Materia, la web de noticias de ciencia

Lee, piensa, comparte

El doping tecnológico vuelve a correr en Londres

El nuevo traje de EEUU resucita la controversia sobre los beneficios de nuevos materiales en los juegos olímpicos

Más noticias de: ciencia olímpica, deportes, tecnología

TurboSpeed Ampliar

Imagen promocional con la atleta estadounidense Allyson Felix. / Nike

LEER
IMPRIMIR

Mientras Bosco disfraza a los atletas españoles con estampados imposibles para los Juegos Olímpicos, Nike ha proporcionado a EEUU un traje de competición que promete conseguir medallas: TurboSpeed. El traje, confeccionado con sofisticados materiales y probado durante 1.000 horas en el túnel de viento, pretende simular la capacidad aerodinámica de las bolas de golf con redondos agujeros colocados estratégicamente. Gracias a su supuesta capacidad aerodinámica, los velocistas mejorarán sus marcas en 0,023 segundos en los 100 metros, promete la marca de ropa deportiva.

Una ganancia de 0,2% que suponen, dicen, 0,13 metros de ventaja. Cifras casi microscópicas pero que en la prueba reina de la velocidad pueden suponer el salto de un escalón en el podio. En Pekín 2008, el segundo tras Usain Bolt fue Richard Thompson, con 9,89 segundos, dos centésimas por encima de Walter Dix (9,91), que a su vez superó a Churandy Martina (9,93) por la misma y escasa ventaja. De ser verdad lo que anuncia Nike, si Dix o Martina hubieran tenido su traje, los metales se habrían repartido de otro modo.

De los grandes competidores por el podio en los 100 metros, sólo dispondrán del TurboSpeed los norteamericanos Tyson Gay y Justin Gatlin. Nike, cuyo principal objetivo es vender sus productos prometiendo grandes avances, también suministra este traje a alemanes, rusos, ucranianos y chinos.

Si fueran ciertas las proyecciones de la marca, muy difíciles de comprobar dados los diminutos márgenes, jamaicanos, trinitenses y demás corredores podrían sentirse perjudicados. El hijo del viento, Carl Lewis, a sueldo de la marca, asegura que no es injusto: “Los récords todavía no se han roto. Aún hay que correr. La tecnología mejora, es su propia naturaleza, pero eso no me molesta en absoluto”.

Manga del Turbo SpeedAmpliar

Detalle de la nueva equipación. / Nike

La controversia es identificar a qué podemos denominar doping tecnológico, un problema que asalta al Comité Olímpico Internacional y a todas las federaciones deportivas de competición en competición. “No es el propio deporte el que promueve la innovación en las equipaciones utilizadas por los atletas, sino los fabricantes de estos productos”, explica Kim Blair, del programa para la innovación en el deporte del MIT. “Promueven sus innovaciones creando mejores productos para los atletas olímpicos, con la esperanza de que sus productos se vean en un escenario mundial, y por lo tanto impulsen las ventas”.

¿Por qué este pequeño salto de 0,2% debería ser aceptado y otros mayores, como el que afectó a la natación en 2008 y 2009, deben frenarse? En los Juegos Olímpicos de Pekín se vivió lo nunca visto: los nadadores batieron 25 récords del mundo y 65 récords olímpicos. Sólo dos récords previos permanecían en pie al final del evento.

De los esteroides a los trajes de cuerpo entero

Un año más tarde, en los Campeonatos del Mundo de Roma se batieron 43 récords mundiales. El mejor antecedente para estos registros eran los Juegos de Montreal con 29 récords y el aplastante dominio de los esteroides usados por los nadadores del Este. Comenzó a hablarse de dopaje tecnológico y el evento quedó recordado como los Juegos de Plástico. Un traje de baño, el LZR Racer, diseñado con la ayuda de la NASA por Speedo tenía la culpa de todo. En dos años, cayeron 255 plusmarcas.

