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El pez chacal de Marruecos, recién descubierto y ya en peligro de extinción

Científicos españoles encuentran una nueva especie nunca vista en el norte de África que sobrevive en hábitats reducidos y cuya supervivencia está en riesgo debido a la minería

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Científicos españoles han encontrado en Marruecos dos nuevas especies que sobreviven en hábitats reducidos y amenazados. La primera es un pececillo de un grupo nunca visto en el norte de África y  cuya supervivencia está en riesgo debido a la minería. La segunda es la esquiva trucha verde, una especie que los investigadores llevaban años persiguiendo y que ha sido hallada en un lago de montaña que durante años fue coto exclusivo de pesca del rey Hasán II, padre del actual monarca marroquí.

Uno de los ejemplares hallados en MarruecosAmpliar

Uno de los ejemplares hallados en Marruecos / Graellsia

“Estos peces tienen poco futuro porque les afecta el cambio climático, la variación de los cauces, los fertilizantes, las especies invasoras…”, explica Ignacio Doadrio, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN), en referencia a la primera especie que ha descubierto su equipo. Se trata de un pez con una característica cresta roja sobre la espina dorsal y pintas azul cobalto en la cara. A pesar de medir menos de 10 centímetros, tiene unos caninos prominentes que hincó varias veces en los dedos de sus descubridores, un mordisco diminuto pero no exento de dolor, según Doadrio. Estos animales recién descubiertos usan los caninos para defender sus huevos fertilizados del ataque de su depredadores, la mayoría especies invasoras.

La nueva especie ha aparecido en el río Ouerrha, al noreste del país, y ha sido bautizada como Salaria atlantica. Los análisis morfológicos y de ADN realizados por el equipo y publicados en Graellsia indican que están emparentados  con los salaria que habitan España, donde se les conoce como blenio de río o pez fraile. Este último “es un término que no se adapta mucho a la cultura marroquí, así que esta nueva especie podría apodarse pez perro, o pez chacal”, aventura Doadrio.

Peligro de extinción

En España el pez fraile está en peligro de extinción, según el Ministerio de Medio Ambiente. Uno de sus peores enemigos son las graveras en las que se extraen áridos de los ríos para su uso en construcción. Estas actividades destrozan las piedras en las que anidan los frailes y les impiden completar su ciclo reproductivo. Los nuevos peces marroquíes afrontan amenazas idénticas. Los primeros especimenes fueron hallados a 100 metros río arriba de una gravera. La explotación pone un muro al desarrollo de estos animales, cuyas larvas bajan con la corriente para después remontarla y regresar a los nidos en los que fueron cuidados por sus padres.

Los escasos peces fraile de España y sus parientes marroquíes son únicos. La mayoría de blenios vive en el mar y sólo una ínfima minoría ha sabido adaptarse a aguas dulces. “A nivel mundial hay 387 especies de blenios y sólo tres de ellas, incluyendo la nueva, son de agua dulce”, explica la investigadora de la Universidad de Barcelona Dolors Vinyoles, experta en blenios de la Península Ibérica. “Son especies muy resistentes, capaces de adaptarse a cambios fuertes de temperatura, pero esa capacidad tiene un límite que es el impacto del ser humano a través del uso del agua de los ríos y las explotaciones de grava”, alerta.  Vinyoles, que no ha participado en el estudio de Doadrio, reconoce su importancia. “Es un trabajo serio”, señala. “Durante años se había sospechado que en Marruecos podía haber blenios, pero no se había buscado por falta de recursos”, añade.

Por el momento se ignora el tamaño de la población del río Ouerrha, o si los blenios se han extendido a otros cauces. Lo que sí advierte el estudio de Doadrio es que lo sus peces chacal están en peligro de extinción y deben ser incluidos en la Lista Roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. “Sería necesario imponer una veda entre abril y junio para garantizar que los animales se reproducen en su hábitat” explica el investigador.

La trucha verde

Una de las truchas capturadas por el equipoAmpliar

Una de las truchas capturadas por el equipo / Manu Esteve

Doadrio ha pasado décadas recorriendo Marruecos y otros países de África en busca de especies nuevas para la ciencia. Entre las más esquivas está la trucha verde. Hasta ahora ningún científico había visto  el animal y de su existencia  solo había testimonios orales de  los bereberes de Imilchil, una población de la cordillera del Atlas, en el centro del país. La zona es un tesoro natural hoy declarado parque nacional. En él vivieron  leopardos de berbería hasta 1993 y aún quedan pequeñas poblaciones de otros mamíferos casi extintos como el arrui y el macaco de Gibraltar (también conocido como macaco de Berbería).

Doadrio lleva años viajando a Imilchil en busca de la trucha verde e incluso se instaló durante meses con los habitantes locales para atraparla. Cerca del pueblo están los lagos Tisli e Isli, el supuesto hábitat original de la trucha. En el primero estas desaparecieron , en parte porque los franceses introdujeron el lucio cuando la zona era aún una colonia, explica Doadrio. El segundo ha permanecido casi intacto. “Durante años hubo un guarda que no permitía la pesca con caña”  y sólo el monarca Hasán II tenía el derecho a pescar en Isli, lo que ayudó a conservar intacta la fauna original del lago, detalla Doadrio.

En 2009, mientras el investigador realizaba un último intento en busca de truchas, pescó varios ejemplares. Tenían el lomo verde y no llevaban las caracterísicas pintas que tienen el resto de truchas conocidas. En 2011, Manuel Esteve, colaborador de Doadrio en el MNCN, volvió a Isli y  grabó a los animales vivos usando una cámara subacuática.


Vídeo | El vídeo de Manuel Esteve usando una cámara subacuática. /


Aunque aún se ignora su comportamiento reproductivo y su origen como especie, Esteve apunta que hay dos “morfotipos” de trucha en Isli, unas blancas y otras de color verde claro y que el lago es por ahora su único hábitat conocido. Los ejemplares capturados están siendo analizados y los detalles de su descubrimiento y el nombre centífico de la nueva especie serán publicados en breve, según Doadrio. Será demasiado tarde para que Hasán II, fallecido en 1999, sepa que las truchas que pescaba en Isli eran únicas.

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