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Una campaña defiende la innovación de los ‘trolls de las patentes’

La Fundación Fronteras Electrónicas quiere acabar con el negocio de las empresas que atesoran patentes sólo para demandar a quien las viole

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La Fundación Fronteras Electrónicas (EFF) ha lanzado una campaña para acabar con el actual sistema de patentes de software. Buscan desmontar un engranaje que ha ido alejándose de su objetivo fundacional (proteger e incentivar la innovación) para degenerar en un gran negocio para  las llamadas entidades no practicantes (NPE), un eufemismo para referirse a los troll de las patentes.

Primera patente en EEUUAmpliar

Fragmento de la primera patente concedida en Estados Unidos en 1790 y firmada por George Washington. /

Las NPE atesoran miles de patentes sin intención de inventar nada sino de demandar a quien invente algo que roce el enunciado de sus registros. El coste para los inventores por defenderse de sus demandas supone casi un 10% de la inversión en I+D en Estados Unidos. La EFF propone un plan de siete puntos para acabar con este negocio.

Las patentes, más que su salvaguarda, se han convertido en un freno a la innovación. Sin ir más lejos, Google ofertó en 2011 casi 10.000 millones de euros por todo un gigante con un siglo de historia como Motorola. Pero no buscaba hacerse sólo con sus móviles sino conseguir su colección de 17.000 patentes con las que proteger su sistema operativo para móviles Android de las demandas de Apple, Oracle o Microsoft. Con la compra, la empresa del buscador  se hace fuerte en una guerra de patentes que enfrenta a las grandes compañías tecnológicas entre ellas, y con los pequeños inventores, y a todos ellos con los troll de las patentes. Sólo en 2011, las NPE consiguieron en Estados Unidos 23.000 millones de euros en sus litigios de patentes, según un estudio de dos expertos de la Universidad de Boston publicado la semana pasada.  Eso representa casi el 10% de toda la inversión privada estadounidense en I+D.

Siete propuestas para salvar la innovación


1. La vigencia de las patentes de software debe pasar de los 20 años actuales a cinco.

2. Si la patente resulta ser inválida o no ha habido infracción, la demandante tendrá que correr con todos los gastos del juicio.

3. Los solicitantes de una patente tendrán que mostrar ejemplos prácticos del código que reclaman en funcionamiento.

4. Los infractores de una patente podrán evitar la responsabilidad derivada si demuestran que llegaron a su invento por otro camino a la invención recogida en la patente.

5. Los dueños de patentes tendrán que mantenerlas públicas y actualizadas.

6. La legislación deberá limitar los daños para evitar que el propietario de una patente pueda obtener millones si esa patente sólo cubre una pequeña parte de la invención del demandante.

7. El Congreso de Estados Unidos deberá encargar un estudio y audiencias para examinar si las patentes de software son beneficiosas para la economía en su conjunto.

“El sistema de patentes de software se ha resquebrajado. Se supone que las patentes son para ayudar a promover nuevos inventos e ideas, pero están siendo usadas para limitar la competencia, bloquear nuevas herramientas y productos y extorsionar a grandes y pequeñas empresas”, asegura la abogada de la EFF,  Julia Samuels . “Es hora de que los usuarios de internet, los inventores, activistas y académicos se unan y solucionen el problema”, añadió en un comunicado.

Aunque, en Europa no se puede patentar el software en sentido estricto, en Estados Unidos sí es patentable desde la década de los años 80. Y Estados Unidos es la capital de la tecnología. Para revertir el proceso que describe el estudio de la Universidad de Boston, la EFF propone un plan de acción de siete puntos. Su objetivo final es crear un documento con las aportaciones de inventores, empresas y especialistas que quieren hacer llegar a las autoridades estadounidenses.

Entre las propuestas de la EFF están la de acortar el tiempo de vigencia de una patente de software, que ahora es de 20 años, o la obligación para los solicitantes de una patente de mostrar algún ejemplo de software en funcionamiento del código, para evitar la acumulación de patentes por parte de compañías que no piensan aplicarlas.

Desde la plataforma Defend Innovation, la EFF está recogiendo firmas para apoyar su iniciativa y conseguir que el Congreso de Estados Unidos abra un debate a fondo sobre las patentes y si, en estos tiempos, sirven para fomentar la innovación o, por el contrario, la están perjudicando.

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