Mejoras tecnológicas desde los primeros JJOO


  • Desde 1896, las marcas en ciclismo han mejorado un 221%
  • Los registros de jabalina han progresado un 95%
  • El salto con pértiga, desde la madera y el bambú hasta la fibra de carbono, mejoró un 86%
  • Las pruebas de carrera son las que menos mejoras tecnológicas han vivido. Aun así, las marcas en los 100 metros lisos masculinos son un 24% mejores que en 1896

En 2010 ya estaba prohibido. Y se tardó dos años en volver a romper un récord mundial. “Todo el mundo creía que no se volvería a batir uno desde la prohibición de los bañadores”, suspiró Ryan Lochte al apuntarse el tanto en los mundiales de Shangái de 2011. Los trajes provocaban una mejora de alrededor de un 2% sobre el rendimiento habitual. Los TurboSpeed una mejora del 0,2%. ¿Dónde está el margen aceptable por el COI? ¿Un 1%, menos?

Como recuerda Kim Blair en un estudio que se publica hoy en Nature Materials, hay deportes que han mejorado su rendimientos de forma exponencial desde que nacieron los Juegos Olímpicos, en 1896. El ciclismo, con una mejora de hasta un 221% en sus marcas, es el que más destaca, pero la progresión del 86% del salto con pértiga (en los primeros juegos, 3,30 metros; en 2008, 5,96 metros) y del 95% en la jabalina demuestran hasta qué punto los registros dependen de los materiales.

“Es difícil identificar un deporte en el que la tecnología no haya tenido un gran impacto, ya sea a través del equipo utilizado por los atletas, por la tecnología utilizada en el entrenamiento y el análisis de rendimiento, o la tecnología utilizada en las instalaciones y pistas”, explica Blair.

Mundial de natación ShangáiAmpliar

Los nadadores del Mundial de 2011 ya no compitieron con los polémicos trajes de poliuretano. / FINA

Al margen de los controvertidos bañadores, las piscinas son ahora mucho más rápidas que en el pasado gracias a mejoras en su diseño para reducir al mínimo la resistencia de los nadadores. Además, como parte del entrenamiento, se usan monitores de ritmo cardíaco, análisis de vídeo de alta velocidad, pruebas de ácido láctico en sangre y otros avances utilizados de forma generalizada para optimizar el rendimiento y los planes de formación.

“No creo que nadie viera un beneficio en el uso de trajes de baño de lana en el siglo XIX, y sin embargo la FINA decidió que los trajes de cuerpo entero eran demasiado. La decisión tiene que equilibrar las necesidades de los atletas, los aficionados y los patrocinadores”, asegura este experto.

El problema surge cuando no todos los atletas tienen a mano los mismos recursos. La piscina es la misma para todos los nadadores, los trajes, no. ¿Se debería poner freno a estas armas deportivas? “Es complicado decidir si la tecnología debería ser prohibido en el deporte, ya que requiere una decisión bien pensada, con todas las partes interesadas, incluidos los atletas y su sistema de apoyo (entrenadores, preparadores, etc), los patrocinadores y los aficionados”, responde Blair.

«No creo que nadie viera un beneficio en el uso de trajes de baño de lana en el siglo XIX»


Kim Blair
Experto en innovación deportiva del MIT

Para este experto, existe un desafío constante de las distintas disciplinas a los órganos de gobierno del deporte para que sean capaces de encontrar ese equilibrio correcto frente a los avances tecnológicos, manteniendo las tradiciones y las esencias del deporte. “Mi trabajo es conducir el proceso creativo e innovador para desarrollar nuevas tecnologías para los atletas. Es trabajo de otros mantener el equilibrio adecuado entre el progreso y el deporte para asegurar el crecimiento continuo del rendimiento”.

El 5 de agosto, cuando se corren la semifinal y la final de los 100 metros masculinos, se podrá comprobar (o sospechar) el verdadero rendimiento de estos nuevos trajes que han llegado a las pistas. Usain Bolt correrá con ropa diseñada por la hija de Bob Marley. A fin de cuentas, el récord del mundo lo batió con una camiseta suelta.


REFERENCIA

DOI:10.1038/nmat3382


Archivado en: ciencia olímpica, deportes, tecnología




COMENTARIOS