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Groenlandia no está tan mal

Científicos daneses sostienen que el actual adelgazamiento de la capa de hielo de la isla se detendrá en unos ocho años y descartan que se haya llegado a un punto de no retorno, de momento

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Una semana después de que la NASA anunciara un deshielo de la superficie de Groenlandia sin precedentes en los últimos 150 años y muchos expertos se lanzaran a proclamar un “punto de no retorno”, un nuevo estudio que promete ser controvertido afirma que, de momento, no es para tanto.

En 2007, los científicos de la ONU alertaron de que un derretimiento parcial de los mantos de hielo de Groenlandia y el Antártico occidental provocaría, en un periodo de siglos, un aumento del nivel del mar de entre cuatro y seis metros, inundando ciudades costeras. Sin embargo, entonces no se conocían tan bien como ahora las diferentes dietas de adelgazamiento de la isla.

Un equipo de investigadores daneses muestra hoy que no es la primera vez en la historia reciente que la capa de hielo de la isla adelgaza y en poco tiempo se estabiliza, por procesos ajenos a la temperatura en su superficie. Ha ocurrido dos veces desde 1980.

240.000


millones de toneladas de agua escapan cada año de la capa de hielo de Groenlandia y se incorporan a los océanos

Además de la merma de hielo por el derretimiento en su superficie, Groenlandia pierde hielo por la dinámica de los glaciares, explica uno de los autores, Kristian Kjeldsen, del Museo de Historia Natural de Dinamarca. Cuando se rompe su frontal y se desgaja un iceberg, los glaciares se deslizan más rápidamente hacia el océano y, al igual que ocurre al estirar un chicle, la capa de hielo de la isla adelgaza. Estos eventos, aseguran, suelen durar entre cinco y ocho años, hasta que el glaciar se estabiliza. Al menos 240.000 millones de toneladas de agua escapan cada año de la capa de hielo de Groenlandia y se incorporan a los océanos.

“La situación es grave”

Sus resultados se publican en uno de los templos de la ciencia, la revista Science. Los científicos han utilizado fotografías aéreas de la década de 1980 para crear mapas digitales de relieve en un tramo de 700 kilómetros de la costa noroeste de Groenlandia. Gracias a estos mapas y a los últimos datos obtenidos por satélite los autores han podido comprobar que entre 1985 y 1992 hubo un adelgazamiento significativo de la capa de hielo que rápidamente se detuvo, instaurándose un periodo de estabilidad hasta 2003. Entre 2005 y 2010, la mengua se repitió. La conclusión de los daneses es que el actual bajón de la capa de hielo de Groenlandia se reducirá en un plazo de unos ocho años. Nada de punto de no retorno, de momento.

La capa de hielo de la isla adelgaza cuando se desgaja un gran iceberg, como si se estirara un chicle

“Hemos sido capaces de separar la pérdida de masa de hielo por derretimiento de la pérdida debida a la dinámica de los glaciares. Y las pérdidas dinámicas fueron mayores que las debidas a la temperatura, especialmente durante el evento de finales de la década de 1980”, señala Kjeldsen.

Sus conclusiones, subrayan los autores, obligan a repetir algunas de las evaluaciones del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU, cuyos informes manejan pocos datos sobre la dinámica de los glaciares.

“Los científicos solo hemos tenido datos de buena calidad, y abarcando todo el manto de hielo de Groenlandia, en la última década. Las predicciones se han elaborado con esos datos. Yo creo que hemos demostrado la importancia de mirar más hacia atrás en el tiempo para entender mejor cómo se pierde el hielo”, añade Kjeldsen. “Dicho esto, la situación actual es grave y hay que tomársela muy en serio”, advierte.

Un círculo vicioso

Otro de los autores del estudio, Shfaqat Khan, de la Universidad Politécnica de Dinamarca, cree que hay demasiado alarmismo en las informaciones sobre Groenlandia. “Con los datos disponibles actualmente, es imposible predecir un punto de no retorno. Necesitamos más información y, sobre todo, más observaciones a largo plazo para predecir el futuro comportamiento del manto de hielo”, opina.

No todos los especialistas comparten la misma opinión, ni mucho menos. El científico polar Sebastian Mernild no cree que el actual adelgazamiento de la capa de hielo de Groenlandia vaya a detenerse a corto plazo, como dicen los investigadores daneses. “Estamos encaminados hacia un punto de no retorno”, alerta.

Una vez que un manto de hielo empieza a perder de manera continua centímetros en su superficie, pierde altura y se calienta más, provocando más derretimiento en un círculo vicioso, explica Mernild, del Laboratorio Nacional de Los Álamos (EEUU). Sus modelos informáticos dicen que el punto de no retorno para la capa de hielo de Groenlandia se superará poco depués de 2040, tras un calentamiento de 1,2 grados respecto a la temperatura actual.

Como el calentamiento en el Ártico duplica la media mundial, Mernild cree que el punto de no retorno llegará con un aumento de 0,6 grados en la temperatura media del planeta. “Creo que las predicciones del IPCC de la ONU son demasiado conservadoras, porque los efectos que observamos van más rápido que los escenarios del IPCC”, sostiene Mernild.



Un verano 'tórrido' en el Ártico

Edward Hanna, de la Universidad de Sheffield (Reino Unido), cree que no se puede descartar la cercanía del punto de no retorno solo con el nuevo estudio de sus colegas daneses. “Mucha masa de hielo puede perderse, y de hecho se está perdiendo, por la superficie, además de por las dinámicas. Y esto es especialmente evidente en la mitad sur de Groenlandia”, recuerda.

Los investigadores daneses han estudiado la costa noroeste, pero según Hanna en cada región puede predominar un tipo diferente de pérdida del hielo. En los últimos tres meses, la temperatura en Groenlandia ha sido entre 2 y 4 grados superior a la media de referencia del periodo 1961-1990.



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REFERENCIA

DOI: 10.1126/science.1220614


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