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El GPS europeo se multiplica por dos

El viernes se lanzan dos nuevos satélites de Galileo, un sistema de posicionamiento global de la UE que podría empezar a funcionar gratis en 2014, al alimón con el de EEUU

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En 2018 habrá 30 satélites Galileo como este orbitando la Tierra y ofreciendo servicios de localización más precisos que el GPS de EEUU. / ESA

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Galileo, la versión europea del GPS, entra en una nueva fase mañana. Un cohete Soyuz lanzado desde la Guayana francesa pondrá en órbita dos nuevos satélites de este sistema controlado por la Comisión Europea y que está concebido para aportar independencia estratégica a Europa frente a EEUU y darle a los europeos un servicio gratuito de localización más preciso que el GPS.

La localización por satélite es casi como dios, porque está en todas partes. Estos sistemas basados en constelaciones de satélites que orbitan continuamente la Tierra sirven para ponerle fecha y lugar a casi todo. El turista perdido en Madrid que usa el móvil para encontrar la Puerta del Sol, los aviones sin piloto de EEUU que bombardean Pakistán, las operaciones bursátiles, la coordinación de trenes, los experimentos de física de partículas… todos usan relojes y localizadores del GPS (Posicionamiento Global por Satélite, en inglés). Se trata de un sistema militar de EEUU que hoy es abierto y gratuito, pero que sigue controlado por el ejército de ese país, que puede apagar el interruptor cuando lo considere necesario. Por eso Europa decidió hace años independizarse y crear su propio sistema de localización, Galileo, un monstruo que cuesta unos 5.000 millones de euros y que el viernes entrará en su adolescencia.

Servicio conjunto

Tras el lanzamiento previsto desde Guayana a las 20:15 hora peninsular española, el sistema tendrá ya cuatro satélites y podrá continuar su fase de validación (IOV). Si todo va bien, a partir de 2014 podría comenzar a funcionar en abierto en un servicio conjunto con GPS, lo que aumentará la resolución de los actuales dispositivos de localización, según explicó ayer la Agencia Espacial Europea (ESA) durante una jornada celebrada en su centro de seguimiento de Villafranca del Castillo, en Madrid.

“En 2013 habrá una fase de validación durante la cual la señal no será utilizable para el público, pero es razonable pensar que la señal conjunta entre Galileo y GPS esté lista a partir de 2014″, explicó Javier Ventura-Traveset, portavoz de la ESA en España.

Hasta 2015 se piensa lanzar diez satélites más  y alcanzar así una masa crítica que permitirá a Galileo ofrecer servicios de forma independiente. Ese año habrá ya una versión gratuita para todos los europeos además de un servicio de salvamento (el primero del mundo que avisará al accidentado de que la ayuda está en camino)  y otro servicio encriptado para gobiernos y otras instituciones. Si todo va según lo planeado, en 2018 el sistema tendrá 30 artefactos en el espacio y será todo un adulto. Será entonces cuando comiencen a operar también el servicio de localización de pago (con un margen de error tan nimio que permitiría aparcar coches con pasajeros pero sin conductor) y otro de seguridad.

En 2015 se ofrecerá el primer servicio que avisará a un accidentado de que la ayuda está en camino

La UE calcula que en 20 años los beneficios de este sistema llegarán a los 90.000 millones de euros, lo que deja en una minucia su coste total de construcción, y también los de operación, de unos 800 millones de euros al año.

Galileo aspira a ser el segundo gran conglomerado de este tipo en el mundo, tras el GPS, según la ESA. Estar listo en 2018 le dará ventaja sobre otro competidor, el Glonass ruso. Aunque este sistema iniciado durante la Unión Soviética tiene mucha más experiencia, las renovaciones constantes van a atrasar hasta 2020 la fecha en la que tendrá todas sus unidades actualizadas, explica Ventura-Traveset. Del otro competidor, el Compass chino, es más difícil saber nada sobre seguro debido a la opacidad informativa del gigante asiático. Los dueños de estos cuatro enjambres de satélites se disputarán un mercado con jugosos beneficios: en 2018 se calcula que habrá 1.000 millones de receptores con un cliente pegado.



España perderá millones de euros en contratos

Galileo ha sido un milagro económico para el sector espacial español. Este ha sido el primer proyecto europeo en el que la industria española se ha hecho cargo de muchos más componentes de los que le correspondían por tamaño. Hasta ahora el país se ha ocupado del 9% del proyecto con unos contratos que ascienden a 113 millones de euros entre componentes de los lanzadores, los satélites y el entramado tecnológico que gobierna Galileo desde tierra. Hasta 19 empresas del país participan de forma directa en el proyecto, lo que supone más del 70% de todo este incipiente sector espacial español, según los datos de TEDAE.

Pero esto está apunto de cambiar, para peor. A partir de septiembre de 2013, cuando comience la nueva fase del proyecto, España tendrá una participación “del 4% o el 5% en los segmentos de vuelo y terreno”, explicó ayer Jorge Lomba, del Centro para el Desarrrollo Tecnológico Industrial (CDTI). Este organismo dependiente del Ministerio de Economía se encarga de gestionar los contratos públicos de Galileo con las empresas españolas. La causa de que España pueda perder casi la mitad de los contratos es que la CE ha cambiado el diseño de los satélites Galileo, del tamaño de un todoterreno pero con un coste de 40 millones de euros cada uno. Los nuevos Galileo tienen menos componentes españoles, de ahí el bajón previsto, que”no es una buena noticia para España”, pero que el Gobierno intentará compensar con contratos en otros proyectos o componentes, como los cohetes de lanzamiento, concluyó Lomba.



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