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Twitter adelantó la victoria electoral de Rajoy

Un equipo de la Politécnica de Madrid muestra cómo la red social plasmó las mismas proporciones de apoyo que más tarde se registraron en las urnas en las elecciones generales

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INFOGRAFÍA | Visualización de los datos de la UPM / Amanda Sullivan. TIV


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Los analistas políticos siempre han perseguido una herramienta lo suficientemente precisa que permita conocer al instante el apego o afinidad hacia los candidatos. Las encuestas preelectorales parecen mostrar cierta decadencia y muy pocas adelantaron la debacle del PSOE en las últimas elecciones legislativas de 2011. Un tanto que sí se anotó la red social Twitter, según un estudio de la Universidad Politécnica de Madrid, y que permite aventurar que vaya a ser el instrumento más fiable para conocer, de forma dinámica y en tiempo real, la inclinación del electorado.

El análisis del equipo de Rosa Benito, publicado en la revista Chaos, se centró en todos los mensajes (más de 370.000) que se difundieron en Twitter, englobados por la equiqueta #20N, durante las tres últimas semanas de campaña electoral. Su hallazgo:  una correlación demasiado firme como para ser casual entre el volumen de tuits dedicados a cada partido y los resultados que se registraron en las urnas el 20 de noviembre.

Así, el Partido Popular recibió el 40% de las menciones en los tuits estudiados, mientras que las urnas le dieron el 44,6% de los votos. A 16 puntos electorales y 14 puntos tuiteros se colocó el PSOE, que recibió el 28,7% de los votos y el 26,3% de las menciones en la red social. Con el resto de las formaciones pasó algo muy similar, como se observa en el gráfico.

La proporción de menciones a los partidos en la red social fue similar a su apoyo en las urnas

“No es un método para adivinar resultados electorales, más bien es un parámetro, un sensor extraordinario para leer en tiempo real lo que siente la sociedad hacia los partidos y sus candidatos”, resume la catedrática de Física Rosa Benito. La investigadora cree que “tiene más valor que las encuestas” porque aunque la muestra inicial no sea tan uniforme, el resultado se adapta mejor al momento y no se queda obsoleto como ocurre con los sondeos, que retratan un momento muy concreto.

“Twitter hubiera reflejado de antemano que se iba a producir un vuelco electoral en los comicios que ganó José Luis Rodríguez Zapatero en 2004″, aventura Benito, quien recuerda que España es uno de los países occidentales más volcados en la redes sociales, con un 42% de la población.

Mariano Rajoy, en el balcón de Génova, el día de la victoria electoral del 20 de noviembre.Ampliar

Mariano Rajoy, en el balcón de Génova, el día de la victoria electoral del 20 de noviembre. / PP

El grupo de investigadores identificó una cifra, denominada “ratio de apoyo relativo” (pestaña 3 del gráfico), que señala con mayor precisión la orientación del electorado en cada circunstancia. La proporción electoral entre los dos grandes partidos fue de 1,5 votos para el PP por cada voto al PSOE. Y 1,5 fue también el resultado de la fórmula ideada por el equipo de la UPM: el crecimiento relativo de las menciones al PP frente al PSOE. Por ejemplo, durante las dos horas que duró el debate entre los líderes Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba, cada vez que los socialistas recibieron 100 menciones nuevas, los populares sumaron 153.

«Twitter hubiera reflejado de antemano que se iba a producir un vuelco electoral en los comicios que ganó Zapatero en 2004»


Rosa Benito
Catedrática de Física de la Universidad Politécnica de Madrid

Esta proporción de crecimiento entre los dos partidos se mantuvo a lo largo de las tres semanas del estudio, salvo en una ocasión: la jornada de votación. “Ese día, el apoyo relativo al PP se disparó hasta el 2,3 porque los que habían votado a Rajoy estaban eufóricos; se sabían ganadores y lo manifestaban claramente en las redes sociales”, explica Benito. “En cambio, buena parte del electorado socialista no se sentía tan animado a expresarse”, resume la investigadora.

“En periodo electoral, una mención o un retuit (reenviar a tus seguidores un mensaje de otro) a la cuenta de un partido es hacer campaña a su favor y el usuario lo sabe”, asegura Benito.

La metralleta de UPyD

El estudio muestra una gran coherencia entre votos y tuits salvo en el caso del partido de Rosa Díez y sus seguidores, que provocaron una importante distorsión de sus resultados. UPyD vivió una inflación tuitera que no se correspondió con sus votos: 11,8% de las menciones frente a 4,6% de los sufragios.

Tanto es así que la cuenta oficial del partido magenta fue la más productiva de los ocho principales grupos políticos con 1.857 mensajes enviados en Twitter, por delante de PSOE (1.819), PP (1.228) e IU (451). “UPyD tuvo una actividad enorme, excesivamente alta, que no se vio reflejada entre los votantes”, señala Benito. Esta distorsión monstraría que no se puede “forzar” el apoyo social del electorado presente en Twitter por medio de una sobreexplotación de la herramienta, defiende la investigadora.



Los partidos, alérgicos al debate social

El estudio de Benito también se centró en el comportamiento que tuvieron durante la campaña las cuentas oficiales de los distintos partidos políticos, para analizar si habían mantenido algún tipo de interacción con los usuarios u otros políticos. “No hay debate; sólo usaron Twitter para mandar sus mensajes. No hay discusiones sobre temas de fondo, sólo campañas a favor o en contra de algo”, resume la responsable del trabajo, Rosa Benito. Según muestran sus resultados, no hubo apenas reciprocidad en las menciones y referencias detectadas a los partidos políticos. Uno de los escasos trabajos científicos sobre el uso de Twitter por parte de los partidos políticos se realizó en Corea del Sur en 2011: la principal conlusión fue que las menciones recíprocas entre las cuentas de distintos líderes o formaciones mostraban finalmente cuál sería su política de alianzas. Una circunstancia mucho más difícil de encontrar en el mapa político español actual.




REFERENCIA

DOI:10.1063/1.4729139


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