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El timo nigeriano triunfa porque sirve en bandeja a los más primos

Los estafadores necesitan que muy poca gente caiga en la trampa para que el negocio funcione, según un estudio que deconstruye este engaño

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El oficio de estafador no es sencillo y requiere muchas destrezas. La principal, hacer de su negocio algo rentable. Sacarle los cuartos a un primo requiere una inversión -de tiempo, de dinero, de exposición a ser atrapado- que tiene que ser razonablemente compensada para que la empresa merezca la pena. Desde esta perspectiva, es más fácil entender el trabajo del delincuente y se allana el camino hacia su neutralización. Es lo que hizo el investigador de Microsoft Cormac Herley: pensar como el malo para descubrir las fortalezas y debilidades de su estrategia.

Timo nigerianoAmpliar

Falsos fajos de billetes incautados en una operación contra el timo nigeriano realizada en España. / Guardia Civil

Se centró en una estafa legendaria, el llamado timo nigeriano, para entender cómo una trampa tan conocida e incluso parodiada puede seguir funcionando hoy en día con éxito. La dinámica del engaño es sencilla. La víctima recibe un email poco creíble en el que se ofrece una importante suma de dinero a cambio de una cantidad menor que servirá para resolver las trabas que impiden liberar esa jugosa suma. Y el remitente es nigeriano (o de algún otro país ridículamente ajeno a la víctima).

De pronto, te escribe el capitán Mbote o la rica heredera Aminu Babakusa para ofrecerte una fortuna a cambio de una ayudita previa. ¿Cómo una estafa tan obvia puede tener éxito? “Todos esos cuentos inverosímiles sobre lejanas riquezas del África Occidental resultan sobre todo cómicos. Sin embargo, nuestro análisis sugiere que esto supone una ventaja para el delincuente, no una desventaja”, explica Herley en su estudio.

Este experto en seguridad de la información analizó el mecanismo del timo con un resultado sorprendente: para que sea rentable tiene que atraer a muy poca gente, en torno al 0,00001% de las potenciales víctimas contactadas. Esto es, una respuesta de cada 100.000 emails enviados de forma aleatoria. Precisamente, porque esa es la proporción de personas que sería capaz de tragarse un anzuelo de semejantes dimensiones.

Al timador le interesa que responda muy poca gente, el 0,00001% de quienes han recibido su email

Si el email fuera más verosímil y mucha más gente lo respondiera, la rentabilidad del negocio se esfumaría. La dinámica del timo incluye un gasto de tiempo -e incluso dinero- que el estafador no puede permitirse con víctimas que se vayan a echar atrás tras darse cuenta del engaño, lo que Herley llama “falsos positivos”. Cuando se responde al email, el estafador comienza a trabajar con el primo, dedicándole su tiempo para enviarle nuevos emails, conversando por teléfono e incluso cruzando correspondencia real, dependiendo de las distintas versiones del engaño.

El que responda tiene que ser un primo de primera. Por eso, cuanto más inverosímil sea la propuesta, más se reduce la probabilidad de toparse con un falso positivo, cuyo coste determina la rentabilidad del negocio. Mandar el email inicial le supone un gasto cercano a cero al estafador; una fábula inverosímil filtra al 99,9999% de los receptores. Frente al estafador clásico que debía tener buen ojo al elegir, el cuento de la riqueza africana aísla para el timador digital a la víctima idónea.

7.000


Este tipo de estafas de pago adelantado supusieron un negocio de 7.000 millones de euros en 2009.

Es más, a veces el primo es tan primo que tropieza dos veces en la misma piedra. Se conocen casos en los que la víctima volvió a ser contactada, esta vez fingiendo ser un representante del Estado nigeriano, que tras lamentar la estafa le invitaba a ponerse en contacto con ellos para recibir una compensación económica. También es habitual chantajear al timado amenazándole con revelar en su entorno que es un primo que se ha dejado engañar.

Un negocio creciente

Aunque es muy difícil conocer el índice de éxito de estas maniobras delictivas, algunos cálculos aseguran que este tipo de estafas lejos de remitir está creciendo en todo el mundo. El año 2009, más de 300.000 delincuentes organizados se dedicaban a este malsano negocio, y su número crecía a un ritmo anual del 5%.

En 2005, las pérdidas mundiales provocadas por este tipo de timos fueron de unos 3.200 millones de dólares, según la firma holandesa Ultrascan, que lleva más de una década analizando el fenómeno. Seis años después, la cifra casi se había triplicado hasta los 9.300 millones de dólares (más de 7.000 millones de euros). Estas estadísticas recogen todas las modalidades de estafa por adelanto de pago, como billetes de lotería premiados que nunca se compraron, relaciones amorosas o compra-venta de bienes.

«Engañar al estafador tiene un efecto dramático en su negocio»


Cormac Herley
Investigador de Microsoft

Aunque en muchos casos lo peor no es la pérdida económica. Se conocen casos en los que la desesperación tras saberse estafado ha llevado a las víctimas al suicidio, al asesinato y a otros episodios violentos. Además, se relaciona a estos timadores con el crimen organizado, el tráfico de armas e incluso el terrorismo.

Para combatirlo, Herley y otros expertos proponen atacar a estos estafadores donde más les duele: en la rentabilidad de su negocio tumbando la proporción coste-beneficio: “Es del todo evidente que añadir falsos positivos reduce los beneficios del atacante. Lo que no es obvio, y lo revela nuestro análisis, es el efecto dramático que esto puede tener [para el estafador]“, incide este experto de Microsoft, quien pone como ejemplo a los llamados scam-baiters (hostigadores de timadores, en inglés), activistas que dedican su tiempo a hacérselo perder a los delincuentes. Y es que un “falso positivo” que se hace pasar por primo puede ser la ruina del estafador. Cazador cazado.


España, referente en estafas digitales

España es uno de los principales focos mundiales de timos nigerianos y sus variantes, junto con EEUU, Reino Unido y varios países africanos. De hecho, España figura como líder mundial en número de grupos dedicados a estafas de este tipo en los datos del último estudio de Ultrascan (datos de 2009). Y en territorio español estarían operando por libre, mandando estos emails malévolos, más de 4.000 timadores. Porque aunque muchos de los delincuentes dedicados a estos sucios negocios son efectivamente nigerianos, lo cierto es que es una práctica delictiva que se lleva a cabo esencialmente desde países occidentales por parte de timadores que atacan desde allí a primos de otros países. Y a juzgar por el informe de Ultrascan, no hay territorio libre de primos. Las víctimas españolas (ya sean particulares o empresas) perdieron más de 1.000 millones de dólares en 2009 (más de 760 millones de euros).

Las estafas relacionadas con el adelanto de dinero son tan viejas como el mundo, pero desde que se le puso nombre estuvieron relacionadas con España. Durante el siglo XIX, la versión epistolar del timo nigeriano se conocía popularmente como la del prisionero español, un rico encarcelado que dará parte de su fortuna a quien le ayude a librarse de su cautiverio. A finales de la década de 1990 evolucionó a lo digital, expandiéndose y atrapando en sus redes de engaños a miles de ingenuos internautas.



REFERENCIA

Why do Nigerian Scammers Say They are from Nigeria?


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COMENTARIOS

  • Ernesto Alva

    Excelente articulo Muchas felicidades siempre es importante ir descubriendo los secretos. pero eso no quieres decir que el internet este siendo en la actualidad una fuente legal de ingresos para muchos… un saludo