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El fraude científico se multiplica por 10 desde 1975

La gran mayoría de los estudios retirados se debe a engaños, plagios y otras malas prácticas por parte de científicos

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El fraude científico se ha multiplicado por 10 desde 1975. Esta es una de las conclusiones de un estudio que destapa un preocupante aumento del plagio, la copia y otras malas prácticas en ciencia, una de las actividades con mejor reputación entre los ciudadanos.

Datos de fraude científico por paísAmpliar

Datos de fraude científico por país / PNAS

El trabajo ha analizado estudios retractados en el campo de la biomedicina. Hasta ahora se pensaba que la gran mayoría de los trabajos retractados se debían a errores. Pero el nuevo estudio aclara que la gran mayoría de estos casos se deben en realidad a engaños intencionados de sus autores.

El estudio ha analizado todos los trabajos retractados en la literatura científica de biología y medicina recogidos por la base de datos Pubmed, una de las mayores en este campo. Hasta mayo de 2012, los autores encontraron 2.047 artículos retractados. De ellos, el 67% se retiró por malas prácticas, incluidas el fraude o su sospecha (43%), la publicación duplicada (14%) y el plagio (10%).

“El fraude científico es como el dinero falso, cuanto mejor está hecho, más difícil es de detectar”, explica Arturo Casadevall, inmunólogo de la Universidad Yeshiva (EEUU) y coautor del estudio, que publica hoy PNAS. “Estas detecciones sólo suceden por casualidad o cuando hay un soplo, pero carecemos de los recursos suficientes para detectar todo el problema”, añade.

Los errores fueron la causa del 21% de los casos. El resto de los artículos retractados (12%) lo fueron por otras causas no relacionadas con el engaño. El porcentaje de estudios retractados por fraude se ha multiplicado por 10 desde 1975, añade el estudio. Este dato contempla el porcentaje de artículos fraudulentos dentro del número total de artículos científicos publicados, lo que quiere decir que el aumento de las trampas no se explican sólo por el hecho de que la cantidad de artículos haya crecido desde el año en cuestión.

El estudio también menciona trabajos que no han sido retirados a pesar de que se han detectado errores o engaños en ellos. Esto supone que los trabajos siguen siendo válidos a efectos prácticos y de hecho otros equipos los citan en sus respectivas investigaciones.

El trabajo desvela un crecimiento continuado del fraude científico, que repuntó sobre todo a partir de 2000. Los casos de plagio y publicación duplicada (el mismo estudio en revistas diferentes) sólo se comienzan a observar a partir de 2005 en la base de datos analizada.

China e India plagian más que EEUU

EEUU, Alemania y China protagonizaron tres cuartos de todos los casos de fraude estudiados. En cuanto al plagio, China e India sumaban juntas más casos que EEUU.

Los nuevos datos son una verdad molesta para el establishment científico. De todas las revistas analizadas, las más influyentes y respetadas como Science y Nature son también las que más artículos retractados tienen por fraude.

Casadevall atribuye el aumento de este problema a la presión creciente que existe sobre los científicos para publicar en revistas de excelencia internacional a casi cualquier precio. “Los científicos son humanos y algunos sucumben a la presión, especialmente cuando hay tanta competencia para conseguir fondos con los que financiar sus investigaciones”, explica. Su estudio resalta que “los casos de plagio se disparan a partir de 2005, el mismo año en el que los Institutos Nacionales de Salud [la fuente de fondos de I+D pública más grande de EEUU] comenzaron a sufrir estrecheces”, concluye.


España registra menos del 1% de los casos

España fue responsable de 16 artículos retractados de 2.047 analizados en el estudio, explica Ferric Fang, investigador de la Universidad de Washington y coautor del trabajo. Entre esos 16 casos hay “tres fraudes, un plagio, seis trabajos retractados por errores, dos por publicación duplicada y otros cuatro por otras causas”, añade Fang. Esto supone menos del 1% de todos los casos. España ocupa el número 18 de los 56 países analizados en cuanto a estudios retirados.

“En España no hay datos de lo que sucedía hasta hace tan sólo unos años”, explica el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Pere Puigdomènech. Esa falta de registros hace difícil saber si el problema del engaño y el plagio ha seguido en España un crecimiento reciente como el que se observa en las cifras globales. Hasta el verano pasado, Puigdomènech fue presidente del Comité de Ética del CSIC,  el mayor organismo público de I+D de España. Como tal tuvo que lidiar con estudios retirados por errores y plagios. “Ahora hay mucha más vigilancia y también se publica mucho más”, señala el experto como explicación al crecimiento de los casos de fraude globales, aunque también coincide en señalar el papel de la “presión” sobre los científicos. Hace unos años, el experto ya pronosticó que el fraude científico aumentaría en España debido a esa presión y la mayor influencia internacional de los estudios españoles.



REFERENCIA

'Misconduct accounts for the majority of retracted scientific publications' DOI: 10.1073/pnas.1212247109


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