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Más de 24.000 enfermos de chagas viven sin tratamiento en España

La incompetencia de un laboratorio brasileño ha dejado a hospitales de todo el mundo sin medicamentos contra esta enfermedad olvidada

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Enfermedad de Chagas, Bolivia Ampliar

Médicos sin Fronteras calcula que 1,8 millones de bolivianos viven con el mal de Chagas. / Juan Carlos Tomasi

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El médico Rogelio López-Vélez habla de “escándalo absoluto”. En el último año y medio, más de 400 pacientes han pasado por su consulta y se han tenido que ir sin tratamiento, porque las pastillas se han agotado en los almacenes. Y López-Vélez no atiende en una pequeña clínica de Sierra Leona, como hizo cuando era joven, sino que es el responsable de la Unidad de Medicina Tropical en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid.

Ante sus ojos han desfilado en los últimos meses centenares de enfermos de chagas, un mal completamente olvidado que afecta a unos ocho millones de personas en todo el mundo, sobre todo en países de América Latina. Las personas se infectan en sus países de origen, por la picadura de un insecto conocido como vinchuca que transmite el parásito que provoca el mal de Chagas, pero muchos sufren la enfermedad en los países a los que emigran. Bolivia es el país más golpeado por el chagas. Y más de 200.000 bolivianos viven en España.

López-Vélez, junto a otros compañeros del Hospital Ramón y Cajal, acaba de denunciar en la revista de la Sociedad de Medicina Tropical e Higiene de EEUU que en España viven unos 24.000 bolivianos que necesitan tratamiento y no lo recibirán. Faltan, alertan, unos cinco millones de pastillas de benznidazol para tratar a estos enfermos.

Situación kafkiana

La situación, describen, es kafkiana. El benznidazol es el fármaco de referencia para combatir el chagas, pero ha desaparecido de los almacenes de todo el mundo por una mezcla de incompetencia y barullo burocrático.

En 2003, tras más de dos décadas comercializándolo en exclusiva, el gigante farmacéutico Roche donó la tecnología necesaria para producir el benznidazol al laboratorio público brasileño Lafepe, que se convirtió en el único fabricante mundial de este medicamento. Ocho millones de enfermos en todo el mundo dependían del ritmo de producción de un laboratorio enclavado en el estado brasileño de Pernambuco, con una economía basada en la caña de azúcar pero con un sector químico pujante. Y el laboratorio falló, recuerda López-Vélez.

El chagas mata a 10.000 personas cada año en el mundo

Lafepe no supo gestionar los pedidos del medicamento, ni distribuirlo, según ha denunciado Médicos Sin Fronteras en un reciente informe. El laboratorio brasileño tampoco supo abastecerse de suficientes ingredientes para fabricar el fármaco, y todo ello desencadenó un apagón mundial de benznidazol, que en 2011 golpeó a España. Los enfermos quedaron indefensos ante un parásito que, sin tratamiento, puede destruir poco a poco las paredes del corazón del enfermo. Cada año, el chagas mata a unas 10.000 personas en todo el planeta.

Un problema de salud pública

López-Vélez recuerda que al menos 5.000 bolivianos residentes en España necesitan tratamiento ya mismo. Cada uno de ellos requiere unas 200 pastillas para completar el tratamiento. Y otros 19.000 enfermos todavía sin síntomas precisarán el fármaco a corto plazo.

“El Gobierno brasileño es muy criticable, porque ha dejado al mundo sin benznidazol”, lanza López-Vélez. En su artículo, él y sus colegas subrayan que la escasez del fármaco ha hecho que el mal de chagas sea una enfermedad olvidada también en los países desarrollados. Y, alertan, “puede convertirse en un problema de salud pública incluso en países en los que la enfermedad no es endémica”. El chagas no se transmite por contacto entre personas, pero sí por transfusiones sanguíneas, donación de órganos y entre madres infectadas y su hijo.



Un rayo de esperanza desde Argentina

López-Vélez ve ahora un rayo de esperanza. En marzo, el Ministerio de Salud argentino anunció que un consorcio público-privado del país comenzaba a fabricar benznidazol. “Creemos que en entre septiembre y octubre puede llegar a España medicamento de Argentina, pero todavía no sabemos si vamos a tener suficiente”, explica el médico español, que anima a los latinoamericanos de países endémicos a hacerse las pruebas para saber si están afectados por el mal de Chagas.

Además de los 24.000 bolivianos, calculan, otros 8.000 latinoamericanos en España estarían sufriendo el chagas sin tratamiento de ningún tipo.




REFERENCIA

DOI: 10.4269/ajtmh.2012.12-0080


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