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El 60% de los gallos de las pescaderías españolas no son lo que dice la etiqueta

La mayor identificación errónea registrada en el mundo amenaza el futuro del gallo manchado, capturado sin control

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Las dos especies de gallo: el europeo (arriba) y el manchado (abajo).Ampliar

Las dos especies de gallo: el europeo (arriba) y el manchado (abajo). / U. de Oviedo

Un equipo de biólogos españoles ha encontrado la mayor identificación errónea de pescados detectada en el mundo. El 60% de los gallos de las pescaderías españolas están mal etiquetados. Lo que se vende como gallo europeo o del norte es, en muchísimos casos, gallo manchado, otra especie más pequeña caracterizada por sus cuatro lunares negros en las aletas cercanas a la cola. Los investigadores, de la Universidad de Oviedo, alertan de que la identificación errónea conduce a la sobrepesca invisible del gallo manchado y, a la larga, puede conducir a la reducción de las poblaciones “e incluso a una eventual extinción”.

No es una exageración. En 2009, científicos del Museo Nacional de Historia Natural de Francia descubrieron que lo que se creía que era una sola especie de raya europea, Dipturus batis, eran dos: una de talla mediana y otra gigante, de hasta 2,8 metros de envergadura. La de mayor tamaño se pescó desde 1920 pensando que eran simplemente ejemplares grandes, hasta llevar a la especie al borde de la extinción.

“El riesgo es para la especie, no para el consumidor en ningún caso. Y tampoco es un fraude económico, porque son dos especies que se comercializan con el mismo precio y tienen el mismo sabor”, explica Eva García Vázquez, catedrática de Genética y coautora del estudio. España es el país que más gallos pesca, con el 42% de las capturas mundiales en la última década, según los datos de la ONU. Y los científicos han detectado que el 90% de los gallos que llegan al puerto se identifican como gallos europeos, aunque los análisis genéticos muestran que en realidad sólo suponen un 50%, siendo el resto gallos manchados. Los pescadores estarían capturando esta última especie sin control alguno.

Estado real “desconocido”

Los científicos de la Universidad de Oviedo trabajan ahora en intentar estimar cuántos gallos de cada especie hay en el mar, para determinar su estado de explotación real, ahora “desconocido”, según sus palabras. Los resultados llegarán al final del año.

Los autores han analizado más de 500 gallos procedentes de cinco lonjas diferentes de España, en Galicia, Asturias, Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana. El 40% se etiquetaba mal en la misma descarga de los barcos en el puerto. Y el error aumentaba hasta llegar al 60% en los mercados, “los valores más altos jamás registrados para peces y mariscos”, según el estudio, publicado ahora en la revista Fisheries Research.

«Al tratarlas como una sola especie se ahorra tiempo y dinero»


Víctor Crego
Biólogo de la Universidad de Oviedo

“Una de las teorías que nosotros manejamos para justificar este error es el ahorro de tiempo y dinero, ya que al tratarlas como una sola especie ahorras ambos”, señala el biólogo Víctor Crego, coautor del trabajo y ahora temporalmente en la Universidad canadiense de Victoria.

A juicio de Crego, la identificación errónea de los gallos “puede acabar muy mal en el futuro próximo, por ejemplo con un decrecimiento poblacional en el caso del gallo manchado que puede acabar en un cuello de botella, amenazando el futuro de las pesquerías”.

En diciembre, la UE aprobó un 11% de incremento de la cuota pesquera de gallo para España en aguas del Cantábrico y Galicia, llegando a las 1.121 toneladas en 2012. Entonces, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente achacó este aumento a “la constatación de la mejora de la situación biológica” del gallo.


Un engaño masivo

El equipo de la Universidad de Oviedo ya ha destapado otros fraudes que sí eran económicos. En 2011 desvelaron con análisis de ADN que más del 30% de los productos de merluza comercializados en España y Grecia estaban mal etiquetados. En realidad, eran otras especies africanas, marcadas como europeas o americanas por su mayor valor económico. Un engaño masivo en toda regla.


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REFERENCIA

DOI: 10.1016/j.fishres.2012.06.017


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