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Científicos españoles señalan al ‘Curiosity’ dónde buscar vestigios de vida en Marte

Los investigadores hallan en el río Tinto (Huelva) unos compuestos asociados con microbios que también podrían aparecer en las regiones extremadamente ácidas de la superficie marciana

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El microbiólogo Ricardo Amils en el río Tinto Ampliar

El microbiólogo Ricardo Amils en el río Tinto, en una imagen de archivo / Carol Stoker/NASA

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Mientras el robot Curiosity avanzaba en su periplo de 567 millones de kilómetros por el espacio, en la insignificante Tierra el geólogo David Fernández Remolar hundía sus botas en las aguas rojas del río Tinto, en Huelva. Y en las muestras de sedimentos que recogió aquellos días podrían estar algunas claves para demostrar que el ser humano no está solo en el universo.

Ahora, con el robot Curiosity ya rodando y disparando su rayo láser por Marte, un equipo de científicos españoles encabezado por Fernández Remolar sugiere a la NASA dónde buscar vestigios de vida en la superficie del planeta rojo. Los investigadores han observado, “de manera inesperada”, que en el río Tinto, extremadamente ácido y considerado un ecosistema marciano en la Tierra, se forman unos compuestos químicos llamados carbonatos, cuando hasta ahora se pensaba que esto era imposible.

El hallazgo es muy importante, porque casi todos los carbonatos en la Tierra se forman por procesos biológicos, relacionados con formas de vida. En Australia, por ejemplo, se detectaron en 2010 láminas de rocas carbonatadas formadas por los primeros microorganismos que poblaron la Tierra hace unos 3.500 millones de años.

Bacterias que liberan CO2

La acidez ha predominado en vastas regiones marcianas a lo largo de los últimos 4.000 millones de años, así que los investigadores creen que “antiguas formas de vida microbiana en estos entornos ácidos de Marte pudieron precipitar carbonatos similares a los observados ahora en el río Tinto”. La conservación de estos compuestos en el río Tinto a lo largo de “varios millones de años” sugiere que carbonatos formados de la misma manera podrían seguir en la superficie de Marte. “La misión Mars Science Laboratory [de la que forma parte el robot Curiosity] y futuras misiones al planeta rojo podrían observar pronto estos carbonatos”, auguran los científicos.

«Los carbonatos en Marte serían una buena biofirma de vida»


Ricardo Amils
Microbiólogo de la UAM

Para el microbiólogo Ricardo Amils, otro de los autores del nuevo estudio, “la explicación más plausible” es que los carbonatos detectados en el río Tinto hayan sido generados “por microorganismos que asimilan CO2 o lo excretan”. En el trabajo, los autores recuerdan que en el río Tinto existen bacterias del género Acidiphilium, que digieren materia orgánica y liberan CO2 y bicarbonatos, importantes ingredientes para que precipiten los carbonatos. A juicio de Amils, si el robot Curiosity detecta carbonatos “en un lugar en el que no deberían estar” puede considerarse “una buena biofirma de vida, con todas las cautelas”. Su trabajo se publica ahora en la revista Earth and Planetary Science Letters.

La NASA, “al tanto”

El propio Amils, junto a su discípulo Alberto Fairén, argumentó en 2004 que la acidez de Marte explicaría por qué no hay precipitaciones masivas de carbonatos. “El concepto de que en un ambiente ácido no se forman carbonatos hay que revisarlo”, sostiene ahora Amils, catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid e investigador del Centro de Astrobiología, asociado al Instituto de Astrobiología de la NASA.

Precisamente, el director del Centro de Astrobiología, Javier Gómez-Elvira, es jefe de uno de los 10 equipos científicos que controlan la misión del Curiosity en Marte desde Pasadena (California). “Los científicos que manejan la misión desde las instalaciones de la NASA están al tanto de nuestro nuevo estudio”, afirma Amils.



Pistas sobre la habitabilidad de Marte en el cráter Gale

El equipo de científicos españoles recuerda que el cráter Gale, por donde pulula el robot Curiosity, ha sido parcialmente rellenado por depósitos de arcilla y sulfato, “probablemente en condiciones ácidas”. La arcilla y los sulfatos, subraya la NASA, “se forman en el agua”. Así que los investigadores concluyen que la tecnología que lleva a bordo el Curiosity, un verdadero laboratorio sobre ruedas, es suficiente para detectar carbonatos, si existen, y combinados con análisis geoquímicos y  del contexto geológico “podrían proporcionar algunas pistas importantes sobre la pasada, y posiblemente la actual, habitabilidad de la superficie de Marte”.




REFERENCIA

DOI: 10.1016/j.epsl.2012.07.015


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