por el uso del teléfono móvil”.

6.000 millones de usuarios

“Por supuesto que siempre nos gustaría ver más investigación, pero esta decisión judicial italiana no se ha basado, en mi opinión, en evidencias científicas sólidas”, señala Repacholi.

Otros expertos también han cuestionado públicamente la sentencia del Supremo italiano. La epidemióloga Patricia McKinney, de la Universidad de Leeds, ha recordado que muchos informes científicos, muy exhaustivos, no han logrado encontrar una asociación causa-efecto. “Los tumores cerebrales no han aumentado en las últimas décadas pese al creciente número de usuarios de telefonía móvil, aunque los efectos del uso a largo plazo requieren más investigación”, ha declarado. Se calcula que hay unos 6.000 millones de usuarios de telefonía móvil en el mundo.

En octubre de 2011 se publicó en el British Medical Journal el mayor estudio realizado hasta la fecha: el seguimiento de casi 360.000 personas con teléfono móvil en Dinamarca durante 18 años. El uso prolongado del aparato no apareció asociado a un mayor riesgo de cáncer.

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COMENTARIOS

  • Fran

    he visto el supuesto artículo que habla de “alteraciones dañinas en bien 143 proteinas respectivamente situadas en el cerebelo, lobulos frontales, hipocampo”-

    Sinceramente no veo cómo una radiación de tan baja energía puede hacer tal cosa.

    Albert Einstein recibió su premio nobel de su estudio del efecto fotoeléctrico. El efecto fotoeléctrico describe la capacidad de un fotón de expulsar a un electrón de su órbita. Los únicos electrones que son expulsables son los de la última capa, la capa de valencia, que es la que interactua en los procesos químicos. Albert descubrió varias cosas. La primera es que la intensidad de fotones no tenía importancia si el fotón no tenía la energía adecuada. Si el fotón no tenía energía suficiente no importaba la cantidad de fotones que pudiesen llegarle a un material. El electrón no saltaba de su órbita. A partir de cierto umbral energético es cuando se producía el fenómeno. La energía de un fotón es E=hV donde h es la constante de Plank y v es su frecuencia(http://www.ugr.es/~amaro/radiactividad/tema1/node6.html) . A su vez v=c/l donde c es la velocidad de la luz y l su longitud de onda.

    Einstein usó en sus experimentos un metal, cuya capa electrónica

  • UnodeEHS

    Para su información Sr. Ansede, el Sr. Repacholi fue expulsado de la OMS en 2005 donde hasta ese momento detentaba el cargo de jefe del Comité de Protección de la Salud (ámbito mundial) al mismo tiempo que trabajaba para 4 operadoras de telefonía móvil de quienes recibía 25 millones de las antiguas pesetas, además de dietas para él y todo el equipo que viajaba con él para dar conferencias por todo el mundo (empresas, universidades, etc), así como para invitar a cenas, celebraciones y todo lo que se le ocurriera a los representantes de esas empresas y universidades, ya en petit comité.
    Poca credibilidad debería a usted darle un científico que a pesar de haber publicado estudios propios con ratas, donde el porcentaje de cáncer en el grupo expuesto ascendía al 52% sobre el grupo de control.

    Al día de hoy el Dr. Repacholi trabaja para operadoras muy poderosas en New Yoork.

    Denuncia: http://www.avaate.org/article.php3?id_article=153
    Repacholi tergiversa la ciencia para proteger a la industria: http://www.avaate.org/article.php3?id_article=302

    Habría que tildar de sospechosos de trabajar para la industria a cambio de dinero a todas y a todos aquellos que nieguen públicamente y rotundamente los daños que causa la exposición a radiaciones provenientes de la TM cuando a) 3800 estudios con evidencias sobre los daños, incluida leucemia(BIOINITATIVE) han sido publicados y b) cuando no existe en el mundo ni un solo estudio que pruebe fehacientemente la inocuidad de estas radiaciones, todo lo contrario (Proyecto REFLEX, 2004) y ni tan siquiera existe en el mundo ninguna aseguradora que incluya en su póliza los daños producidos por un móvil. Todo lo contrario, la cláusula 19 de AIRTEL, antigua VODAFON excluía expresamente los daños producidos o supuestamente producidos por el uso continuado del móvil incluyendo hasta la muerte súbita. El Sr. Ansede debería decirnos con qué documentación cuenta para negar tan rotundamente que el uso continuado del móvil no pueda producir cáncer NUNCA, JAMÁS. Le recordamos que la empresa de Blakberry recomienda a los usuarios no acercar el terminal a menos de 2,5 cm de la piel y lo dice en más de 5 ocasiones en advertencias. I-Phon establece 1,8 cm.
    A ver si somos un poco más serios y responsables que hay muchos niños implicados en esta aventura

  • ALASO

    VAmos a ver, un sencillo microondas hace hervir y cocer alimentos o lo que se le eche. Hay que pensar que un móvil emite microondas con menos potencia e intensidad de llegada al cerebro porque no debería consegur algo así. No obstante hay que saber que ambos emiten el mismo tipo de radiofrecuencias (justo la que hace vibrar la molécula del agua que es lo que produce calor) Lo que separa a unos de otros es el tiempo, ¿cuánto tiempo necesita un móvil para no cocer el cerebro, pero sí dañarlo? 3000 horas? 5000 horas? 10000 horas? …. Otro factor importante es el habitáculo donde llamo. Un ascensor se parece mucho a un horno microondas, ¿o no?