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‘Hipsi’, la ‘gacela del Cretácico’ que murió en Teruel

Descrita una nueva especie de dinosaurio que vivió hace unos 130 millones de años en Aragón. Era un rápido corredor bípedo que falleció joven por causas desconocidas

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Hace 130 millones de años, en Teruel, un pequeño dinosaurio bípedo batía récords de velocidad para escapar de sus depredadores. Era un animal compacto, de un metro de largo y con unas alargadas pantorrillas que le hacían muy difícil de atrapar. Un equipo de paleontólogos acaba de publicar los datos de esta nueva especie y género de dinosaurio, que vivía en las vegas de los ríos de lo que hoy es Galve (Teruel).

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Detalle de la reconstrucción de 'Hipsi'. /

Estos dinosaurios “serían las gacelas del Cretácico, por ser animales adaptados para la carrera, que era su única defensa de los depredadores”, explica José Ignacio Ruiz, investigador del Grupo Aragosaurus de la Universidad de Zaragoza y primer firmante de un estudio  sobre este dinosaurio que ha publicado la Academia de Ciencias de Francia en Comptes Rendus Palevol. Los autores lo han bautizado como Gideonmantellia amosanjuanae y dicen que perteneció a un grupo de dinosaurios bípedos y herbívoros conocidos como ornitópodos.

“El fósil pertenecía a un individuo joven, como demuestran sus vértebras no fusionadas, por lo que de adulto mediría quizas hasta dos metros de largo y pesaría 20 kilos”, apunta Ruiz.

Los investigadores no saben por qué este dinosaurio murió joven. “No hay marcas de que se lo comieran ni tampoco hay rastros de patologías óseas”, señala Ruiz.  Los huesos del dinosaurio aparecieron “parcialmente desarticulados”, pero eso pudo producirlo “una ligera corriente de agua”, opina Ruiz.

Conjunto de huesos de ‘hipsi’ hallados en GalveAmpliar

Los huesos de 'hipsi' hallados en Galve / CRP

Al giodonmantellia le pudieron acechar varias especies de dinosaurios carnívoros.  “Sabemos que había diferentes dinosaurios carnívoros, parecidos a allosaurus, baryonyx y velociraptor, y alguno de ellos podría haber sido depredador de gideonmantellia”, apunta Ruiz.

En aquella época, el Barremiense, Teruel era una zona muy húmeda y cálida cruzada por ríos que formaban numerosos meandros, explica el paleontólogo. “Seguramente la vegetación era exuberante, y sabemos por el polen fósil que había helechos y coníferas”, explica. “Gideonmantellia, como todos los ornitópodos, era herbívoro y encontraría fácilmente su alimento en las zonas cercanas al río”, añade el experto.

Yacimiento desmantelado

Los restos del nuevo dinosaurio aparecieron en Poyales, una zona de Galve rica en arcillas en la que se conservaron los fósiles. El hallazgo lo hizo en 1982 el paleontólogo aficionado José María Herrero, un as en la búsqueda de fósiles que también detectó el primer dinosaurio descrito en España, el Aragosaurus.

Los restos del Gideonmantellia incluían varias vértebras, fragmentos de la cadera y una de las largas tibias (12,8 centímetros) que le permitían correr a gran velocidad. Si Herrero no los hubiera encontrado tal vez estarían destrozados, ya que el yacimiento de Poyales está hoy “desmantelado” por una extracción minera de arcillas, detalla Ruiz.

Desde que fue descubierto, el dinosaurio-gacela no ha hecho más que cambiar de nombre. Al carecer de cráneo y estar incompleto su esqueleto, los paleontólogos se rompieron la cabeza intentando atribuirlo a una especie concreta. “En 1984 lo determinaron como valdosaurus por sus fémures, y en 1987 como hypsilophodon por el estudio del ilion [un hueso de la cadera] y el fémur izquierdos, ambos incompletos”, recuerda Ruiz.

Reconstrucción del ‘Gideonmantellia’ con los huesos hallados en rojoAmpliar

Reconstrucción del 'Gideonmantellia' con los huesos hallados en rojo / J. Ruiz

En los 90, expertos de la Universidad de Zaragoza terminaron de reconstruir los huesos del animal. Sus formas indicaban que no podía adscribirse a ninguna de las especies mencionadas, explica Ruiz. Su equipo le dio su nuevo nombre tras analizar el esqueleto reconstruido y ahora la publicación en una revista científica les aporta un triunfo, ya que, por primera vez, la clasificación del animal es “válida”, comenta Ruiz.

El debate sobre el nuevo dinosaurio seguirá abierto. “El precioso material ahora descrito con el nombre de Gideonmantellia  pertenece a un individuo inmaduro, por lo que habrá que ratificar en el futuro ciertos aspectos de su anatomía”, apunta Luis Alcalá, director gerente de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis.

Como recuerdo de su larga historia científica, al nuevo dinosaurio se le sigue apodando “el hipsi de Galve”, por su anterior adscripción a la familia hypsilophodontidae, resalta Ruiz. El esqueleto está expuesto en el Museo Paleontologico municipal.


Adios al 'padre' de los dinosaurios de Teruel

El agricultor José María Herrero descubrió en vida más dinosaurios que muchos paleontólogos. Desde los años 50, este vecino de Galve encontró en el entorno de su pueblo natal numerosos restos fósiles y contribuyó a excavarlos. Entre ellos están el aragosaurus, el primer dinosaurio descrito en España, y el macasaurio. Herrero falleció en mayo sin poder ver a otro de sus hallazgos, Hipsi, ascender a la categoría de nueva especie y género. “Sí sabía desde 2006 qué nombre le íbamos a poner a este dinosaurio y en 2005 ya le habíamos dedicado otro, el Galvesaurus herreroi,“, explica Ruiz.


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REFERENCIA

doi: 10.1016/j.crpv.2012.06.001


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