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Legalizar la eutanasia no aumenta el número de muertes

Las tasas de eutanasia y suicidio asistido en Países Bajos son ahora similares a las de antes de la legalización de estas prácticas en 2002, al contrario de lo que claman sus detractores

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El 60% de los españoles cree que la eutanasia debe regularse por ley. / Muffet

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Un equipo científico de Países Bajos ha desmontado uno de los argumentos más vociferados por los detractores de la eutanasia: la llamada “pendiente resbaladiza”. Según los críticos, la eutanasia se expande si se legaliza. Si la práctica se permitiera, afirman, aumentaría el número de muertes. Los investigadores neerlandeses, por el contrario, han observado que las tasas de eutanasia y suicidio asistido en su país son ahora similares a las de antes de la legalización de estas prácticas en 2002: alrededor del 3% del total de fallecimientos. La legalización no aumenta el número de muertes. Su estudio se publica hoy en la revista médica The Lancet.

El trabajo, realizado por cuatro centros de investigación neerlandeses, señala que, al contrario de lo que suelen clamar los críticos, “la frecuencia con la que los médicos terminan con la vida de un paciente sin una petición explícita no parece que se incremente en los países donde se legaliza la eutanasia”, según ha explicado en un comunicado Bregje Onwuteaka-Philipsen, profesora del Centro Médico de la Universidad de VU en Ámsterdam y principal autora del estudio. En Países Bajos esta frecuencia descendió significativamente.

«Los críticos decían que los médicos liquidarían a los viejos que estorban. No es cierto»


Luis Montes
Presidente de la asociación Derecho a Morir Dignamente

El presidente de la asociación Derecho a Morir Dignamente, Luis Montes, celebra los datos del estudio realizado en Países Bajos. Montes, médico anestesista en el Hospital Severo Ochoa de Leganés, se ha enfrentado a muchos pacientes incapaces de pedir la eutanasia. Son, por ejemplo, ancianos de más de 90 años, con demencia senil y párkinson avanzado, en cuyos casos es la familia quien decide pedir la sedación por agonía. “Los críticos, con la Iglesia católica a la cabeza, aseguran que con la legalización de la eutanasia activa y el suicidio asistido los médicos liquidarían a los viejos que estorban. Las cifras dicen que no es cierto. Es la política del miedo”, opina Montes, que defiende la despenalización de la eutanasia.

Apoyo ciudadano

El 60% de los españoles también la considera admisible, según un estudio de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción. El Centro de Investigaciones Sociológicas, que durante años silenció el debate, también mostró en 2009 que casi el 60% de los ciudadanos piden que la eutanasia se regule por ley.

Tras la legalización de la eutanasia y el suicidio asistido en los Países Bajos, en 2002, el número de casos descendió, según se vio en un estudio con datos de 2005. Ahora, la frecuencia parece haber aumentado entre 2005 y 2010, debido en gran parte al aumento de solicitudes. Sin embargo, una mirada con más perspectiva muestra que los niveles de eutanasia y suicidio asistido en 2010 son comparables a los registrados antes de que la ley neerlandesa entrara en vigor en 2002. La legalización fue aprobada por el Gobierno púrpura, una coalición política de socialdemócratas y liberales progresistas y conservadores encabezados por el entonces primer ministro Wim Kok. Sin embargo, la eutanasia ya estaba despenalizada desde 1984 en determinados supuestos.

La eutanasia y el suicidio asistido solo son legales en Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo

El estudio se llevó a cabo con datos del registro nacional de defunciones. Cuando los investigadores detectaban una muerte que podía deberse a la práctica de la eutanasia o al suicidio asistido, enviaban un cuestionario al médico implicado en el caso. Con esta metodología, los autores calculan que 4.050 personas recurrieron a la eutanasia o al suicidio activo en 2010, menos del 3% del total de muertes. El porcentaje era similar antes de 2002.

Más transparencia

La eutanasia, el acto en el que un médico administra una droga letal a un paciente que lo pide, y el suicidio asistido, en el que el propio paciente se administra la medicación letal prescrita por un médico para acabar con su vida, son legales solo en tres países en todo el mundo: Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo. El suicidio asistido sí es legal en Suiza y en tres estados de EEUU: Oregon, Montana y Washington.

“En Países Bajos la ley de la eutanasia ha dado lugar a una práctica relativamente transparente. Aunque trasladar estos resultados a otros países no es sencillo, sí pueden ser útiles para ilustrar el debate de la muerte asistida en otros países”, explican los autores en The Lancet.

En otro artículo que se publica en paralelo, Bernard Lo, experto en bioética de la Universidad de California en San Francisco (EEUU), es más escéptico: “El efecto de estos datos en los debates sobre la eutanasia en otros países debe ser limitado, porque los países difieren en gran medida en su demografía, su cultura y su organización de la atención médica”.

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REFERENCIA

DOI: 10.1016/S0140-6736(12)61034-4


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