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Las cabinas de rayos UVA matan cada año a 800 personas en Europa occidental

El 5,4% de los 64.000 casos de melanoma diagnosticados cada año está relacionado con los aparatos de bronceado artificial, según alerta un macroestudio en 18 países que se publica hoy

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Cabina de rayos uva Ampliar

Inglaterra ha prohibido recientemente el uso de cabinas a los menores de 18 años. / Evil Erin

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Una sesión en un centro de bronceado puede suponer apenas unos tres euros, pero a la larga puede costar la vida. El uso de cabinas de rayos UVA para ponerse moreno artificialmente provoca alrededor de 3.500 casos de melanoma y unas 800 muertes cada año en Europa occidental, según alerta un nuevo estudio realizado con datos de 18 países, incluido España.

Brasil ya ha prohibido las cabinas de rayos UVA

Los usuarios de estas cabinas presentan un riesgo de padecer cáncer de piel un 20% superior a las personas que nunca han acudido a los centros de bronceado. Y el riesgo se duplica si se empieza a recibir esta radiación ultravioleta antes de los 35 años, según los autores, que reclaman “mano dura” a las autoridades en su estudio, publicado en British Medical Journal. La Organización Mundial de la Salud ya recomendó en 2005 que los menores de 18 años no utilizaran estas cabinas de rayos UVA.

“Brasil y Nueva Gales del Sur, en Australia, ya han prohibido las cabinas de rayos UVA, así que otros países podrían simplemente hacer lo mismo”, recomienda directamente uno de los autores del nuevo estudio, Philippe Autier, del Instituto Internacional de Investigación en Prevención de Lyon (Francia).

“No son seguras”

Su colega Mathieu Boniol, epidemiólogo y director de investigación en el mismo centro, culpa a la moda del bronceado del incremento del riesgo de sufrir cáncer de piel en poblaciones de raza blanca. Pero la moda, aclara, no ha surgido por generación espontánea. “La industria del bronceado expande a menudo el falso mensaje de que las cabinas de rayos UVA son seguras”, asevera.

En España existe desde 2002 una prohibición de uso de las cabinas para menores de 18 años, pero los expertos detectan una falta de control. La Academia Española de Dermatología y Venereología denunció en 2011 que “la Administración no se ocupa suficientemente de controlar las cabinas de UVA”.

Los científicos proponen “un impuesto disuasorio” como el del tabaco

Boniol recomienda que, de manera generalizada, se prohíba la exposición de los menores de 18 años a estos aparatos, como también hizo Inglaterra el año pasado. “También se podría aplicar un impuesto disuasorio, similar al que se aplica en muchos países al alcohol y al tabaco”, expone el epidemiólogo.

Un estudio realizado en España en 2011 mostró que el 6,6% de las mujeres y el 1,9% de los hombres de entre 18 y 64 años había empleado una de estas cabinas a lo largo del año anterior. Estos datos se traducirían en 32 casos de melanoma y ocho muertes cada año atribuibles a los centros de bronceado en España, según Boniol.

El aparato en casa

El epidemiólogo francés insiste en que en el caso español son “estimaciones mínimas”, ya que en el mencionado estudio de 2011, basado en 2.000 encuestas telefónicas, solo se preguntó a los ciudadanos si habían utilizado una cabina en el último año, no a lo largo de su vida. En el norte de Europa, con menos días de sol, las cifras son mucho más altas. En Francia, casi el 20% de las mujeres y el 7% de los hombres ha usado alguna vez una máquina de rayos UVA.

El autor de aquel estudio de 2011 fue Iñaki Galán, del Centro Nacional de Epidemiología, en Madrid. En su opinión, las cifras de 3.500 melanomas y 800 muertes en Europa occidental “cuadran”, ya que “en el norte de Europa hasta el 30% de las personas usan cabinas de rayos UVA y muchas incluso tienen el aparato en casa”.

Galán no es partidario de prohibir estas máquinas, sino de “informar de sus peligros, porque un uso aceptable de las cabinas no tiene por qué entrañar riesgos”. El experto español recuerda que las radiaciones ultravioleta, en cantidades pequeñas, también tienen efectos beneficiosos para la salud, al ser responsables de la producción de vitamina D en el cuerpo.

Una tecnología poco estudiada

Los investigadores del Instituto Internacional de Investigación en Prevención de Lyon, en colaboración con el Instituto Europeo de Oncología en Milán, han analizado los resultados de 27 estudios independientes sobre la relación del cáncer de piel con el uso de cabinas de rayos ultravioleta entre 1981 y 2012. Sus datos incluyen casi 11.500 casos de cáncer de piel.

Estudios futuros pueden demostrar un riesgo incluso mayor

Con este arsenal estadístico, los autores calculan que de los casi 64.000 nuevos casos de melanoma diagnosticados cada año en Europa occidental, el 5,4% están relacionados con el uso de cabinas de bronceado.

Boniol y sus colegas creen que, al ser una tecnología nueva, los primeros estudios “infravaloraron” el riesgo del bronceado artificial y señalan que desde 2005 hasta 2011 los riesgos conocidos se han incrementado. “Por lo tanto, estudios futuros pueden demostrar un riesgo incluso mayor”, concluyen.


REFERENCIA

DOI: 10.1136/bmj.e4757


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